domingo, 4 de dezembro de 2011

O enigma do capital

“O Partido de Wall Street teve seu tempo e falhou miseravelmente. Como construir uma alternativa a partir de sua ruína é tanto uma oportunidade imperdível quanto uma obrigação que nenhum de nós pode ou deveria jamais procurar evitar.” É com essa máxima que o geógrafo acadêmico mais citado do mundo, David Harvey, inicia seu novo livro, O enigma do capital: e as crises do capitalismo, lançado recentemente no Brasil.

Harvey parte da análise da crise do subprime imobiliário de 2008 para demonstrar que, apesar de seu alcance e tamanho, ela não difere das crises passadas. Para tanto, o autor estuda as condições necessárias para a acumulação do capital e utiliza rigoroso arsenal teórico ao expor o papel fundamental que as crises têm na reprodução do capitalismo e os riscos sistêmicos de longo prazo que o capital representa para a vida no planeta.

Riscos sistêmicos estes, inerentes ao capitalismo de livre mercado, que os economistas não foram capazes de compreender quando a crise estourou e até hoje parecem não ter ideia do que são ou do que fazer com eles. “Quando os políticos e economistas especializados parecem tão inconscientes e indiferentes à propensão do capitalismo a crises, quando tão alegremente ignoram os sinais de alerta a seu redor e chamam os anos de volatilidade e turbulência iniciados nos anos 1990 de ‘a grande moderação’, então o cidadão comum pode ser perdoado por ter tão pouca compreensão em relação ao que o atinge quando eclode uma crise e tão pouca confiança nas explicações dos especialistas que lhe são oferecidas”, afirma o autor.

Nem sempre, porém, houve essa cegueira generalizada entre os economistas. Segundo Harvey, nos primeiros anos do capitalismo, economistas políticos de todos os matizes se esforçaram para entender os fluxos do capital, mas nos últimos tempos se afastaram do exercício de compreensão crítica para construir modelos matemáticos sofisticados, investigar planilhas e analisar dados sem fim. Qualquer concepção do caráter sistêmico desses fluxos foi perdida sob um monte de papéis, relatórios e previsões.

Com uma capacidade analítica singular, Harvey dirige-se de forma didática e acessível ao leitor pouco familiarizado com o jargão econômico ou marxista, sem ser simplista. Por meio da construção detalhada de cada conceito, torna a leitura gradativamente mais complexa na medida em que uma maior articulação é necessária para explicar a dinâmica do fluxo do capital, seus caminhos sinuosos e sua estranha lógica de comportamento, tarefa fundamental para explicar as condições em que vivemos atualmente.

O enigma do capital: e as crises do capitalismo desnuda as razões para o fracasso da sociedade de “livre mercado”, jogando por terra o argumento de que a crise financeira mundial, que começou em 2008 e está longe de acabar, não tenha precedentes. “Tento restaurar algum entendimento sobre o que o fluxo do capital representa. Se conseguirmos alcançar uma compreensão melhor das perturbações e da destruição a que agora estamos todos expostos, poderemos começar a saber o que fazer”, conclui o autor.

sábado, 3 de dezembro de 2011

CELAC: Por el camino de la unidad latinoamericana



Nora Veiras
Página 12


Por primera vez todo el bloque se unió y decidió dejar afuera a los Estados Unidos y Canadá. “Que la Celac avance en el proceso de integración haciendo un sabio equilibrio entre la unidad y la diversidad de nuestros pueblos”, reza la Declaración de Caracas.

“No exageramos si decimos que es una jornada histórica.” Su tono chévere tenía motivos: Hugo Chávez sentó a la mesa a treinta presidentes, a un vicepresidente y a dos cancilleres. Durante dos días estuvieron en Caracas debatiendo para darle vida a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac). Por primera vez todo el bloque se unió y decidió dejar afuera a los Estados Unidos y Canadá. En línea con lo que había advertido la presidenta argentina, Chávez antes de cederle la palabra a Sebastián Piñera, el nuevo presidente pro témpore de la Celac, advirtió que “ahora todo esto no puede quedar en papel, tenemos el compromiso de actuar, de prender motores”. La priorización de las coincidencias y la convicción de aprovechar en “beneficio propio y no en contra de otros” las potencialidades económicas en un mundo en crisis signaron las exposiciones mechadas con comentarios del anfitrión. “Que la Celac avance en el proceso de integración política, económica, social y cultural haciendo un sabio equilibrio entre la unidad y la diversidad de nuestros pueblos”, reza la Declaración de Caracas.

El respaldo común al reclamo de soberanía argentino en las Islas Malvinas, el repudio al bloqueo económico financiero a Cuba y la defensa de la democracia como requisito para integrar la Celac fueron sólo algunas de la veintena de declaraciones que emitió el cuerpo. Chávez, munido de un martillito de madera, dio un golpe ante la aprobación unánime de cada documento. La única disidencia se zanjó con una postergación: los presidentes no se pusieron de acuerdo sobre si las decisiones se debían tomar por consenso o debían ser sometidas a votación. Rafael Correa (Ecuador), Chávez, Raúl Castro (Cuba) y Evo Morales (Bolivia) encontraron la fórmula: mantener el criterio de consenso hasta que la próxima cumbre de Chile resuelva el tema. Correa era uno de los más críticos al criterio del consenso. Para diplomáticos argentinos ese mecanismo garantiza igualdad en un escenario donde la heterogeneidad de los países es muy grande.

Sucesión

La Celac queda en manos de una “troika”, así denominó Chávez al trío encargado de darle actividad al bloque hasta el próximo plenario que tendrá lugar en Chile. “Con el comandante Chávez y con el comandante y presidente Raúl Castro formamos una troika. ‘Viva la diferencia’ como dirían los franceses. Pensamos distinto, en una de esas podemos acercar posiciones”, dijo Piñera. Castro sucederá al presidente de Chile. La armonización de intereses tan divergentes requerirá de la maestría de los ingenieros de esta nueva estructura. En la Celac conviven países bloqueados por los Estados Unidos como Cuba, con otros que avanzan en Tratados de Libre Comercio como Chile, Perú, Colombia y México y otros con una dependencia histórica de esa relación como gran parte de las islas caribeñas.

El presidente ecuatoriano fue el más frontal al cuestionar el rol de la Organización de Estados Americanos (OEA). “Necesitamos un nuevo sistema interamericano. La OEA ha sido históricamente capturada por los intereses norteamericanos. Esto la convierte en poco confiable para los tiempos de América latina”, dijo y abundó en que “sólo por la actitud que tuvo durante el conflicto de las Islas Malvinas merecería desaparecer”. Correa eligió como segundo tópico de su ponencia a los medios de comunicación concentrados. Remarcó que es un defensor absoluto de la libertad de prensa pero no de la “mentira”. Advirtió que el “poder fáctico planetario que constituyen los monopolios intenta reemplazar el Estado de Derecho por el Estado de Opinión y expresa los intereses del gran capital”. Chávez recordó cómo los medios habían jugado a favor de su derrocamiento en el golpe que lo sacó del poder en 2002. Evo Morales también señaló que su principal oposición la representan los medios.

El nicaragüense, Daniel Ortega, que acaba de ser reelecto, repudió el rol de los Estados Unidos en la región y la sucesión de bombardeos a Siria y a Libia. “Las potencias no tienen reparos en defender sus intereses cometiendo delitos de lesa humanidad”, repitió. Chávez se preguntó entonces “qué hubiera sido de América latina si los Estados Unidos no hubieran promovido tantos golpes de Estado”.

El colombiano Juan Manuel Santos se hizo cargo del pedido de las FARC y ELN para que la Celac intercediera en el proceso de paz. “La paz es una cuestión de Colombia, tengo la mejor predisposición a sentarme si advierto que ellos están dispuestos a conversar seriamente. Agradezco a la Celac”, dijo tras recordar el asesinato de cuatro rehenes hace pocas semanas. El colombiano también aludió a la necesidad de afianzar el comercio intrarregional, tal como había planteado Cristina Kirchner en la convicción de darle contenido concreto a la integración y señaló que “ahora no es como antes que todas las inversiones venían de los Estados Unidos”. Chávez instó a formar un Fondo de Reservas “con aporte de todos los países de la región. ¿O no confiamos en nosotros? ¿Confiamos más en la banca de Basilea?”.

“Uno de cada diez habitantes del mundo vive en la región de la Celac, crecimos a un promedio del 5,6 por ciento el año pasado y este año al 5 por ciento. La Celac es fundamental, muchos piensan que solos se puede andar más rápido pero juntos podemos llegar más lejos y seguros. Hoy, la unidad es el camino”, sintetizó Piñera, el empresario chileno que llegó a la Presidencia y quien las vueltas de la historia lo colocaron junto a Chávez y Castro en el vertiginoso proceso de diseño de este nuevo organismo.

sexta-feira, 2 de dezembro de 2011

COP17: Llanto por el clima amado



Amy Goodman
Democracy Now!


La conferencia anual sobre clima de las Naciones Unidas comenzó esta semana en Durban, Sudáfrica, pero no llegó a tiempo para evitar la trágica muerte de Qodeni Ximba, una joven de 17 años que murió junto a otras nueve personas en Durban el pasado domingo, la noche anterior a que comenzara la conferencia de la ONU. Esa noche, una lluvia torrencial azotó la ciudad costera de 3,5 millones de habitantes y setecientos hogares fueron destruidos a causa de las inundaciones.

Ximba estaba durmiendo cuando la pared de cemento que estaba a su lado se derrumbó. Una mujer intentó salvar a un bebé de un año cuyos padres fueron aplastados por su propia casa. No lo logró y el bebé murió junto a ellos. Todo esto sucede al tiempo que 20.000 políticos, burócratas, periodistas, científicos y activistas llegaron a Durban para lo que podría ser la última oportunidad para salvar el Protocolo de Kioto.

