terça-feira, 29 de julho de 2014

Gaza y el gueto de Varsovia

Melvin A. Goodman
CounterPunch

El gueto de Varsovia fuel el mayor de todos los guetos judíos de la ocupación nazi en Europa en la Segunda Guerra Mundial. La Franja de Gaza es el mayor gueto palestino en el Medio Oriente y el más densamente poblado del mundo.

Los alemanes cerraron el gueto de Varsovia al mundo exterior en 1940. Israel se retiró de Gaza en 2005, pero mantiene el control exclusivo del espacio aéreo y de las aguas territoriales de Gaza. Controla el movimiento de personas y mercancías dentro o fuera de Gaza. Como resultado de ello, la Unión Europea y el Observatorio de Derechos Humanos, así como las agencias de las Naciones Unidas consideran que Gaza permanece ocupada por Israel.

El desempleo era un problema importante en el gueto de Varsovia y más de 100.000 residentes murieron por enfermedad o inanición. El bloqueo israelí y egipcio de Gaza ha devastado la economía y ha causado una escasez de medicamentos básicos y de equipación médica. En 2010, el primer ministro británico David Cameron, dijo que "los bienes humanitarios y las personas deben fluir en ambas direcciones. No puede y no debe permitirse que Gaza se mantenga en las condiciones de un campo de prisioneros".

Por supuesto las comparaciones nunca son totalmente determinantes. El número de muertos entre los habitantes judíos del gueto como consecuencia de las deportaciones a campos de concentración y el arrasamiento del propio gueto fue de más de 300.000 personas. El gueto entero fue arrasado casi en su totalidad durante el levantamiento de 1943, cuando los alemanes quemaron y volaron sistemáticamente los edificios, bloque por bloque, acorralando o asesinando a todos los que podían capturar.

Sin embargo, los incesantes e implacables ataques israelíes compulsivos de la última década indican que los israelíes están resueltos a que los inocentes palestinos paguen el salvajismo alemán de hace 70 años. Los crímenes de Israel contra los palestinos, de hecho, se iniciaron en 1948 con la "Nakba", la "catástrofe", cuando cientos de miles de palestinos fueron expulsados ​​de sus hogares durante la guerra árabe-israelí. Como resultado, los palestinos son los únicos refugiados en el mundo que han recibido el estatuto de refugiados por herencia.

La masacre israelí en Shejalya, con los niños palestinos llevando banderas blancas y corriendo para salvar sus vidas de los tanques y la artillería israelíes, es una reminiscencia de la masacre en Varsovia. De acuerdo con un médico noruego que prersta asistencia en Gaza, "la impunidad de Israel es un gran problema médico. Cada niño y adulto muertos y todas las lesiones, todas las amputaciones, son cien por cien previsibles. Este es un desastre hecho por el hombre que está cínicamente planeado y brutalmente ejecutado por el Gobierno de Israel".

Hay dos factores de peso que destacan en cualquier examen de la crisis de Gaza: la intransigencia persistente del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y la falta de voluntad de Israel para buscar una solución diplomática y política a la tragedia palestina. Igual que una larga lista de políticos israelíes, Netanyahu favorece una total humillación del pueblo palestino. También está dispuesto a humillar y avergonzar a la única nación del mundo que apoya a Israel con ayuda militar y económica, los Estados Unidos. Netanyahu ha ignorado las peticiones de Estados Unidos de detener la construcción ilegal de asentamientos en los territorios ocupados e Israel incluso ha cronometrado el momento del anuncio de nuevos asentamientos con la presencia en Israel de funcionarios estadounidenses de alto rango, entre ellos el vicepresidente Joe Biden.

Netanyahu siempre se ha opuesto al denominado proceso de paz y se esmera especialmente en destruir el proceso de Oslo. En 1997, durante su primer mandato como primer ministro insistió en que sólo continuaría las negociaciones si se añade una cláusula que dice que Israel no tendría que retirarse de los indefinidos "emplazamientos militares". Según Gideon Levy, autor de The Punishment of Gaza (El castigo de Gaza), Netanyahu fue capturado en la grabación de un momento de jactancia: "¿Por qué es tan importante? Porque a partir de ese momento abandoné los acuerdos de Oslo".

El exministro de Relaciones Exteriores israelí, Abba Eban, dijo una vez que los palestinos "nunca pierden la oportunidad de perder una oportunidad". Ahora se puede decir lo mismo de los israelíes. El primer ministro Netanyahu ha avergonzado en repetidas ocasiones al presidente palestino Mahmoud Abbas, dedicado a una solución pacífica a la crisis. Abbas ofreció a Netanyahu una oportunidad más en abril, cuando creó un Gobierno de consenso nacional palestino con Hamás. La Autoridad Palestina y el presidente Abbas establecieron los términos del nuevo Gobierno, que incluían el compromiso palestino con la no violencia, la adhesión a los acuerdos pasados e incluso el reconocimiento de Israel.