¿De qué manera la conferencia podría haber evitado estas muertes? O mejor sería preguntarse: ¿Cómo el diluvio que sobrevino justo a continuación de otras tormentas letales ocurridas este mes podría vincularse al cambio climático provocado por el hombre, y qué está haciendo la conferencia que tiene lugar en Durban al respecto? En Durban llovió el doble de lo normal para el mes de noviembre y la tendencia sugiere que los eventos climáticos extremos van a empeorar.

El Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático es un grupo de miles de científicos que trabajan en forma voluntaria para “brindar al mundo una opinión científica clara sobre la evolución del conocimiento sobre el cambio climático”. El grupo ganó el Premio Nobel de la Paz en 2007. La semana pasada, el IPCC publicó un resumen de sus conclusiones, que vinculan claramente al cambio climático con fenómenos climatológicos extremos como sequías, inundaciones, huracanes, olas de calor y aumento del nivel del mar. Casi al mismo tiempo, la Organización Meteorológica Mundial publicó un resumen de sus más recientes descubrimientos científicos, en el que advierte que hasta la fecha, 2011 ha sido el décimo año más caluroso del que se tiene registro, que el hielo del mar Ártico tiene un volumen más bajo que nunca este año y que 13 de los 15 años más calurosos de la historia sucedieron en los últimos 15 años.

Todo esto nos conduce de nuevo a Durban. La reunión que está teniendo lugar aquí es la 17a Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, o simplemente la COP17. Uno de los logros fundamentales del proceso de la ONU a la fecha es el Protocolo de Kioto, un tratado internacional con disposiciones vinculantes establecidas para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero. En 1997, cuando el Protocolo fue adoptado, China era considerado un país pobre, en desarrollo, y como tal tenía muchas menos obligaciones en virtud del acuerdo. Ahora, Estados Unidos y otros países afirman que China debe sumarse a los países ricos, desarrollados, y cumplir con las reglas que se aplican a esos países. Pero China se niega a hacerlo. Este es uno de los principales obstáculos, pero de ninguna manera el único, que impide que se renueve el Protocolo de Kioto (otro de los principales problemas es que Estados Unidos, el mayor contaminador histórico a nivel mundial, firmó el tratado pero no fue ratificado por el Congreso).

En Copenhague, a fines de 2009, durante la COP15, el Presidente Barack Obama organizó una serie de reuniones a puertas cerradas, a las que solo se accedía con invitación, en las que diseñó una alternativa de adhesión voluntaria —es decir, no vinculante— al Protocolo de Kioto, provocando el enojo de muchos. La COP 16 de Cancún, México, en 2010, aumentó la distancia de la Convención con respecto al Protocolo. La idea que prevalece en Durban es que estamos ante un momento decisivo para la continuidad o el fracaso del proceso sobre el cambio climático de la ONU.

Las omisiones de la mayoría republicana de la Cámara de Representantes de Estados Unidos con respecto a este tema son aún más graves que las de Obama. Este grupo de legisladores en su mayoría considera que la idea de que el cambio climático es provocado por el hombre es un engaño o directamente inexistente, al igual que unos ocho o nueve candidatos republicanos a la presidencia. Las empresas de petróleo y gas gastan decenas de millones de dólares al año para promover la ciencia basura y a los negadores del cambio climático. Su inversión ha dado sus frutos, ya que hay un porcentaje cada vez mayor de estadounidenses que cree que el cambio climático no es un problema.

En paralelo al decepcionante proceso de la ONU ha surgido un creciente movimiento por la justicia climática en las calles. Las manifestaciones contra la dependencia de los combustibles fósiles, que acelera el calentamiento global, van desde la acción directa no violenta contra la minería de carbón a cielo abierto en Virginia Occidental, al arresto de más de 1.200 opositores al oleoducto de arenas de alquitrán Keystone XL frente a la Casa Blanca.

Es por todo esto que Durban, Sudáfrica, es un lugar adecuado para que la sociedad civil cuestione el proceso de las Naciones Unidas. Se prevé que África sufrirá el impacto del cambio climático en forma más severa que muchas otras comunidades y la mayoría de las poblaciones del continente no están bien equipadas para hacer frente a desastres climáticos puesto que carecen de infraestructura adecuada y de reservas de riqueza. Sin embargo, este es el pueblo que derrocó al opresivo régimen del apartheid.

El novelista sudafricano Alan Paton escribió acerca del apartheid en 1948 (durante el primer año de dicho régimen), adelantándose a lo que sería una larga lucha para derribarlo: “Llora, amada tierra, pues nada de esto ha terminado todavía”. La misma determinación crece en las calles de Durban y brinda el liderazgo que tanto hace falta en el centro de conferencias donde se desarrolla la COP17.

quinta-feira, 1 de dezembro de 2011

Situación de la resistencia en el Sur: América Latina

Bernard Duterme
CETRI

Continente de fuerte crecimiento económico, las democracias frágiles y la desigualdad extrema, América Latina está pasando por una dinámica sostenida de rebeliones y protestas sociales, con sus formas, sus identidades y sus nuevas demandas.

Sin embargo, los movimientos sociales en la región tienen mucho que hacer hoy para seguir existiendo, para influir en la política. En peligro de dilución, la fragmentación o la represión en los países donde los gobiernos se han mantenido o devuelto a las corrientes dominantes del neoliberalismo y el "consenso de Washington" se suman al peligro de la explotación, la cooptación o la institucionalización, con el poder de aprovecharse de los ciudadanos a menos que ellos luchen por la recuperación de su soberanía y la redistribución de la renta y la riqueza exportada, en donde la protesta tiene un rostro plural de emancipación.

Un doble clivaje prevalece también en la "izquierda social" de América Latina. Uno - de fondo - que divide, por un lado, a los partidarios y opositores del neo-desarrollismo y el nacionalismo popular y a los partidarios del ecosocialismo, por el otro. Y uno - más estratégico - que enfrenta a los partidarios de una salida política a los canales de movilización con aquellos más orientados en torno a la creación de mayores espacios de autonomía en el ámbito local.

Es que desde Chile hasta México, de Brasil a Venezuela, de Uruguay a Guatemala, de Bolivia a Honduras y al resto de América Latina, los movimientos sociales - campesinos, urbanos, indígenas, estudiantiles, etc. - influyen de alguna manera en la redefinición de la participación democrática y política de la ciudadanía.


quarta-feira, 30 de novembro de 2011

Egipto: Un atisbo de democracia



Robert Fisk
The Independent


¿Era una dicha estar vivo este amanecer? Había llovido toda la noche, pero con el pálido sol casi invernal de Egipto llegaron las multitudes, que se formaron ante las casillas con una paciencia y un entusiasmo que avergonzarían a cualquier nación europea.

Caminé y caminé. Algunas hileras medían casi 800 metros, y la vieja y corrupta cultura electoral del pasado medio siglo no se veía por ningún lado. No hubo policías lanzando miradas burlonas y amedrentadoras a los hombres y mujeres que llegaron a elegir a sus candidatos, nadie que arrojara boletas al Nilo, ni cifras fraudulentas que produjeran otro Parlamento de pacotilla. Pero mis signos de interrogación en la frase con la que Wordsworth expresó su efímero entusiasmo con la revolución francesa son necesarios.

Porque la revolución egipcia también se ha tornado violenta, la dicha ha dado paso al cinismo, los Hermanos Musulmanes se acomodan con los militares y éstos, aunque parezca increíble, creen poder manejar el país como un coto privado, con sus centros comerciales intactos, al igual que sus conglomerados bancarios y sus villas de ensueño, su economía privada a salvo del control parlamentario. Y el Parlamento por el que esos millones de egipcios votaron este lunes –y lo harán de nuevo en otras gubernaturas de todo del país, de aquí hasta enero– no puede formar gobierno ni elegir ministros.

En otras palabras, ¿es ésta una transición verdadera? ¿O esos viejos amigos de Mubarak, el mariscal de campo Tantawi y Kamal Ganzouri –comandante del ejército mubarakita, destituido y luego renombrado primer ministro– creen que pueden remendar el país, y las elecciones de este lunes fueron otra fantasía, comicios verdaderos por candidatos verdaderos que no tendrán ningún poder?

De que será un Parlamento de los Hermanos Musulmanes hay poca duda. Podrá llamarse Partido Libertad y Justicia y necesitará una coalición para gobernar –si es que los militares no son los verdaderos gobernantes–, pero sospecho que el Egipto secular sufrió un golpe mortal luego de la revolución de enero y febrero. La revolución existe aún, aunque las filas de manifestantes en la plaza Tahrir son más ralas, las fotografías de los nuevos mártires de noviembre se despliegan con mayor discreción, y la demanda de boicotear las elecciones fue naturalmente silenciada.

A lo lejos en la avenida, el colosal muro del ejército –más parecido al Muro de las Lamentaciones que al de Cisjordania, con bloques enormes en vez de concreto armado– separa a las multitudes del Ministerio del Interior. Los muros como éste tienen el hábito de permanecer en pie, de persistir muchas más semanas de las que sus constructores intentaban. ¿Y por qué el Ministerio del Interior es un edificio tan preciado?

¿Será porque los torturadores siguen allí? ¿Los hombres puestos allí para trabajar sobre las criaturas que George W. Bush envió para sesiones de interrogatorio y electrificación de genitales, así como los opositores de rutina de Mubarak? ¿O porque los archivos siguen allí, evidencia terrible de la colaboración Washington-El Cairo en la guerra al terror? De ninguna manera se permitirá que políticos fisgones se acerquen a este lugar, por muy honorable que haya sido su elección.

Y los baltagi, los esbirros drogadictos a quienes la policía ha estado usando para golpear manifestantes y someterlos a abusos, y que han vuelto a ser vistos de nuevo en las calles de El Cairo, con sus barras de hierro en la mano, ¿dónde están ahora? Aparecen entre los policías y luego se esfuman, la novena legión del mariscal Tantawi, su existencia borrada de pronto, su brutalidad siempre seguida por expresiones de pesar del supremo consejo de las fuerzas armadas y las acostumbradas acusaciones pueriles de “manos extranjeras”.

Policías y soldados estuvieron en las calles este lunes, los segundos vigilando a los primeros, que fumaban recostados en sus jeeps, ignorados por las filas de votantes. La prohibición de hacer campaña en las 24 horas previas a las elecciones fue violada –militantes del partido Waft se la pasaron retacándome las manos con panfletos– y las boletas y la tinta llegaron tarde a las casillas. Pero nadie se quejó.

De hecho, hubo un elemento casi humorístico en todo el asunto. Sobhi Ibrahim, constructor de maquetas arquitectónicas, se presentó en la plaza Tahrir con un sombrero decorado con banderas egipcias, de las cuales colgaban cuatro guantes blancos de aspecto más bien siniestro que llevaban escritas las palabras sus votos. Ibrahim quería que los manifestantes fueran a votar.

Por allí anduvieron Sadeq al-Mowla, el cineasta documentalista, insistiendo en que Tantawi y los 18 generales de su consejo no tienen inteligencia para gobernar –afirmación dudosa si las hay– y el ingeniero Mohamed Abdul Mohsen, apretando un ejemplar de un periódico de oposición, Al-Ahzeb, con fotografías de Suzanne Mubarak y Ganzouri en primera plana. “Ella lo controlaba… y todavía lo controla”, proclamaba en tono de lamento. Ningunas elecciones están completas sin La Conjura.

Y tampoco, en Egipto, sin símbolos de partidos para ayudar a los analfabetos a entender las boletas. Eran ingeniosos y en algunos casos escandalosamente graciosos. En los carteles callejeros se podían encontrar faros, peces, pirámides, lámparas, playeras, tractores, llaves, peines, una balanza de la justicia y, aunque parezca increíble, una licuadora con frutas. ¿Una licuadora? ¿Quién adivinaría una razón para semejante símbolo? ¿Un futuro de abundancia, quizá? ¿Una mezcla de fresas y plátanos, musulmanes y cristianos, un Egipto no sectario? La verdadera pregunta, desde luego, es quién maneja la licuadora.

Mercados y democracia



Orlando Delgado
La Jornada


En un libro influyente publicado en 1991, Adam Przeworski escribió: "Poder comer y poder hablar, no sufrir hambre ni represión, éstos son los valores que animan un afán mundial de democracia política y racionalidad económica". Veinte años después ese movimiento generalizado por crear instituciones democráticas, que aceptó que los mercados podían funcionar mejor sin interferencias estatales, ha conducido a una situación en la que para enfrentar la crisis en naciones paradigmáticas los actores políticos han decidido renunciar al valor central de la democracia: celebrar elecciones para decidir quien gobierna y, con ello, aprobar cierto programa político.

En Grecia y en Italia, las fuerzas políticas enfrentadas a una crisis de dimensiones importantes han resuelto formar gobiernos de unidad nacional, encabezados por banqueros. Papademos y Monti llegan al gobierno sin compromisos partidarios, pero también sin responsabilidad frente a los electores. Han sido nombrados por su experiencia financiera, no por sus credenciales políticas. Les han aceptado sus acreedores, mientras a los ciudadanos se les conmina a aceptar que es momento de decisiones no de elecciones. Los mercados, es decir, los grandes inversionistas globales, concedieron una tregua de unos días a Grecia e Italia, lo que redujo marginalmente la prima de riesgo.

En España, en cambio, acosada por esos mismos mercados desde hace un año y medio, la elección de los ciudadanos castigando al gobierno del PSOE y de Rodríguez Zapatero, fue recibida por esos grandes inversionistas con indiferencia. El lunes 21, un día después de la elección de Rajoy, la prima de riesgo subió 19 puntos base. Se le dijo al próximo Presidente español: esta es una crisis de deuda y la deuda del viernes es la misma de hoy. Se mantuvo la presión sobre la tasa de interés que paga el gobierno español y que se transmite a todos las empresas que requieren recursos para su operación, independientemente de la celebración de elecciones y de los resultados.

Así que los mercados reciben de distinta manera a quienes resultan electos en procesos democráticos y a quienes llegan al gobierno como resultado de acuerdos partidarios, asesorados por los acreedores y por la troika infernal: el Banco Central Europeo, el Ecofin y el FMI. Este equipo ortodoxo está ocupado esencialmente de que las deudas se paguen o que, en caso de no existir esa posibilidad como en Grecia, la quita de capital sea ordenada y administrada por los propios acreedores. A los electores, en cambio, les interesan otras cosas.

A veces, como en España, lo que parece importarles más no es quien los gobernará, sino castigar al grupo gobernante que decidió intentar resolver la crisis afectando las condiciones de vida del grueso de la población. De los 11.3 millones de ciudadanos que votaron por el PSOE en 2008, 4.6 millones ya no votaron por éste esta vez. De esos votos que perdió el PSOE un poco menos de un millón y medio fueron a otras opciones de izquierdas. El PSOE perdió 40 por ciento de sus votantes, en tanto que el PP arrasó, aunque sólo aumentó su votación en uno por ciento.

Lo cierto es que la crisis de deuda soberana está lejos de haberse resuelto. Grecia, pese a que los mercados confían en que un banquero logre lo que no consiguió un gobernante electo con toda la legitimidad democrática, podrá resolver su condición crítica luego de varios años. Los banqueros acreedores tendrán que aceptar reducir el valor de las obligaciones griegas en 50 por ciento, pero serán apoyados por sus gobiernos. Los griegos pagarán las consecuencias de la asociación corrupta entre banqueros y gobernantes, que durante 2008 y 2009 engañó a las autoridades europeas.

Italia vivirá una época en la que el habitual ruido parlamentario, lleno de discrepancias partidarias, se cambiará por el silencio impuesto por los acreedores. La divisa será cumplir los compromisos de la deuda pública, para lo que habrá que ajustar drásticamente el gasto. En consecuencia, los italianos pagarán por años de dispendio y mal gobierno. Ni en Grecia, ni en Italia pagarán los verdaderos causantes de esta tragedia. De entre ellos ahora se imponen gobernantes. Ésta es la democracia de los mercados.

terça-feira, 29 de novembro de 2011

Es hora de parar la guerra contra la Tierra



Vandana Shiva
Ecoportal


Hoy en día, cuando pensamos en la guerra, nuestra mente se torna hacia Iraq y Afganistán. Pero la guerra más grande es la guerra contra el planeta. Ésta tiene sus raíces en una economía que no respeta límites ecológicos y éticos – límites a la desigualdad, límites a la injusticia, límites a la codicia y la concentración económica.

Un puñado de empresas y de potencias busca controlar los recursos de la Tierra y transformar el planeta en un supermercado en el que todo está en venta. Quieren vender nuestro agua, genes, células, órganos, conocimientos, culturas y nuestro futuro.

La guerras duraderas en Afganistán, Iraq y las que les han seguido no son sólo sangre por petróleo. A medida que ellas se desarrollan, vemos que son sangre por alimentos, sangre por genes y biodiversidad y sangre por agua.

La metalidad guerrera subyacente a la agricultura bélico-industrial es obvia en los nombres de los herbicidas de Monsanto— Round-Up, Machete, Lasso. American Home Products, que se ha fusionado con Monsanto, da a sus herbicidas nombre igualmente agresivos, incluyendo “Pentagon” y “Squadron”. Es la lengua de la guerra. La sustentabilidad se basa en la paz con la Tierra.

La guerra contra la Tierra comienza en la mente. Los pensamientos violentos dan forma a acciones violentas. Categorías violentas construyen herramientas violentas. Y en ninguna parte esto es tan vivaz como en las metáforas y métodos en los que se basa la producción industrial, agrícola y alimentaria. La fábricas que produjeron venenos y explosivos para matar a la gente durante las guerras han sido transformadas en fábricas productoras de agroquímicos al terminar las guerras.

El año 1984 me hizo ver que algo no estaba bien en la manera en que los alimentos se producían. Con la violencia en el Punjab y el desastre en Bhopal, la agricultura parecía guerra. Fue entonces que escribí La Violencia de la Revolución Verde, y por eso mismo lancé Navdanya como un movimiento por una agricultura libre de venenos y productos tóxicos.

Los pesticidas, que en un principio se utilizaron como químicos bélicos, no pudieron controlar las plagas. La ingeniería genética iba a ofrecer una alternativa a los productos químicos tóxicos. Al contrario, ha llevado a un mayor uso de pesticidas y herbicidas y desatado una guerra contra los campesinos.

Los altos costos de los insumos y productos químicos hacen que los agricultores caigan en la trampa de la deuda – y la trampa de la deuda lleva a los agricultores al suicidio. De acuerdo a datos oficiales, en la India más de 200.000 campesinos se han suicidado desde 1997.

Hacer la paz con la Tierra siempre ha sido un imperativo ético y ecológico, que se ha convertido ahora en un imperativo para supervivencia de nuestra especie. La violencia contra el suelo, la biodiversidad, el agua, la atmósfera, el campo y los campesinos produce un sistema alimentario marcial que no puede dar de comer a la gente. Un billón de personas sufre hambre. Dos billones sufren de enfermedades relacionadas con la alimentación: obesidad, diabetes, hipertensión y cáncer.

Hay tres niveles de violencia implicadas en el desarrollo no sustentable. El primero es la violencia contra la Tierra, que se expresa en la crisis ecológica. El segundo es la violencia contra la gente, que se expresa en la pobreza, la indigencia y el desplazamiento. El tercero es la violencia de la guerra y el conflicto, cuando los poderosos echan mano a los recursos que están en otras comunidades y países para satisfacer su apetito que no tiene límites.