Estos términos no sólo se diseñaron para atraer a Israel, sino también para satisfacer las exigencias de Estados Unidos y sus aliados europeos. Según Nathan Thrall, analista del International Crisis Group que cubre Gaza, Israel, Jordania y Cisjordania, Israel se opuso a EE.UU. en el reconocimiento del nuevo Gobierno e intentó aislar a los palestinos en el ámbito internacional.

El Presidente Netanyahu está utilizando una abrumadora fuerza militar para aterrorizar a una comunidad civil con el fin de volver a la situación anterior que limita en Gaza el uso de la electricidad, el sistema que permite que las aguas residuales viertan en el mar para asegurar que el agua sigue siendo potable y se asegura de que la escasez del combustible que alimenta las plantas de saneamiento deban cerrarse. Se garantiza así la perpetuación de la desesperación entre quienes se ven obligados a vivir en estas condiciones. Tal desesperación llevaría a cualquier ser humano a creer que la resistencia violenta es el único recurso. Tal vez la comparación con el gueto de Varsovia no sea totalmente descabellada después de todo.

quinta-feira, 24 de julho de 2014

Florestas geridas por povos nativos têm menos desmatamento

Renato Grandelle
O Globo

De segunda a sábado, Miguel Ramírez, de 58 anos, acorda às 6h30m e vai para o campo como dezenas de outros moradores de Capulálpam de Méndez, 549 quilômetros ao Sul da Cidade do México. No caminho, eles mesmos se dividem entre um grupo que cortará árvores cuidadosamente selecionadas no bosque e outro que assumirá as atividades agrícolas do dia. São quase 12 horas de trabalho duro e práticas ancestrais simples que se tornaram modelo global de combate às mudanças climáticas. Comunidades como Capulálpam cuidam de matas que já armazenam 37 bilhões de toneladas de carbono — o equivale a 29 vezes a quantidade de CO2 emitida por veículos de todo o mundo. Se dominarem terrenos maiores, podem contribuir para reduzir significativamente as emissões, avalia um relatório internacional inédito.

Comunidades tradicionais e indígenas são pouco citadas em pesquisas sobre o clima. O silêncio é quebrado nesta quinta-feira, com a divulgação desse estudo, intitulado “Garantindo direitos, combatendo a mudança climática” e assinado pelo Instituto de Recursos Mundiais (WRI, na sigla em inglês) e pela Iniciativa para Direitos e Recursos (RRI). Os autores mapearam áreas florestais de 14 países de América Latina, África e Ásia, comparando o desmatamento nos territórios protegidos pelos povos nativos e as áreas vizinhas e desocupadas.

A diferença é chocante. Na Amazônia brasileira, por exemplo, o índice de desmatamento nas florestas comunitárias ficou abaixo de 1% entre 2000 e 2012. Fora delas, chegou a 7%. O Norte da Guatemala, onde fica a comunidade de Ramírez, é 20 vezes mais protegido dentro das áreas conservadas pelas comunidades tradicionais.

50 campos de futebol por minuto

Hoje, 11% das emissões de gases-estufa vêm da devastação de áreas verdes. A cada minuto é derrubada uma região equivalente a 50 campos de futebol. Esse índice poderia ser consideravelmente menor se os povos tradicionais tivessem seus direitos legais reconhecidos — algo que ocorre em apenas 12% das florestas. Nesses locais, as comunidades foram bem-sucedidas em evitar que madeireiros, empresas extrativistas e colonos destruíssem a mata.

"Vimos estudos globais sobre gerenciamento de florestas, e a principal descoberta é que elas são mais vulneráveis onde as comunidades não têm direitos reconhecidos", explica Jenny Springer, diretora de Programas Globais da RRI e coautora do relatório. Não se trata de inventar recursos ou leis, mas aplicar as normas que já existem em muitos países.

De acordo com o estudo, a própria tradição qualifica as comunidades a manejarem suas florestas. Sua população sabe como separar zonas agrícolas, habitacionais e de exploração econômica e, eventualmente, regiões para turismo e pesquisa. Além do cultivo agrícola, outra importante base para o sustento econômico e realizada sazonalmente é a extração de madeira. "Fazemos um mapeamento do bosque e vemos em que regiões podemos intervir", explica Juan Lopez Martinez, presidente do Comissariado de La Trinidad, comunidade de Oaxaca, no Sul do México. "É preciso fazer podas em algumas regiões, para retirar galhos e dar espaço entre as árvores grandes. Algumas precisam ser cortadas para não prejudicar as vizinhas. Além disso, as jovens absorvem mais CO2".

Para o diretor do WRI, Robert Winterbottom, a intervenção do Estado seria mais cara e menos frutífera: "Os governos não são muito eficientes, porque teriam de ir às florestas e gastariam dinheiro com transporte e mão de obra, enquanto a população faz esse serviço gratuitamente para garantir sua própria sobrevivência".

Andy White, coordenador do RRI, concorda. Segundo ele, ninguém tem mais interesse na saúde das florestas do que as comunidades que as habitam. "Direitos de propriedade claros para as populações indígenas e comunidades locais aumentam a capacidade dos países de proteger e resgatar suas florestas", assinala. É trágico que isso ainda não tenha sido completamente adotado como estratégia central de mitigação das mudanças climáticas.