Cuando cada aspecto de la vida es comercializado, vivir se hace más caro, y la gente se empobrece, incluso si ganan más de un dólar al día. Por otra parte, la gente puede ser rica en términos materiales, incluso sin economía monetaria, si tienen acceso a la tierra, si los suelos son fértiles, si los ríos están limpios, su cultura es rica y mantiene la tradición de construir casas y prendas bonitas, buena comida, y hay cohesión social, solidaridad y espíritu comunitario.

La ascensión del dominio del mercado, y de la moneda en tanto que capital producido por el hombre, a la posición de principio superior organizativo de la sociedad y única forma de cuantificar nuestro bienestar ha llevado al debilitamiento de los procesos que mantienen y sostienen la vida en la naturaleza y la sociedad.

Entre más ricos nos hacemos, somos ecológica y culturalmente más pobres. El aumento en el bienestar económico, medido en dinero, lleva al aumento de la pobreza en los aspectos material, cultural, ecológico y espiritual.

La verdadera moneda de la vida es la vida misma, este punto de vista lleva a varias preguntas: ¿cómo nos miramos a nosotros mismos en este mundo? ¿Para qué están los seres humanos? Y ¿somos simplemente una máquina de hacer dinero devoradora de recursos? O ¿tenemos un propósito más elevado, un fin superior?

Creo que la “Democracia Terráquea” nos permite imaginar y crear democracias vivientes basadas en el valor intrínseco de todas las especias, de todos los pueblos, de todas las culturas – un reparto justo y equitativo de los recursos vitales de esta Tierra, un reparto de las decisiones sobre el uso de los recursos de la Tierra.

La “Democracia Terráquea” protege los procesos ecológicos que mantienen la vida y los derechos humanos fundamentales que son la base del derecho a la vida, incluyendo el derecho al agua, la alimentación, la salud, la educación, el trabajo y el sustento. Tenemos que escoger. ¿Obedeceremos las leyes de mercado de la codicia corporativa o las leyes de la Madre Tierra para mantener los ecosistemas terrestres y la diversidad de los seres vivos?

Las necesidades en alimentación y agua de la gente sólo pueden satisfacerse si se protege la capacidad de la naturaleza para producir alimentos y agua. Suelos y ríos muertos no dan alimento ni agua. Por ello, defender los derechos de la Madre Tierra es el más importante de los derechos humanos y de las luchas por la justicia social. Es el más amplio movimiento pacifista de nuestra época.

segunda-feira, 28 de novembro de 2011

Convenção do Clima começa sob desconfiança na África


Agencias

Durban, na África do Sul, vai receber a partir desta segunda-feira delegações de 194 países para a Conferência do Clima (COP-17) com o desafio de renovar do Protocolo de Kioto e estabelecer metas de redução dos gases-estufa, cujas emissões são recorde. O impasse e o pessimismo que cercam o evento, no entanto, já levam ambientalistas a pedir, em vez de avanços, que não ocorram retrocessos. Especialistas vislumbram as próximas rodadas de negociações.

Em 2012, o Rio de Janeiro sediará a Convenção para o Desenvolvimento Sustentável, a Rio+20, em junho. No fim do ano, a Coreia do Sul organizará a Conferência do Clima (COP-18), última chance de renovar o protocolo. Muita discussão e poucos avanços reais marcaram a luta contra o aquecimento global nos últimos anos.

O dilema em relação ao Protocolo de Kioto vai parar na África do Sul e continuará conosco. Nunca se sabe o que pode acontecer na política, mas, até o momento, o panorama é complicado. As atenções estão concentradas na crise econômica. Portanto, acho difícil que este impasse tenha solução agora - disse o professor do Departamento de Economia da PUC-Rio e assessor da prefeitura para a Rio+20, Sérgio Besserman.

O coordenador dos cursos de pós-graduação da escola Politécnica da UFRJ, Haroldo Mattos de Lemos, diz que um fracasso em Durban pode respingar no Rio de Janeiro: "O que realmente vai acontecer é um exercício de futurologia. Porém, o sucesso da Rio+20 passa por Durban. Se houver metas concretas de redução de emissões de gases-estufa, tudo indica que a Rio+20 será um sucesso. Mas, se for fracasso total, decisões melhores no Rio ficarão mais difíceis. O tempo entre uma reunião e outra é pequeno."

Já o pesquisador visitante do Instituto de Estudos Avançados da USP Luiz Gylvan Meira Filho ressalta que a finalidade da convenção carioca da ONU é diferente das COPs: "A Rio+20 não tem como meta as negociações da Convenção do Clima. Especificamente, se olhar o documento do Itamaraty, ela tem como tema central o desenvolvimento e a erradicação da pobreza, que são objetivos obviamente importantes para o Brasil e para o Mundo. Mas isso não tem a ver com o combate à mudança de clima."

O ponto central de Durban é um segundo período do Protocolo de Kioto. Sua base legal, que cria um mercado para financiar medidas de mitigação dos gases-estufa e estabelece metas de redução de emissões para países desenvolvidos, terminará no fim do ano que vem. Porém, poucos ainda acreditam em acordo. Negociadores americanos sequer vão discutir o assunto, uma vez que o congresso dos Estados Unidos não ratificou o protocolo.

A principal divergência é entre países desenvolvidos e em desenvolvimento. Estes alegam que poluíram menos que aqueles. Os mais ricos, por sua vez, sustentam que não podem financiar sozinhos a salvação ambiental do planeta, ainda mais quando há crise econômica na Europa e Estados Unidos.

A última reunião preparatória, encerrada na sexta-feira em Durban, refletiu o pessimismo que cerca a COP-17. Os delegados ressaltaram a necessidade de aumentar o peso político da própria Conferência do Clima. No jargão da ONU, fortalecer a governança. Em caso de fracasso total, as Nações Unidas poderão ter a capacidade de gerenciar os conflitos do planeta colocada em dúvida.

"O agravamento dos desastres naturais causados pelas mudanças climáticas ocupará as páginas dos livros de história como o resultado de ambições frustradas, falta de visão de longo prazo e falta de coragem por parte dos líderes mundiais para lidar com essa ameaça" adverte Samantha Smith, líder da Iniciativa Global Clima e Energia da ONG WWF. Até mesmo o vazamento de e-mails de pesquisadores, em episódio batizado de Climagate 2.0, agitou os bastidores de uma conferência já marcada pelo ceticismo.

Después de la caída: un arquetipo italiano



Elsa Morante
Sconfini


El jefe del Gobierno se manchó repetidamente durante su carrera con delitos que, a los ojos de un pueblo honesto, le habrían hecho merecedor de la condena, la vergüenza y la privación de toda autoridad de gobierno.

¿Por qué el pueblo toleró y directamente aplaudió estos crímenes? En parte, por insensibilidad moral, una parte por astucia, una parte por interés y provecho personal. La mayoría se daba naturalmente cuenta de sus actividades criminales, pero prefería dar su voto al fuerte en vez de al justo. Por desgracia, el pueblo italiano, si ha de escoger entre el deber y el interés propio, sabiendo cuál sería su deber, escoge siempre el interés propio.

Así, un hombre mediocre, chabacano, de elocuencia vulgar pero de fácil efecto, constituye un perfecto ejemplar de sus contemporáneos. Junto a un pueblo honesto, habría sido todo lo más el líder de un partido de modesto respaldo, un personaje un poco ridículo por sus maneras y sus actitudes, sus manías de grandeza, ofensivo para el buen sentido de la gente a causa de su estilo enfático e impúdico.

En Italia se ha convertido en jefe del gobierno. Y es difícil encontrar un ejemplo italiano más completo. Admirador de la fuerza, venal, corruptible y corrupto, católico sin creer en Dios, presuntuoso, vanidoso, fingidamente bonachón, buen padre de familia, pero con numerosas amantes, se sirve de aquellos a quienes desprecia, se rodea de deshonestos, de mentirosos, de ineptos, de aprovechados, mimo hábil y capaz de causar efecto a un público vulgar, pero, como todo mimo, sin carácter propio, se imagina siempre que es el personaje que quiere representar.

¿Todo parecido es mera coincidencia? La gran escritora italiana Elsa Morante, que murió una década antes de la llegada de Silvio Berlusconi al poder, escribió este texto en 1945 para describir la figura del depuesto… Benito Mussolini.

domingo, 27 de novembro de 2011

Crise europeia: Amargo déjà vu



Juliana Sayuri
O Estado de São Paulo


Em 1989, o economista argentino Alfredo Calcagno integrava a Comissão Econômica para América Latina e Caribe (Cepal), da ONU. Na época em Santiago do Chile, observou de perto o desenrolar das diretrizes do Consenso de Washington (com o afrouxamento das políticas econômicas do Estado em favor da liberalização do mercado) e as posteriores reviravoltas políticas para desatolar a economia latino-americana. Hoje em Genebra, Ph.D. pela Université Paris I - Panthéon-Sorbonne, 55 anos e oficial de Assuntos Econômicos da Divisão de Globalização e Estratégias de Desenvolvimento da Conferência das Nações Unidas sobre Comércio e Desenvolvimento (Unctad), ele sente um déjà vu ao assistir às convulsões da crise europeia e projeta dias piores para 2012.

Piores, ele diz, porque os remédios atuais são similares aos que, na visão dele, fizeram mal ao serem empurrados goela abaixo dos latino-americanos nos anos 80 e 90. Um receituário "conhecido" e "equivocado" em suas palavras. Para debelar a infecção que se alastra levando empregos e esperanças no Velho Continente, Calcagno prescreve um Banco Central Europeu mais forte na formulação de políticas econômicas alternativas e firmeza contra os excessos do mundo financeiro: "Os governos precisam submeter os mercados ao bem comum. E não dá para simplesmente pedir: 'Por gentileza, comportem-se de outro modo, sejam altruístas, pensem no bem comum'. É ridículo. Não se pede a alguém que funcione contra sua natureza".

Analistas têm comparado a atual crise europeia com o passado latino-americano. A Grécia de hoje seria a Argentina de ontem. Faz sentido?

Depende. A história ensinou muito à América Latina e por isso ela foi se afastando das políticas propugnadas no Consenso de Washington. Aumentando o peso dos governos nas decisões econômicas, alguns sul-americanos lidaram bem com a crise em 2008 e 2009. Os que sofreram nos anos 80 e 90 aprenderam. Mas, como dizem, os pais não conseguem transmitir suas experiências aos filhos adolescentes. Então, a Europa terá de aprender por conta própria. E está fazendo da pior maneira. Há uma política de pressão por reformas liberais, por privatizar o que ainda não foi privatizado, por reduzir salários e serviços sociais. São medidas conjunturais e estruturais que lembram o passado recente da América Latina, quando as políticas econômicas eram discutidas e decididas fora da região. Elas vinham de Washington, sede do Fundo Monetário Internacional, do Banco Mundial e eram avalizadas nos Departamentos de Estado e de Comércio dos Estados Unidos. Na Europa está acontecendo algo parecido. É o setor financeiro - bancos e agências de classificação de risco - que está decidindo o que os países devem fazer. As políticas de ajustes são parecidas e não são os Parlamentos, os governos ou os partidos que decidem, porque, afinal, socialistas ou conservadores têm feito mais ou menos o mesmo. As decisões vêm da "troika": Fundo Monetário Internacional, Banco Central Europeu e Comissão Europeia. De certo modo, passamos por um revival do Consenso de Washington. Isso nos dá a sensação de que, neste momento na Europa, a democracia se torna cada vez mais formal e menos real.

Mas a Europa desconhece os riscos embutidos nesse revival?

O continente está sendo guiado por teorias econômicas equivocadas, a meu ver. A crise não foi causada pelo déficit fiscal, mas pela bolha financeira, pela irresponsabilidade do setor financeiro. O déficit é uma consequência da crise, não a causa. E, no entanto, todos estão empenhados em reduzi-lo. E os bancos e os especuladores causadores da crise continuam atuando como árbitros do mercado. Então, tanto a causa quanto a resposta para a crise estão equivocadas. O que eles estão fazendo? Cortando gastos e aumentando o imposto sobre o consumo. Nessa situação, os cortes fiscais reduzem ainda mais o crescimento e agravam a recessão. A Europa está às portas de uma grande recessão neste fim de 2011, e 2012 será ainda pior. Quando se reduz o gasto fiscal também se reduzem os ingressos fiscais, mas o déficit continua, o crescimento é ainda menor e os impostos ainda maiores. Então, é uma espiral descendente. E para quê? Para dar confiança aos mercados, que vão continuar a apertar os governos. Portugal, Itália e Espanha estão com taxas de juros cada vez mais altas, apesar dos ajustes. A França também. E, na quarta-feira, a Alemanha tomou seu primeiro revés, porque afinal não é uma ilha, tampouco pode pretender não sofrer os custos do que está acontecendo na Europa. As medidas não estão funcionando, mas os governos insistem. É um problema ideológico.

Haverá perdas no âmbito social?

É um risco. As políticas de ajustes na Europa agora também apontam para o corte de gastos sociais: aposentadorias, saúde, educação. Há aí um custo social, sobretudo se for visto pela questão do desemprego e dos salários congelados. Então, essa é uma crise em que pagam os mais pobres, porque as saídas encontradas jogam as cargas mais pesadas sobre os setores mais vulneráveis.

O sr. concorda com a opinião do economista francês Daniel Cohen, que compara a situação europeia à Grande Depressão de 1929?

Sim, mas pelo fato de as dificuldades, tanto em 1929 como agora, atingirem tão duramente os países mais fortes. Estados Unidos, Japão e Europa, que representam dois terços da economia mundial, têm crescimento muito baixo. Se os três grandes focos da economia desenvolvida freiam, estarão freando a economia mundial. Eles seriam os primeiros afetados, mas existe o risco de afetarem os outros também.

Até quando os países emergentes poderão dormir relativamente tranquilos, sem ter pesadelos com a contaminação da crise?

Essa é a grande pergunta, para a qual ainda não tenho resposta. Não sei se os investidores e agentes financeiros dos países emergentes estão tão tranquilos assim. Mas o crescimento nas nações em desenvolvimento tem se mantido forte. O problema é que se as grandes economias não crescem - ou se entram em recessão - isso afetará os preços das matérias-primas e dos produtos dos emergentes. As políticas desses países precisam privilegiar o fortalecimento dos mercados internos, regionais e do comércio sul-sul. É possível não ser arrastado pela crise dos ricos na medida em que esses países emergentes possam continuar crescendo com os próprios mercados.

Entre a sociedade e os mercados há os governos, além de atores como FMI e BCE. Como equilibrar esse campo de tensões?

Eu insisto: qual foi a causa para a crise senão os mercados financeiros desregulados? Neste momento, são também os mercados financeiros que estão empurrando uma solução para a crise. Eles pensam que através da contração fiscal a crise vá se estancar. Eu acredito que isso vá agravá-la. Os governos, então, ficarão cada vez mais apertados entre a gente que sofre e protesta e os mercados. Ou os governos regulam os mercados ou os mercados regulam os governos. Os mercados deveriam estar submetidos a financiar o crescimento, não a especular e criar bolhas que depois arrebentam, obrigando os governos a colocar dinheiro na mesa. Os governos precisam regular e submeter os mercados ao bem comum. E não dá para simplesmente pedir: "Por gentileza, comportem-se de outro modo, sejam altruístas, pensem no bem comum". É ridículo. Não se pede a alguém que funcione contra sua natureza. E a natureza dos mercados é fazer o máximo de lucro com o mínimo de risco e o mais rápido possível. É a regulação pública que tem que dizer: "Isso pode, mas isso não pode".

Esse quadro ameaça a governabilidade política na Europa?

O problema é que o continente está muito integrado em alguns aspectos econômicos, como a moeda única, o euro, mas não em outras questões, como as políticas salarial e fiscal. Esse desequilíbrio se traduz em problemas de competitividade para os sócios periféricos como Grécia e Portugal diante de países como a Alemanha. Não só porque eles tiveram uma política mais frouxa com os preços e os salários, mas porque a Alemanha teve uma política excessivamente rigorosa nesses quesitos. Quer dizer, não só os países da periferia europeia não cumpriram as condições fixadas, como tampouco a Alemanha, mas no sentido inverso, pois durante anos ela fez uma espécie de competição desleal com o resto da Europa ao não subir seus salários junto com a produtividade. É um problema de falta de coerência econômica interna, revelado agora com a crise. Para piorar, o Banco Central Europeu não cumpre a função característica dos bancos centrais, que é a de garantir a estabilidade em última instância. Espanha, Grécia e Itália estão sem financiamento acessível porque os mercados estão muito assustados com os riscos excessivamente altos. Não se usa o centro de financiamento lógico que é o Banco Central. Para que o euro se mantenha e para evitar a saída de alguns países da União Europeia, precisaríamos de um Banco Central forte. Essa é uma grande diferença em relação aos Estados Unidos e o Japão.

O remédio imposto às nações periféricas da Europa está sendo amargo demais?

Tanto as formas de ajudar os países da periferia europeia quanto as formas de ajudar os países do centro estão equivocadas. Não é com mais recessão que se conseguirá algo. Como é possível fazer crescer esses países? Precisamos ver caso a caso. É um problema de insolvência, como na Grécia? Então, é preciso tratar a debilidade como um caso de insolvência. Não se pode pagar? Não se pague. E se não se paga, que se comece a redistribuir as perdas. A dívida impagável tem que deixar de ser um peso morto para a economia. Os bancos que especularam com a dívida grega que paguem, que tenham perdas, porque senão fica um jogo em que o centro sempre ganha. Na especulação se ganha e se perde, eles sabem disso. E se o problema é de liquidez, caso da Espanha e da Itália? Então é preciso dar crédito barato. Fora do mercado. E é aí que deveria entrar o Banco Central Europeu exercendo seu papel de banco central. É preciso dar as costas aos mercados quando os mercados só agravam a crise. É preciso buscar outros mecanismos. Os países latino-americanos não saíram da crise porque desdobraram seus capitais para que o mercado recuperasse a confiança. Primeiro saíram da crise, depois se voltaram ao mercado. A Europa não sairá da crise se continuar com os cortes. Mas se mudar as políticas ativas de crescimento e passar a tratar o problema das dívidas como um horizonte de vários anos, ela poderá se recuperar relativamente rápido. Tudo depende do tipo de política.

A chanceler alemã, Angela Merkel, rejeitou o plano da Comissão Europeia que prevê até uma revisão da ideia de soberania dos países em crise. Como podemos interpretar esse posicionamento?

Há duas razões pelas quais a Alemanha se opõe a um papel mais intenso do BCE no manejo da crise das dívidas públicas: primeiro, a monetização das dívidas poderia despertar a inflação; segundo, pensam que se os governos receberem financiamentos terão menos investimentos para ajustar suas contas fiscais. Acredito que não haja um risco de inflação neste momento nos países desenvolvidos e isso se vê claramente nos Estados Unidos. O outro argumento depende de como se estabeleça o acesso aos refinanciamentos dos governos, que pode ser condicionado a determinadas políticas macroeconômicas. Mas cada vez mais há vozes que defendem que o BCE deva mudar totalmente seu comportamento para se tornar um ingrediente essencial, porém não o único, para a solução da crise.

Ainda podemos dizer que a França e a Alemanha são o coração da UE?