Brasil é destaque no Relatório

O Brasil está entre os países mais elogiados pelo levantamento. Entre 1980 e 2007, cerca de 300 territórios indígenas foram reconhecidos legalmente. Sem essas zonas protegidas, o desmatamento atingiria, até 2050, aproximadamente 27,2 milhões de hectares, uma área pouco maior que a do Reino Unido. Ainda assim, os efeitos das mudanças climáticas sobre a Amazônia são motivo de preocupação. "Os prognósticos indicam que parte da Amazônia pode ser convertida em uma savana" lembra Winterbottom. A saúde das florestas pode ficar comprometida se houver alterações no regime de chuvas.

As comunidades tradicionais mexicanas cobrem cerca de 60% do território do país. Lá, quem manda é o agricultor e o governo ainda abre o cofre para ajudá-lo. "Há uma série de programas de incentivo à conservação da floresta, como preservação da fertilidade do solo ou combate a incêndios. Os proprietários de terra escolhem um projeto e recebem o orçamento necessário para viabilizá-lo" descreve Iván Zuñiga, coordenador do Conselho Civil Mexicano para a Silvicultura Sustentável. No fim do ano, cada um informa às autoridades o que conseguiu fazer.

Na Guatemala, o governo estuda como pagar às comunidades pela quantidade de carbono absorvida pela floresta. As comunidades têm concessões de 25 anos para “mostrar serviço”. "Nosso país é um dos mais vulneráveis às mudanças climáticas", alerta Juan Ramón Girón, subdiretor da Associação de Comunidades Florestais de Petén, no Norte da Guatemala. "Mas sabemos gerar alternativas econômicas ligadas ao bosque, especialmente na exploração da madeira, com baixo impacto ambiental".

terça-feira, 22 de julho de 2014

Sobre los dilemas del crecimiento

Mateo Aguado
Dominio público

El escritor y filósofo Augusto Klappenbach publicó el pasado 9 de julio un artículo en el blog Dominio Público titulado “Perplejidades sobre el crecimiento” que me gustaría comentar, tratando de sugerir respuestas a algunas de las muchas preguntas y dudas que en él se plantean.

Klappenbach presenta en su escrito una aproximación a la contradicción que, según él, existe entre “la necesidad de recuperar el crecimiento de la economía y la necesidad de un decrecimiento global para mantener el equilibrio del planeta”. El autor contrapone así dos ideas básicas: 1ª) que el crecimiento económico es, a largo plazo, una fuente de insostenibilidad ecológica (pues induce -a través del sistema capitalista y de su devoción por el consumo constante- una tremenda presión sobre la biosfera); y 2ª) que el crecimiento económico es, a su vez, una herramienta para luchar contra la pobreza y la miseria (en busca, se entiende, de que todos logremos alcanzar una vida digna).

Este dilema aparece bien reflejado cuando Klappenbach sugiere lo siguiente: “Si se pretende alimentar a los 850 millones de personas que pasan hambre, construir viviendas para quienes no la tienen, educar a los cientos de millones de analfabetos, asegurar asistencia médica a quienes carecen de ella y atender a la discapacidad, hará falta construir edificios, utilizar tractores, camiones, trenes, ordenadores, laboratorios, etc. con la enorme utilización de recursos, de gasto de energía y emisiones contaminantes que ello implica”. Y continúa con la siguiente pregunta: “¿Es posible satisfacer las necesidades elementales de miles de millones de personas sin proseguir con la destrucción de los recursos naturales y la contaminación del medio ambiente?”

Desde mi punto de vista hay dos cuestiones fundamentales que deben sopesarse adecuadamente para abordar correctamente este asunto -aparentemente- contradictorio. La primera de ellas es la cuestión de la escala. La segunda la del reparto.

Respecto a la primera cuestión cabe mencionar que las dos ideas contrapuestas por el autor respecto al crecimiento (recordemos: crecimiento como fuente de insostenibilidad global Vs crecimiento como herramienta frente a la pobreza) no tienen en realidad por qué ser enfocadas como contradictorias, pues actúan a diferentes escalas espacio-temporales: mientras que el crecimiento de la economía supone -efectivamente- una seria amenaza para la sostenibilidad del planeta cuando se produce a escala global y de forma continuada, no debería significar ninguna amenaza grave para la biosfera cuando tiene lugar a una escala menor (local o regional) y durante un periodo corto y determinado de tiempo (se entiende, el necesario para que su población salga de situaciones indeseadas de hambruna, pobreza o miseria alcanzando una vida digna).

Sin embargo, tal y como Klappenbach aborda este asunto pareciera que nos encontramos abocados a un callejón sin salida. O aceptamos el deterioro ecológico del planeta o aceptamos que exista la miseria social en ciertas regiones del mundo. Y aquí es donde cobra fuerza la segunda cuestión clave: la cuestión del reparto. O dicho de otra forma, la cuestión de que algunos deberían aprender a vivir bien con menos para que todos podamos -simplemente- vivir con dignidad. Se trataría, en último término, de una especie de confluencia social entre pueblos y naciones amparada en el concepto supremo de justicia y que bajo ninguna circunstancia debería sobrepasar, a nivel global, los límites biofísicos que el planeta nos impone.

De esta manera la verdadera salida al complejo trinomio crecimiento-sostenibilidad-justicia pasa en el fondo por que las naciones más ricas y opulentas decrezcan de un modo contundente en aras de disminuir nuestra presión global sobre la biosfera y en aras, también, de que las naciones más desfavorecidas puedan avanzar hacia una vida buena y digna sin que ello signifique incurrir en insostenibilidad. Debemos comprender, como argumentaba Yayo Herrero el pasado año en una entrevista, que “si vivimos en un planeta con recursos naturales limitados, es evidente que el reparto de riqueza es la única forma de caminar hacia la justicia”. A lo que habría que añadir que es también la única forma de avanzar hacia la sostenibilidad socio-ecológica.

Por lo tanto, las dos ideas que contrapone Klappenbach no son, según mi opinión, conceptos contrapuestos ni contradictorios sino más bien todo lo contrario: son concepciones complementarias de lo que significa la sostenibilidad ecológica y la justicia social; son, al fin y al cabo, dos caras inseparables de una misma moneda.

Me gustaría terminar este artículo recomendando una lectura: el Manifiesto Ultima llamada; un valioso texto hecho público el pasado 7 de julio que cuenta con el apoyo de cerca de 250 científicos, académicos, intelectuales, activistas y políticos de toda España. Se trata de un llamamiento esencial a cambiar radicalmente nuestro modelo económico, energético, social y cultural para lograr mantenernos dignamente sobre un planeta justo y sano en los complejos albores del siglo XXI.

quinta-feira, 5 de junho de 2014

La barbarie deportiva. Crítica de una plaga mundial

Marc Perelman
Rebelión

Cuando la conflictividad social se acentúa en Brasil a las puertas del mundial, este libro analiza qué hay detrás de la industria deportiva

Fue lanzada recientemente la versión en español del libro La barbarie deportiva. Crítica de una plaga mundial de Marc Perelman. Cuando la conflictividad social se acentúa en Brasil a las puertas de un mundial de fútbol que ha generado principalmente descontento e indignación, este libro analiza en perspectiva lo que hay detrás de un concepto tan incuestionado como el de deporte. Marc Perelman propone una crítica que abarca desde el papel de instituciones internacionales como la FIFA o el COI, hasta la manera en que la competición impregna moral e ideológicamente la vida cotidiana. La naturalización de las lógicas competitivas en la vida social, la normativización estética, la sexualidad y la homosexualidad en el deporte, o el transfondo religioso de los acontecimientos de masas, son algunos de los temas que aborda Perelman. Para él, el deporte se ha convertido en el hecho religioso del modo de producción capitalista.

En pocos decenios, el deporte se ha convertido en una potencia mundial ineludible, la nueva y verdadera religión del siglo XXI. Su liturgia singular moviliza al mismo tiempo y en todo el mundo a inmensas masas agolpadas en los estadios o congregadas ante las pantallas de todo tipo y tamaño que los aficionados visualizan de manera compulsiva. Estas masas gregarias, obedientes, muchas veces violentas, movidas por pulsiones chovinistas, a veces xenófobas o racistas, están sedientas de competiciones deportivas y reaccionan eufóricas a las victorias o a los nuevos récords, mientras permanecen indiferentes a las luchas sociales y políticas, sobre todo la gente joven.

La propia organización de un deporte de alcance planetario, fundamentado en un orden piramidal opaco, se ha erigido y consolidado como un modo de producción y reproducción socioeconómico que lo invade todo. El deporte, convertido ya en espectáculo total, se afirma como el medio de comunicación exclusivo, capaz de estructurar en toda su profundidad el día a día de millones de personas, desde la fisonomía de las ciudades, hasta los ritmos de trabajo y la estructuración del tiempo libre.

El nuevo récord, la mejora del rendimiento, el sometimiento del cuerpo por encima de los límites humanos, se convierte en la base del espectáculo, en su única motivación, en el fin que lo justifica todo, por lo que el dopaje y las intervenciones-agresiones en el cuerpo del atleta se han convertido en la normalidad de un deporte que juega al escondite con los controles antidoping, mientras los deportistas se lanzan a una carrera alocada contra su propia vida. Apisonadora aniquiladora de la Modernidad decadente, el deporte-espectáculo lamina todo a su paso y deviene el proyecto de una sociedad sin proyecto.

segunda-feira, 2 de junho de 2014

España: Miles de ciudadanos se manifiestan a favor de la república

Redacción
El País

Varios miles de ciudadanos se manifiestan a esta hora en decenas de ciudades españolas a favor de la república y para reclamar un referéndum en el que el pueblo decida si quiere que continúe o no la monarquía tras la abdicación del Rey. La protesta, difundida a través de las redes sociales, es especialmente numerosa en Madrid: en la Puerta del Sol hay concentradas al menos 20.000 personas, según fuentes policiales.