Esses países são os motores da UE: pautam as discussões e têm maior poder político para levar tais pautas adiante. Mas não podemos esquecer que a UE é composta de 27 países e há muitas decisões que precisam ser tomadas por unanimidade. A resposta seria "sim", mas "não". Quer dizer, o protagonismo continua sendo desse duo, mas ele não pode subestimar as necessidades e os interesses dos outros 25 Estados-membros.

Na Espanha, mesmo depois da derrota dos socialistas, o mercado não deu a trégua pedida pelo vencedor, o conservador Mariano Rajoy. Investidores cobraram juros mais altos para os títulos da dívida e a Bolsa de Madri despencou. Qual é sua avaliação?

Os mercados financeiros podem até ter seus gostos políticos e ideológicos - e provavelmente pendiam mais para Rajoy do que para Zapatero -, mas o que eles querem é ganhar dinheiro. E se dão conta perfeitamente de que o ajuste feito por Zapatero não solucionou o problema deles e o ajuste "ao quadrado" que fará Rajoy tampouco o solucionará. Então, ainda estamos à espera de uma mudança de política. Seria até estranho alguém dizer: "Agora, com mais ajuste e recessão, nossa confiança é maior". Nada disso. Estamos mais perto da quebra do que antes. A única forma de evitá-la é se a Europa criar os instrumentos para dizer: "Não vamos deixar que nenhum país quebre, pois colocaremos todo o dinheiro necessário". E aí há um bloqueio político. A Europa ainda não está de acordo para fazer o que é necessário.

Santiago Iñiguez, reitor da IE University, de Madri, usou palavras duras para analisar a situação: disse que a crise curará a 'arrogância' europeia. O sr. concorda?

A Europa está perdendo espaço na economia mundial. Até agora ela teve um modelo de cooperação e de integração econômica. E também uma ideia de que a integração social é importante e nada pode ser deixado à própria sorte. Mas o risco de perder o euro é o que a deixa mais debilitada. E assim está perdendo também o caráter de exemplaridade para outras regiões, de como fazer uma união, uma integração econômica, social e política. O caso europeu até pode continuar sendo útil como modelo, mas evidentemente não com a instauração de uma moeda única e com um Banco Central neoliberal. Isso é preciso evitar.

Qual é o papel jogado pela Inglaterra?

O Reino Unido está menos interessado do que nunca no euro. Mas isso não quer dizer que considere sair da UE. E vale lembrar que a zona do euro conta com 17 dos 27 países membros da UE. Diante da crise, talvez certos setores britânicos tenham mencionado que queiram diminuir o compromisso com a UE, mas não abandoná-la. Mas, se por acaso o Reino Unido saísse da UE, mantendo porém os acordos existentes, a diferença econômica seria pequena, ao contrário da política. Seria estranho se o Reino Unido quisesse renunciar ao poder de decisão que tem hoje na UE, inclusive de opinar sobre os temas do euro, mesmo sem fazer parte da zona do euro. Não é provável que isso aconteça em um futuro próximo.

De 0 a 10, qual é o risco de desintegração econômica da Europa?

Não estamos diante dessa eventualidade. Estamos, sim, diante de um problema muito sério na administração da crise da zona do euro. Ou focamos na UE como uma instituição mais flexível, com um Banco Central Europeu com mais funções e mais instrumentos para conter uma crise, ou não vamos ajudar em nada e isso afetará ainda mais a zona euro. Então, é possível que alguns países particularmente afetados, como a Grécia, abandonem o euro. Mas seria algo marginal. E mesmo o colapso da zona do euro - e o retorno a 17 moedas nacionais - é pouco provável. O colapso da UE é ainda mais difícil, porque temos um processo bem-sucedido de integração de mais de 50 anos. Não me parece que esteja em questão a continuidade da UE. Estão em questão alguns aspectos importantes de seus rumos, como o papel do BCE, a harmonização de políticas estruturais e uma reforma coordenada dos países. É um tema político difícil.

Desde 2008, caíram oito governos na Europa. Só neste mês foram Grécia, Itália e Espanha. Qual pode ser o próximo?

A crise castiga o nível de vida dos europeus. E isso coloca questionamentos políticos: os governos estão perdendo a soberania, não ouvem o povo. Há mal-estar. O curioso é que tem importado pouco se a política vai para a direita ou para esquerda. As pessoas querem mudanças. Qual será o próximo governo a cair? Não sei. Haverá eleições na França em 2012 e na Alemanha em 2013. Ambos os governos sofreram reveses nas eleições regionais. Nas presidenciais, Sarkozy e Merkel terão que provar que podem conduzir a crise melhor que a oposição.

O sr. crê em equilíbrio entre o liberalismo econômico e o intervencionismo do Estado?

Não. E não quero dizer que estou contra uma economia de mercado, mas isso não quer dizer que sou a favor de um mercado livre e desregulado, com especulações e bolhas financeiras. Os mercados financeiros e os bancos são importantes, mas que tenham impacto positivo na economia real. E isso não se faz espontaneamente. A regulação é necessária.

sábado, 26 de novembro de 2011

Las letras del horror

Indagar sus orígenes, conocer sus métodos y estructuras, a sus miembros, establecer las circunstancias de las capturas y asesinatos de muchos compatriotas, ha sido la motivación del periodista Manuel Salazar para emprender una acuciosa investigación que culmina en “Las letras del horror”, libro que se publica en dos volúmenes.

Esta primera entrega, centrada en la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), pone de relieve algunas preguntas inquietantes: ¿Por qué los integrantes de la DINA se ensañaron con sus detenidos? ¿Dónde y de quiénes aprendieron las brutales técnicas de tortura que aplicaron con ellos? ¿Cuáles fueron los motivos para asesinar y hacer desaparecer? ¿Cómo operaron las redes secretas que el otrora poderoso coronel Manuel Contreras tejió en América y Europa?

Para intentar dilucidar estas y otras muchas interrogantes, el autor recoge los antecedentes acerca de la influencia que diversos grupos de la ultraderecha chilena ejercían en la oficialidad militar ya en los años 60. Señala, además, al Club de la Unión, las sedes partidarias y los círculos frecuentados por dirigentes políticos y empresariales de la derecha como lugares de los que luego saldrían colaboradores civiles de la DINA dispuestos a “dar caza” a sus adversarios políticos.

Las letras del horror” relata las primeras intervenciones de los aparatos de seguridad en el campo de prisioneros de Tejas Verdes y la aparición de los cuarteles secretos, donde a los detenidos se les sometía a torturas indecibles que frecuentemente terminaban con su muerte y eliminación de los cuerpos; recupera los nombres, las “chapas” y los apodos de las víctimas y de sus victimarios, partícipes estos últimos de las brigadas de detención y exterminio; recoge, del mismo modo, las confesiones y los testimonios que algunos de los agentes y colaboradores de la violencia institucionalizada entregaron años después ante los tribunales de justicia, además de sus nexos con el anticastrismo y el neofascismo italiano.

Se trata de un libro que ausculta en detalle al principal organismo represivo de aquellos años de zozobra y espanto y que da cuenta de los métodos usados, entre otros, por el brigadier (r) del Ejército Miguel Krassnoff Marchenko, quien permanece recluído en el penal Cordillera cumpliendo una pena que suma más de 140 años de prisión tras ser condenado por 23 casos de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar, y quien fue homenajeado la semana pasada en un polémico acto respaldado por el alcalde de Providencia, Cristián Labbé.

sexta-feira, 25 de novembro de 2011

Bussi, el siniestro



Osvaldo Bayer
Página 12


Murió Domingo Bussi, el general. Una de las más siniestras figuras de nuestra historia. Sí, no se cometería ninguna exageración si cuando se haga referencia a él se diga: “El general Bussi, el siniestro”. Sólo basta recorrer su biografía para constatarlo. La perfidia de sus crímenes llega a lo inimaginable. Y ahí está la pregunta que todavía no nos hemos contestado: ¿dónde aprendió Bussi su oficio de matar con total impunidad? ¿En el Colegio Militar, en la Escuela Superior de Guerra o en sus estadías en Kansas con el ejército yanki o en Vietnam durante su gira? Sea como fuere, fue un criminal de la mayor cobardía y crueldad. Sus crímenes comprobados y por eso condenado son todos de lesa humanidad. Su hazaña máxima como criminal es el haber exhibido el cadáver congelado de Santucho en el Museo de la Represión, en Campo de Mayo. Se le caía la saliva de la boca de puro placer. Pero, además, los mil casos de torturas, de “desaparición”, de asesinatos. El mismo ejecutaba a los presos políticos de un solo tiro. Está declarado por testigos. ¡Ah, general! La degradación. La absoluta validez de la ley del más fuerte.

Y ese episodio tan perverso, donde la vileza ya no tiene palabras para describirlo: cuando ordenó apresar a los vagabundos y los pordioseros de la capital tucumana y los transportó en camiones que los arrojaron por las sierras catamarqueñas, donde murieron de hambre y de frío. Occidental y cristiano el general. Eso ocurrió en tierras tucumanas donde en 1816, en aquel increíble 9 de julio, se cantó nuestro Himno Nacional con aquello tan sabio de “Ved en trono a la noble Igualdad, Libertad, Libertad, Libertad”.

Pero uno, como argentino, sintió aún mucho más vergüenza cuando el pueblo tucumano, ya en democracia, votó a ese abyecto personaje como gobernador de Tucumán. ¿Qué hubieran pensado los congresales de 1816 al saber que en esa misma tierra libertaria se había votado al abyecto supremo? Ahora, esos que lo votaron de los barrios bien y de los barrios que exigían “más seguridad” tendrían que tener el coraje civil de marchar frente a la Casa de Tucumán y pedir perdón por tamaña acción de burlar para siempre a la democracia.

Lo mismo que tendrían que hacer los diputados del radicalismo y de otros partidos conservadores que votaron el “Punto Final” de Alfonsín por el cual quedó en total libertad la jauría uniformada de la desaparición como método.