También en la plaza de Catalunya, en Barcelona, varios miles de personas se concentran portando banderas independentistas catalanas y republicanas españolas. Los manifestantes en Madrid se han congregado en un ambiente tranquilo, pacífico y con numerosas banderas republicanas, gritando consignas como "Lárgate, Felipe, rájate", "El Borbón, sin pensión" o "España, mañana, será republicana".

La protesta, que no ha sido comunicada a la Delegación del Gobierno en Madrid y por lo tanto —según ha indicado esta institución a Europa Press— es ilegal, se desarrolla también en más de medio centenar de ciudades españolas y algunas ciudades europeas como París, Bruselas, Oporto o Berlín.

A la convocatoria en la capital han acudido cinco diputados de Izquierda Unida, encabezados por su coordinador general, Cayo Lara, y miembros de Equo, liderados por Juan López de Uralde. "La República no ha llegado todavía pero ya está cerca con la abdicación del Rey", ha asegurado el coordinador general de IU, para quien "es el momento de dar la palabra al pueblo soberano para que los ciudadanos decidan si quieren, mediante referéndum, una Monarquía o una República".

Juan López de Uralde también ha reclamado la convocatoria de una consulta. "Más aún cuando estamos inmersos en una crisis institucional", ha asegurado. Bajo las etiquetas #ElReyAbdica #ReferendumYA #APorLaTercera y #IIIRepublica, los usuarios de la red social están enviando mensajes de apoyo a la República y en los que piden que el pueblo sea consultado tras la abdicación del Rey.

En Madrid, la concentración estaba convocada a partir de las ocho en la Puerta del Sol, en Barcelona, en la Plaza de Catalunya a la misma hora; en Bilbao, en la Plaza Arriaga; en Sevilla, en la Plaza Nueva y en Valencia en la Plaza del Ayuntamiento.

Izquierda Unida, Podemos y Equo han reclamado la celebración de un referéndum sobre el modelo de Estado ante el anuncio de don Juan Carlos. Las tres formaciones han pedido que la renuncia del monarca sirva para consultar a la ciudadanía si prefiere una monarquía o una república. La izquierda española se ha movido este lunes entre la versión más comedida y oficialista del PSOE; y las reivindicaciones de las fuerzas emergentes. En el primer bando se ha situado el secretario general de los socialistas, Alfredo Pérez Rubalcaba, que ha afirmado que la abdicación del Rey abre un tiempo nuevo en el que don Felipe de Borbón representa el respeto a la Constitución y la normalidad institucional.

En el segundo, el eurodiputado de Izquierda Unida Willy Meyer ha abogado por una consulta ciudadana. "La democracia del siglo XXI exige que se convoque un referéndum vinculante a todo el pueblo para decidir si se quiere república o monarquía", ha afirmado, mientras que, a través de Twitter, la formación ha reclamado que "el pueblo decida". A modo de reivindicación, el grupo de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Madrid ha colgado una bandera republicana en el balcón que la formación tiene en el Consistorio, y cuya foto ha difundido también por la red social.

También Equo ha manifestado que "es el momento de dar la voz a la ciudadanía para que esta decida sobre el modelo de Estado", pues la renuncia del Rey "no debe saldarse con una simple sucesión sino por una salida democrática con la puesta en marcha de un proceso constituyente en el que se incluya un referéndum que permita elegir entre monarquía o república".

Esta posición ha sido canalizada mediante una proposición no de ley que ha presentado hoy mismo en el registro del Congreso el diputado de Compromís Joan Baldoví. En el texto, plantea que todos los cargos públicos y representativos del Estado español, incluida la Jefatura del Estado, sean designados mediante elección de los ciudadanos, ya sea de manera directa o a través de sus representantes, como establece el artículo 23 Constitución Española. Así, Compromís propone que el Congreso de los Diputados inste al Gobierno a impulsar el proceso legislativo que regule la situación creada ante la abdicación del rey, estableciendo el principio de elección directa o a través de sus representantes de todos los cargos públicos e institucionales, incluida la Jefatura del Estado, por parte de los ciudadanos.

En esta misma línea se ha pronunciado el líder de Podemos, Pablo Iglesias, quien ha afirmado que "la democracia implica que la gente pueda votar", por lo que si el Gobierno entiende que Felipe de Borbón tiene la confianza de los ciudadanos, debe convocar un referéndum. Iglesias ha invitado al PSOE a "ser valiente" ya no respaldar la ley orgánica necesaria para formalizar la abdicación y permitir que "el pueblo" se pronuncie.

quinta-feira, 29 de maio de 2014

Argentina se acerca al grupo que emerge

Nicolás Lantos
Página 12

La Argentina fue invitada a participar de la sexta cumbre del Brics, el principal bloque de países emergentes, integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, que se en julio en la ciudad de Fortaleza, en Brasil. Según informó ayer el canciller ruso, Sergei Lavrov, tras una reunión con su par argentino, Héctor Timerman, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner participará del encuentro, que tendrá lugar en la ciudad brasileña de Fortaleza, donde también podría mantener una reunión bilateral con el presidente ruso, Vladimir Putin. El convite es una nueva señal del interés de este grupo de países por acercar a la Argentina, luego de que el mandatario chino Xi Jinping anunciara una visita de Estado a Buenos Aires para julio, y fue celebrado en la Casa Rosada como “una nueva señal de que el país no sólo no se encuentra aislado del mundo, sino que está cada vez más y mejor integrado”.

Señal de los tiempos que corren, la noticia fue dada a conocer a través de Twitter, en la cuenta del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso: Estamos invitando a la Argentina a un encuentro durante la cumbre BRICS en Brasil este mes de junio. En su viaje a América Latina, Vladimir Putin tendrá la oportunidad de encontrarse con CFK y otros presidentes, informó la Cancillería de Moscú a través de dos mensajes publicados minutos después de que concluyera la reunión bilateral y el almuerzo de trabajo entre Lavrov y Timerman, en el que el ruso manifestó el interés de su país de incrementar las inversiones en la Argentina, particularmente en el sector energético.

Según un comunicado difundido luego por el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, durante la reunión ambos diplomáticos “repasaron la situación internacional a nivel global y regional, asumiendo que los conflictos internacionales tienen una solución sustentable únicamente si se trabaja en el fortalecimiento de un sistema multilateral sólido basado en la cooperación y la colaboración mutua y la no intervención en asuntos internos de otros estados por medios económicos, políticos o militares”, en la línea de la protesta contra los “dobles estándares” en materia de política global que manifestó Fernández de Kirchner en foros internacionales.

En el encuentro entre los dos cancilleres se firmó también una declaración conjunta sobre la abstención de emplazamiento de armamento en el espacio extraterrestre, y dieron los primeros pasos para cerrar en un futuro próximo acuerdos en diversas materias que van desde cooperación penal judicial, usos pacíficos de la energía nuclear, cooperación tecnológica y temas relativos a la defensa. Además, ambos destacaron la cooperación del Estado ruso en el desarrollo de la campaña antártica argentina correspondiente a este año.

“Con relación a las relaciones económicas, se plantearon los aspectos necesarios para continuar intensificando el comercio bilateral, promoviendo a su vez inversiones y emprendimientos conjuntos”, agrega el comunicado, que también menciona la voluntad rusa de estrechar relaciones con toda la región dentro del marco del Mercosur. Y por último hubo una reafirmación, por parte de Moscú, del apoyo a la posición argentina en el reclamo por la disputa de la soberanía de las islas Malvinas y el Atlántico Sur, que Rusia sostiene de forma consistente tanto en ámbitos bilaterales como en los organismos internacionales.

El comunicado de Timerman, en tanto, puso énfasis en la asociación estratégica que existe entre los dos países. “Tiene base en una visión común sobre la esencia de las relaciones internacionales y los valores y objetivos de bienestar común que ambas naciones estamos construyendo.” Timerman expuso sobre la creciente cooperación Sur-Sur que busca llevar adelante la Argentina y propuso incluir a Rusia en proyectos de cooperación triangular, propuesta que Lavrov consideró “una excelente oportunidad de cooperación conjunta”, en pos del objetivo ruso de acercarse a América latina y a Africa.

Con todo, la noticia más relevante es la invitación extendida por Rusia a la Argentina para que participe en junio de la cumbre del Brics, sigla formada por las iniciales de los nombres de los miembros que conforman lo que es el principal bloque de países emergentes del mapa: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, que en conjunto comprenden una cuarta parte del Producto Bruto del planeta, el 20 por ciento de todas las inversiones y casi la mitad de la población mundial. “La invitación reafirma la revalorización de la Argentina en el concierto de naciones, donde pasó en la última década a ser una voz cada vez más escuchada”, se jactaban en la Casa Rosada luego del anuncio.

Fernández de Kirchner es, entonces, la primera jefa de Estado de un país no miembro en ser invitada a la cumbre de Fortaleza, a la que ya confirmaron asistencia, además de Putin y la anfitriona Dilma Rousseff, el presidente chino Xi Jinping, el indio Pranab Mukherjee y el sudafricano Jacob Zuma. La posibilidad de que esta invitación termine decantando en la incorporación definitiva de la Argentina al bloque es todavía incierta: aunque ese asunto “aún no está en discusión” de manera oficial “es cierto que se está hablando en canales paralelos”, reconocen en el Gobierno, donde mencionan el antecedente de Sudáfrica, que se sumó al bloque en 2010, dos años después de que se conformara, transformando el BRIC en Brics. “Quién dice el año que viene sea Bricsa”, se entusiasmaban.