El “general” Bussi. Cuando trasladó el centro clandestino de detención de Famaillá al Ingenio Nueva Baviera, ahí sí que se sintió dueño de la vida y de la muerte. Dueño y señor de la picana y el submarino y de toda clase de torturas aprendidas en el General Staff College de Fort Leavenworth, en Kansas. Claro, siguieron las huellas de aquel general Julio Argentino Roca cuando mandó comprar diez mil remington, el invento estadounidense con que se había eliminado a los pieles rojas y a los sioux. Y con ellos Roca demostró que los argentinos somos los mejores europeos y americanos del norte. Videla, Menéndez, Bussi... la lista es larga. Pero por fin muchos de ellos ya están en cárceles comunes y retratados para siempre en el diccionario de la infamia.

Murió Bussi. El espectro de la infamia. General de la Nación. ¿De qué Nación? No aquella del 25 de Mayo ni de 1813 y del 9 de julio tucumano. No, la fiera sanguinaria salida de claustros castrenses argentinos y entidades “educadoras” norteamericanas. En su entierro, los argentinos que salieron a la calle para gritar “dónde están los desaparecidos” gritarán: “Nunca más”. Nunca más un general Bussi. El siniestro.

quinta-feira, 24 de novembro de 2011

La Plaza Tahrir mantiene el desafío al Ejército egipcio


Gara

El Ejército egipcio está siguiendo la misma táctica que aplicó el ex presidente Hosni Mubarak antes de ser derrocado: realizar concesiones tardías frente a las protestas de la plaza Tahrir cuando la revuelta exige ya el abandono del poder, a la vez que mantiene la represión que ha causado ya más de tres decenas de muertos. Los manifestantes identifican ya al mariscal Tantawi como «la copia calcada» de Mubarak.

«Ya está claro que el que escribía los discursos de Mubarak es el mismo que el que escribe los discursos del mariscal», ironiza el Movimiento de los Jóvenes del 6 de abril. Husein Tantawi sigue los pasos del ex presidente en sus últimos días.

Las cesiones de la Junta Militar que gobierna Egipto han llegado demasiado tarde para los manifestantes de la plaza Tahrir que ya exigen que el Ejército se vaya de inmediato como principal reivindicación, al igual que hicieron con el derrocado Hosni Mubarak. Y el Consejo General de las Fuerzas Armadas responde igual que lo hizo Mubarak.

La reacción de la plaza Tahrir ante el discurso del martes del mariscal Tantawi fue similar: «Fuera, fuera». Ya no es suficiente el compromiso de celebrar elecciones presidenciales antes del 30 de junio, a mantener los comicios legislativos en su fecha, a partir del próximo lunes 28, y a crear un Gobierno de salvación nacional. Ni la dimisión en bloque del Ejecutivo.

Incluso la vaga oferta de convocar un referéndum para abandonar inmediatamente el poder «si la situación así lo requiere» chocó con la desconfianza de los manifestantes, que llevaban nueve meses reclamando esas medidas.

Como Mubarak, el Ejército ha comenzado por la más dura represión, aún peor según Amnistía Internacional, causando ya 33 muertos. La persecución ha servido para que los manifestantes aumenten sus reclamaciones sobre elecciones y libertades, y exijan directamente que el Ejército ceda el poder de inmediato. El líder del Movimiento 6 de Abril, germen de las protestas que acabaron con la Presidencia de Mubarak, Ahmed Maher, consideró, en declaraciones al diario «Al-Masry al-Youm», que «las palabras de Tantawi no responden a las demandas; el discurso es igual a los de Mubarak en sus últimos días».

Antes de soltar las riendas, el «rais» dio tres discursos: en el primero, el 29 de enero, anunció un cambio de Gobierno y nombró al jefe de los servicios secretos, Omar Suleiman, como vicepresidente; el 1 de febrero dijo que no se presentaría a la reelección; y un día antes de renunciar delegó parte de sus poderes en Suleiman. Menos de 24 horas después, con su renuncia forzada por el Ejército, comprobó que ya era demasiado tarde.

Ayer un centenar de diplomáticos y funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores, que rechazan la represión de las fuerzas de seguridad y la gestión del CSFA se sumó a la causa de los manifestantes. En cambio, el grupo islamista Hermanos Musulmanes, principal movimiento opositor, mantuvo su postura ambigua y dijo que no participa en las últimas protestas por el temor a que se produzca un caos que impida el traspaso de poder a los civiles.

La represión continúa pese al anuncio de cesiones

La Policía volvió ayer a cargar contra los manifestantes en el entorno del Ministerio del Interior en El Cairo. Los agentes se habían replegado de la zona, lo que se había interpretado como un gesto para calmar las tensiones después de la muerte de más de 30 personas y más de 2.000 heridos en los últimos seis días. Ayer al menos se produjeron tres muertos por balas reales. «Uno de ellos tenía el cráneo aplastado», precisó Chadi al-Naggar, médico en uno de los hospitales de campaña en la plaza. Sin embargo, los agentes volvieron a desplegarse en las inmediaciones del Ministerio y reanudaron las cargas y los disparos, mientras los manifestantes les respondían con el lanzamiento de piedras.

A primeras horas de la noche, los baltaguiya (matones) aparecieron en la calle comercial de Talaat Harb, que desemboca en Tahrir, y se enfrentaron con palos y armas blancas a los manifestantes. Los heridos no paraban de llegar en ambulancia, moto o incluso a pie hasta los improvisados hospitales de campaña de Tahrir, cada vez más llena de tiendas de campaña y de personas dispuestas a resistir los ataques de las fuerzas de seguridad. El ministro de Sanidad, Amro Helmy, reconoció que varios de los fallecidos murieron por heridas de bala, pero negó el uso de gases prohibidos o cancerígenos que han denunciado los manifestantes, aunque admitió que podía estar caducados. Además, manifestantes denunciaron que los policías dispararon deliberadamente a los ojos de los manifestantes. La alta comisaria de la ONU para los derechos humanos, Navi Pillay, exigió una «investigación rápida, imparcial e independiente» sobre las matanzas.

quarta-feira, 23 de novembro de 2011

Tahrir, la madre de todas las plazas



Miguel Angel Medina
El País


Si, como dicen los árabes, El Cairo es la madre de todas las ciudades, Tahrir es la madre de todas las plazas. La enorme glorieta que aparece ya en nuestro imaginario llena de tiendas de campaña y manifestantes es el punto neurálgico de la capital egipcia, una rotonda en la que confluyen las principales arterias de la ciudad, dos de las tres líneas de Metro y un trasiego de coches y gente que hacen imposible imaginársela vacía. Pero, sobre todo, es el símbolo de la revolución que en febrero consiguió deponer a Hosni Mubarak, un lugar al que acudir para reivindicar la libertad y que ahora han vuelto a tomar miles de personas para evitar que los vientos de cambio choquen con el férreo muro del ejército.

En Midan Tahrir -como la conocen los cairotas-, el simbolismo empieza por su propio nombre (liberación, en árabe) y continúa por las decenas de manifestaciones que se han realizado allí cada viernes, mes tras mes, desde finales de enero. En ellas es habitual ver tanto niños con la bandera de Egipto pintada en la cara como ancianos con barba y galabiya (una túnica tradicional), pasando por jóvenes con carteles reivindicativos en árabe o inglés. El vídeo de la canción Sout al Hurriya (La voz de la libertad), grabado en la plaza, ha contribuido a popularizarla como un lugar en el que todo parece posible. “En cada calle de mi país / la voz de la libertad nos llama”, cantan niños, jóvenes y mayores en las imágenes, que han visto cerca de dos millones de personas en Youtube.

Pero su encanto no sólo proviene del eterno bullicio que la adorna, sino también de la cantidad de edificios que la fortifican. De entrada, el Museo Egipcio, un mamotreto rosado y con un aire marchito que alberga auténticas joyas de la civilización faraónica. A su izquierda, a pocos metros, llama la atención una construcción carbonizada: la que fuera sede del partido de Mubarak, a la que prendieron fuego en los primeros momentos de la revolución y que se ha mantenido en el mismo estado. Todos los turistas que visitan el vecino museo contemplan una curiosa panorámica de los restos del incendio, situado justo frente a la salida de este.

Al otro lado, cruzando la enorme avenida, hay una mezquita y, unos pasos más allá, la Mugamma, un monstruoso edificio gris en el que se albergan dependencias gubernamentales y al que el visitante tal vez deba acudir para solicitar una ampliación del visado u otros papeleos. Y todavía hay más: en el otro lado de la rotonda se encuentran algunos comercios y varias teterías siempre a rebosar de cairotas y foráneos que quieren pararse a contemplar la plaza. En uno de estos establecimientos, según cuentan, solía sentarse durante horas Naguib Mahfuz, Premio Nobel de Literatura pero, sobre todo, uno de los escritores que mejor ha descrito la ciudad, es decir, a sus habitantes.

En Tahrir, además, confluyen varios mundos. De aquí parten la calle Talab Harb, una de las más comerciales de la capital, y Al Kasr Al Aini, llena de bancos y oficinas en su camino hacia el barrio noble de Garden City. Pero sale también la avenida Tahrir, que deja intuir, unos metros adelante, el Nilo, protagonista de las noches de la capital egipcia y en cuya orilla pasan las noches las clases menos pudientes.

El centro de la plaza, sin embargo, no es nada majestuoso: la preside una glorieta de tierra, enorme, con apenas unos matorrales como adorno. Un espacio que da la impresión de haber quedado como olvidado, como si alguien no se hubiera acordado de plantar flores en su interior. Sin embargo, todo el entorno se transforma cuando, como ahora, lo ocupan miles de personas y aparece en nuestras pantallas atestado de ciudadanos unidos en un grito de libertad.