El bloque se conformó en 2008 para formalizar el fortalecimiento de las relaciones entre sus miembros que había comenzado algunos años antes: el intercambio comercial entre las economías que lo integran pasó de 21 mil millones de dólares anuales en 2001 a más de 280 mil millones de dólares en la actualidad, más de trece veces más y casi el 15 por ciento del comercio global. Este crecimiento se mantiene aún hoy a una tasa del 28 por ciento por año y apunta a alcanzar los 500 mil millones en 2015. “Esto evidencia el desarrollo de las relaciones Sur-Sur, que se tornan cada vez más importantes y de las que la Argentina no puede ser excluida por tratarse de uno de los países más grandes del hemisferio”, analizan fuentes oficiales.

sexta-feira, 23 de maio de 2014

Homo Futbolensis: A los primates nos gusta jugar

Pablo Herreros
El Mundo

Un amigo de la infancia de Charles Darwin contaba que cuando los niños invitaban a jugar al fútbol al futuro padre de la Evolución, prefería explorar por su cuenta en el bosque. Pero a principios del siglo XIX todavía no existía la pasión actual por este deporte. Hoy la fiebre futbolera sin duda hubiera llamado la atención del naturalista británico, ya que los comportamientos y actitudes que mostramos en los encuentros deportivos son universales. La histeria colectiva que desatan en todo el planeta partidos como la final de la Champions que enfrentará al Real Madrid con el Atleti nos lleva a pensar en sus orígenes biológicos, hundiendo sus raíces en el pasado hace cientos de miles de años.

El fútbol fue introducido en España a finales del siglo XIX por inmigrantes británicos que vinieron a trabajar en las minas. Estos obreros formaron los primeros equipos para pasar las horas muertas jugando entre ellos. Rápidamente se extendió por el resto de la población española debido a la facilidad con la que se puede practicar. A diferencia de otros deportes que requieren complejos equipamientos e instalaciones, en el fútbol sólo es necesario un balón. Pero según los antropólogos, la época en que emerge no es casualidad. En Europa, el fútbol se hace popular al mismo tiempo que desaparece la importancia de la caza para el sustento, es decir, cuando comienza la Revolución Industrial. Desde aquellos años, el fútbol se ha convertido en el deporte más extendido, practicado o seguido en los cinco continentes por cientos de millones de personas.

Entonces, ¿esta pasión universal es producto de la casualidad o es consecuencia de alguna necesidad adaptativa? Desde la ciencia creemos que su éxito se debe a que el fútbol posee características que conectan con nuestro pasado más tribal, así como también con el desarrollo de las capacidades necesarias para ser un buen cazador y guerrero. Por esta razón, el fútbol -aunque también otros deportes de equipo como el rugby, el béisbol o el baloncesto- son los que más éxito han tenido en las sociedades contemporáneas, precisamente las que han sustituido el modo de vida del cazador-recolector por el trabajo asalariado y la industria. Pero también en las que el número de hombres que van a la guerra es mínimo comparado con tiempos anteriores. El deporte vendría a llenar ese vacío.

La relación que existe entre la lucha y el deporte es patente. Perseguir, golpear objetivos con proyectiles o acechar a los enemigos son exigencias que encontramos en ambas actividades. Por ello, otros ven las raíces del deporte en las batallas bélicas. Una evidencia de la conexión entre la guerra y el deporte la encontramos en los Juegos Olímpicos de la antigüedad, que se celebraron durante más de 400 años en la ciudad griega de Olimpia. En ellos era costumbre llegar a una tregua que permitiera concentrarse y diera libertad de movimiento a los deportistas. Se enfrentaban varias ciudades independientes, muchas de las cuales estaban en guerra entre sí. Las disciplinas consistían en correr, saltar, luchar, lanzar jabalinas y competir en carreras de cuadrigas. Todas las pruebas ensalzaban virtudes que eran imprescindibles para los guerreros de entonces.

Primates juguetones

A los primates nos gusta jugar. Somos un orden de especies muy juguetonas de nacimiento porque nos permite explorar el entorno y a los compañeros en un contexto de seguridad, sin que tenga graves consecuencias. De hecho, las especies más inteligentes del reino animal son las que más tiempo dedican al juego. En los juegos de persecución y localización humanos, como los indios y vaqueros o el escondite, detectamos huellas de nuestro pasado evolutivo como cazadores-recolectores y guerreros. También los grandes simios juegan ensayando esas mismas capacidades.

Hasta hace bien poco, el éxito en la caza y en la guerra era fundamental para la supervivencia del grupo. Aún hoy en día lo es para los chimpancés. Para los humanos de hace miles de años, conseguir carne era mucho más complicado que en la actualidad. No había supermercados ni carnicerías donde te la daban a cambio de dinero. Muy al contrario, en la selva o en la sabana, a veces se regresaba a casa con las manos vacías, lo que tenía consecuencias negativas para la viabilidad del grupo.

Por si fuera poco, las batallas con otras tribus vecinas eran frecuentes. Por eso los mejores cazadores y guerreros obtenían gran prestigio en la comunidad y gozaban de una alta posición social. Éste es el origen de nuestra fascinación por deportistas de élite como Cristiano Ronaldo o Diego Costa. De vivir aún en el Paleolítico, todos querríamos tenerlos como miembros de nuestra tribu. Varios estudios antropológicos entre los hazda de Tanzania y los aché de Paraguay han demostrado que los hombres prefieren cazar con los que son hábiles en estas actividades, porque así tienen más probabilidades de conseguir carne de calidad. Es decir, estas tribus también eligen a los Ronaldos.