El movimiento estudiantil en Colombia



Javier Flores
La Jornada


Estudia y desobedece, es una de las frases que aparecen hoy en los muros de las oficinas públicas en Bogotá, Colombia, ciudad imponente, hermosa y llena de contrastes sociales, cuyas calles se vieron colmadas de jóvenes el pasado 16 de noviembre, en una manifestación multitudinaria que obligó al gobierno a detener su iniciativa para modificar la ley que regula la educación en ese país.

Tuve la oportunidad de estar la semana pasada en Bogotá. Las paredes hablan (como es bien sabido) y narran los distintos episodios del conflicto. Los muros de los edificios, especialmente los de las dependencias públicas, lucen llenos de lunares multicolores. Pequeñas explosiones moradas, azules, amarillas, lilas, que aparecen también en los escudos de las fuerzas policiacas, ubicados el día de la concentración en cerrada valla, a espaldas de un joven orador con el torso desnudo y el puño levantado frente a la multitud de jóvenes provenientes no sólo de la capital, sino de diferentes regiones de ese país.

El movimiento de estudiantes en Colombia ha coincidido con la revuelta chilena, que es sin duda el mayor conflicto estudiantil que se vive hoy en América y en el mundo. Se justifica, por tanto, pensar en la existencia de una movilización juvenil que rebasa las fronteras, y que pudiera extenderse al resto del continente, incluyendo a México. Resulta importante examinar esta posibilidad.

En el centro del conflicto colombiano se encuentra una propuesta para la modificación de la Ley 40, iniciativa que –si bien ya se venía preparando algunos años atrás– fue impulsada decididamente por el actual gobierno de Colombia, que preside Juan Manuel Santos. La necesidad de la reforma no ha sido el motivo del actual conflicto, pues todos los sectores reconocen la necesidad de actualizar la mencionada ley, sino los términos de la propuesta del gobierno de ese país, pues involucra aspectos como los costos de la educación para los alumnos (basados en un sistema de créditos que deben pagar al término de sus estudios), la afectación de la autonomía universitaria y la participación privada en el financiamiento de la educación pública en Colombia.

Desde luego, en las protestas de los estudiantes colombianos, que incluyeron un paro de actividades en las universidades durante un mes, se aprecian grandes similitudes con el movimiento estudiantil chileno. Sin embargo, la manifestación del pasado miércoles en Bogotá hizo ceder al gobierno de Santos, quien decidió retirar su propuesta de reforma, lo que representa un gran triunfo de los estudiantes colombianos. El paro de actividades fue levantado y el movimiento ha entrado ahora en una etapa distinta.

La influencia chilena se nota no sólo en las demandas enarboladas por los estudiantes de Colombia, pues también ha tenido un efecto en el cambio de la actitud del gobierno de ese país, el cual no ha querido verse envuelto en una crisis como la que hoy viven los gobernantes chilenos. El presidente de Chile, Sebastián Piñera Echenique, ha tenido que hacer ajustes en su gabinete y vive una de sus mayores crisis políticas. Después de la gran popularidad que alcanzó por el rescate de los mineros atrapados en la mina San José, en octubre de 2010, tiene ahora uno de los índices de aprobación más bajos. Juan Manuel Santos no quiso seguir su ejemplo y retiró el proyecto de reforma.

Con los antecedentes de los años 60 y desde que el movimiento estudiantil en Chile adquirió relevancia internacional, algunos especialistas han querido ver en éste la señal de un gran levantamiento de los jóvenes en todo el continente. No obstante, los fenómenos sociales y su diseminación no dependen de los deseos o la voluntad de algunos intelectuales. En el caso de Colombia existen elementos comunes con el proceso chileno, pues en los dos países la educación pública tiene un costo para los estudiantes y sus familias, y en ambos se ha pretendido lesionar la autonomía universitaria e introducir un papel más relevante de la inversión privada. En los dos casos se trata de proyectos impulsados por gobiernos que ven a la educación como mercancía.

En países como México, sin embargo, la educación superior de carácter público es gratuita, las instituciones gozan de autonomía, y si bien han existido en distintos momentos intentos de cobrar cuotas y de introducir algunos enfoques privatizadores, éstos han sido, una y otra vez, inactivados por las luchas estudiantiles (en la actualidad son rechazados no sólo por los estudiantes, sino también por las propias autoridades universitarias).

Adicionalmente los gobiernos derechistas en nuestro país, como los encabezados por el Partido Acción Nacional, no han tenido la oportunidad de desplegar con eficiencia sus afanes privatizadores en la educación superior pública, pues se han enfrentado con la resistencia decidida de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México… Aquí, se les acabó el tiempo. Por lo anterior, es difícil pensar que el descontento estudiantil sudamericano pueda extenderse a México, al menos por las mismas causas.

segunda-feira, 21 de novembro de 2011

Espanha: entre milagres esperados e tentações perigosas

Oscar Guisoni
Carta Maior


O Partido Popular (PP) impôs neste domingo ao Parido Socialista Operário Espanhol (PSOE) a pior derrota de sua história. Com um resultado ainda mais pobre que o obtido nas eleições à Assembleia Constituinte de 1977 e com apenas 28,79% dos votos, os socialistas pagam um alto preço por terem cedido às pressões dos mercados financeiros durante a atual crise econômica. Com 44,3% dos votos, um resultado similar ao obtido por Rodriguez Zapatero em 2008, o PP fica com uma clara maioria absoluta graças às vantagens de uma lei eleitoral que fraciona em províncias pequenas o território, favorecendo deste modo os partidos majoritários.

As eleições deste domingo deixaram mensagens muito claras para os partidos majoritários, despertaram expectativas na esquerda que se beneficiou da retumbante debacle socialista e confirmaram a saúde dos nacionalismos regionais, que obtiveram importantes vitórias na Catalunha e no País Basco. O PP obteve a maior vitória de sua história – Mariano Rajoy conseguiu melhorar a maioria absoluta obtida por José María Aznar em 2000 – no pior momento do país. Seja qual for o desenlace da crise econômica nos próximos anos, fica claro pela composição que emerge do novo parlamento que será sob responsabilidade única dos “populares”.

Grande parte dos que votaram na direita estão convencidos de que o PP voltará a repetir o “milagre de ‘1996”, quando assumiu o poder após 14 anos de governos socialistas, com um grande número de desempregados e alguns problemas econômicos crônicos que voltaram a aparecer. Mas é difícil que esse milagre volte a acontecer. A direita espanhola terá agora a dura responsabilidade de gerir a crise. E fará isso, previsivelmente, aplicando ajustes radicais no gasto público, com cortes estimados em mais de 18 bilhões de euros para o exercício de 2012.

Mariano Rajoy e seu futuro ministro da Economia já não tem em mãos o instrumento da desvalorização para dar um choque competitivo em uma economia à beira da recessão. E para sair do atoleiro só podem inventar outra bolha, como foi a imobiliária – gestada durante o governo de Aznar graças a uma Lei do Solo que permitiu a explosão da especulação imobiliária – ou realizar uma desvalorização indireta, reduzindo salários e cortando benefícios sociais, um caminho que levará diretamente ao enfrentamento social.

Mariano Rajoy parece ter muito claro esse cenário. Mas até agora não disse em que direção vai mover suas fichas. No PP há um certo temor de um “inverno quente”, com os sindicatos nas ruas e os “indignados” nas praças, dando as boas vindas a um governo que não tardará a lamentar a debilidade de seu principal opositor. Com o PSOE mergulhado em uma verdadeira travessia no deserto – há quem tema que estourem disputas internas incontroláveis que aumentem o dano na já avariada nave socialista -, os populares não terão interlocutores para administrar a crise.

Conhecido por ser um homem de decisões lentas, Rajoy deverá enfrentar uma realidade que muito provavelmente superará amplamente sua capacidade de reflexos e que poderá engolir o respaldo popular em poucos meses se o esperado “milagre” não se concretizar. O mito, fortemente arraigado, de que “a direita sabe como fazer negócios, hoje não tem sustentação”. Previdente, Rajoy já avisou que a situação é muito difícil e que não haverá nada para festejar até...2013. Uma data demasiadamente distante para os milhões de desempregados, para os quais estão acabando os benefícios e que veem mais sombrio seu futuro econômico.

Enquanto isso, Bruxelas, as agências de classificação de risco e o punhado de tecnocratas que governam a Europa já definiram as cifras dos próximos cortes e, previsivelmente, os mercados festejarão nesta segunda com alta nas bolsas os resultados eleitorais na Espanha. “Ganhe quem ganhe, Merkel é que governará”, asseguravam grande parte dos correspondentes estrangeiros, há uma semana, ao jornal El País. Mas as rédeas internas ficarão com Rajoy, que a partir de agora controla o PP com o maior poder territorial de toda sua história, com amplas maiorias em todas as regiões e com uma forte coesão interna, uma fortaleza que tornar-se frágil se a crise fizer irromper velhas rebeliões internas sufocadas com êxito pelo próprio Rajoy nos últimos anos.

Todos esses ingredientes podem resultar numa armadilha se a direita cair na tentação de impor medidas impopulares capazes de dissolver seus apoios ou convocar à mobilização de grande parte dessa esquerda social que decidiu ficar em casa neste domingo ou votar em partidos mais radicais que o PSOE e que tem sua expressão mais poderosa no chamado 15-M. É uma tentação que o PP já enfrentou antes, com sua primeira maioria absoluta durante o segundo governo de José María Aznar, e que culminou no desastre de 2004, que fez o PP pagar pelo pecado de lesa soberba e ficar sete anos fora do governo central. Só que agora não há o PSOE para recolher os restos de uma queda, e seus passos em falso podem levar o país a uma situação complexa, similar à que Grécia e Itália enfrentam hoje. Tudo isso, a partir de hoje, está nas mãos de Rajoy.