La demostración de habilidades físicas y mentales en público proporciona a los deportistas un escenario ideal para probar que poseen las características deseadas por la tribu, lo que provoca un aumento en su estatus. En Grecia, los atletas más famosos se hacían millonarios y sus ganancias eran mayores en términos relativos que las de muchos deportistas en el presente. En algunas tribus de Brasil, como es el caso de los canela, sucedía idéntico fenómeno. Los ganadores de unas carreras en los que cargan troncos podían elegir mujer y eran premiados con alimentos y otros bienes.

En nuestras sociedades ocurre algo similar. Es un hecho que los atletas resultan más atractivos para el sexo contrario. Un estudio llevado a cabo en Francia con deportistas universitarios llegó a esta conclusión. En otra investigación se demostró que los militares americanos tienen el doble de éxito para encontrar pareja que los civiles. La razón es que las hembras pueden escoger a un macho con mejores genes si saben su estado físico y otras habilidades mentales, que son visibles cuando practicamos deportes o peleamos. Esto ayuda a explicar las innumerables conquistas de las estrellas del fútbol entre las top model más cotizadas del planeta.

Simios tribales

Pero el fútbol no se puede reducir a lo que sucede en el campo entre los jugadores. De manera simultánea se producen diversos fenómenos sociales en las gradas, los bares y en los sofás de las casas. Porque si algo llama la atención es que los humanos también disfrutamos al observar a otros hacer deporte, como le sucede a Homer Simpson y a todos los aficionados al sillón ball. ¿Por qué? Mediante la observación de otros medimos y evaluamos las fuerzas de nuestro equipo pero también las del contrario. Es como cuando dos adolescentes se enzarzan en juegos de pelea, en la que tanto los protagonistas como los observadores extraen valiosa información: cuál es su agilidad, fuerza, rapidez, etc. Con esos datos puedes elegir mejor a quién enfrentarte y a quién es preferible evitar. Además, estas peleas en broma no son sólo un juego. También son una manera de mantener la dominancia y el liderazgo. Los simios también observan a otros jugar y pelearse. A veces hasta parece que tomen parte por uno de los contrincantes por las vocalizaciones que emiten. Si en broma no puedes con el alfa, ¿para qué intentarlo de verdad? Por eso algunos dictadores del pasado se tomaron tan en serio los encuentros deportivos y los mostraban como victorias de guerra o símbolos de supremacía.

Los seres humanos hemos vivido cientos de miles de años en tribus y anteriormente en comunidades de primates, por lo que nuestra psicología se desarrolló para responder a las necesidades de aquella época. De ahí proviene nuestra tendencia a crear continuamente grupos y subgrupos de aliados en los que encontrar seguridad. En ellos también construimos nuestra identidad, la cual se define en oposición a otras identidades. No nos manejamos bien en comunidades numerosas y por eso creamos divisiones, para poder gestionar las relaciones de manera más controlada.

Los equipos de fútbol reflejan esta necesidad, como también los barrios, el lugar de nacimiento u otras características que permitan identificarnos con grupos de menor escala y a la vez nos diferencien de otros. Lo interesante es que estas tribus enfrentadas en la final de Lisboa, como les pasa a las tribus africanas ante una amenaza de mayor tamaño, se fusionarán y se opondrán a otras en el Mundial de Brasil pocas semanas después. Por lo tanto, hay una constante dinámica de fusión y fisión en la que unos se necesitan a otros dependiendo del contexto y el peligro externo.

La creación de equipos locales e hinchas sigue la misma lógica. O con otras palabras, la tribu del Real Madrid, no podría existir sin las tribus del Barcelona o el Atlético, o a la inversa. Por ejemplo, en estudios sobre la modernización en Latinoamérica, se ha comprobado que tanto Argentina como Brasil han usado el fútbol para inculcar una identidad o carácter nacional basado en el éxito en contraste con otros países de la zona. Un análisis sociológico de mitos como Garrincha o Maradona llegó a esta conclusión.

En las gradas, los aficionados también nos comportamos como verdaderas tribus: gritos, ritos de transición, cantos especiales, demostraciones de agresividad, etc. Ser socio o aficionado de un equipo de fútbol es como ser miembro de una religión. Tantos los seguidores del Real Madrid como del Atlético lo son en su mayoría desde nacimiento y se trata de un asunto familiar. Los padres llevan a sus hijos al Calderón o al Bernabéu, por lo que la lealtad se hereda de una generación a la siguiente. Algunos los hacen socios incluso antes de nacer y los bautizan con bufandas. Son como rituales de adscripción a la manada, de la misma manera en que la etnia de los nuer, en Sudán, pintan a sus hijos con los símbolos de la tribu.

Así que el próximo 24 de mayo en la final de Lisboa, cuando dé comienzo el partido, recuerden que hay algo más en juego que una copa de metal. Es la final de las finales para las tribus europeas. Una prueba más de que nuestra mente, lo queramos o no, sigue atrapada en nuestro pasado tribal de primates cazadores y guerreros.