sexta-feira, 8 de fevereiro de 2013

Palestina: La violación de derechos humanos como negocio

Juan Gelman
Página 12

Una Europa agobiada por la crisis económica global, los estruendos de la guerra civil en Siria, la protesta ciudadana en Egipto contra un gobierno islamista, el atentado de Al Qaeda en Bulgaria y otros aconteceres de este vasto mundo apenas si han dejado una flaca rendija al conocimiento del informe de la misión internacional de la ONU sobre los asentamientos israelíes en territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Este. Creada por la Resolución 19/17 del Consejo de Derechos Humanos (CDH), presidida por la eminente jurista francesa Christian Chanet e integrada por otros tres jueces, su tarea consistió en averiguar la situación creada por los asentamientos israelíes ilegales en esos territorios.

El gobierno israelí no permitió el acceso del grupo a Cisjordania, pero a lo largo de seis meses sus miembros registraron los testimonios de palestinos habitantes de esa zona que limita con Jordania. La conclusión central de la misión: Israel comete una serie de violaciones de los derechos humanos que “se caracterizan sobre todo por la negación del derecho a la autodeterminación y la sistemática discriminación contra el pueblo palestino que se producen cada día”. El periódico israelí Ha’aretz calificó el informe de “la más dura condena de la política de Israel en Cisjordania desde 1967.” Es, de hecho, el primero de una misión de la ONU que sugiere la imposición de sanciones a Israel.

La doctora Chanet presentó las conclusiones de la misión en una conferencia de prensa que tuvo lugar en Ginebra y subrayó que los asentamientos israelíes violan el artículo 49 del Convenio de la ONU relativo a la protección de personas civiles en tiempos de guerra. Preguntada si las acciones de Israel constituyen crímenes de guerra, contestó que estaban contempladas en “el artículo 8 del Estatuto de la Corte Penal Internacional atinente a los crímenes de guerra. Esa es la respuesta”, remató.

El informe detalla las medidas que obedecen a “un patrón general de contravenciones” al derecho internacional y revela un aspecto poco conocido: el de los beneficios económicos que entraña la construcción de asentamientos en territorio palestino, cuyo número se estima en 200, habitados por 520.000 israelíes. Indica, por ejemplo: la compañía nacional del agua Mekorod y la agroindustria privada Mehadrin vienen perforando el territorio cisjordano para alcanzar las napas profundas de ese tesoro escaso en el país, el agua. Esto ha provocado el agotamiento de los pozos de agua palestinos, con las consecuencias humanas y agrícolas previsibles.

El informe indica que los asentamientos israelíes consumen el 80 por ciento de toda el agua extraída en esta zona y nunca sufren cortes, como ocurre con la población palestina. La Organización Mundial de la Salud estima que cada persona debe tener acceso al uso de 100 litros de agua por día. Los colonos asentados en Cisjordania –anota el informe– consumen 400 litros, los palestinos sólo 73 y los beduinos apenas 10.

La misión de la ONU reunió además información demostrativa de que las compañías privadas israelíes han alentado y aprovechado, directa o indirectamente, la construcción y el aumento del número de asentamientos. Menciona las actividades rendidoras para las empresas: suministro de equipos y materiales a los asentamientos y para la construcción del muro israelí, equipos de vigilancia e identificación incluso para los retenes militares, equipos para la demolición de casas y la destrucción de granjas, cosechas y olivares, palestinos, desde luego. La lista sigue.

La misión de la ONU detectó una variedad de operaciones bancarias y financieras destinadas a expandir y mantener los asentamientos, tales como préstamos para la construcción de viviendas y negocios, el uso de recursos naturales, en particular el agua y la tierra, con fines económicos y un hecho notorio: los mercados económicos y financieros palestinos son cautivos de Israel.

El grupo de jueces entrevistó académicos, diplomáticos, representantes de organizaciones civiles y palestinas, y demanda el cese de la instalación de más asentamientos y el retiro de los existentes. El informe se dio a conocer dos días después de que Israel no asistiera a una reunión convocada para evaluar su situación en materia de derechos humanos. Es la primera vez que un país no participa en un proceso acordado por 193 naciones de la ONU.

Ygor Palmor, vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, declaró que el CDH “sistemáticamente trata a Israel de manera injusta” y defendió así la decisión de no cooperar con la misión de la ONU: “Si las cartas están marcadas, ¿se espera de nosotros que juguemos de todos modos?”. Tenía razón, pero olvidó decir que es Israel el que las marca.

quarta-feira, 6 de fevereiro de 2013

Partido del futuro: democracia y punto

Manuel Castells
La Vanguardia

El 8 de enero se anunció en internet la creación del "partido del futuro", un método experimental para construir una democracia sin intermediarios que sustituya a las actuales instituciones deslegitimadas en la mente de los ciudadanos. La repercusión ciudadana y mediática ha sido considerable. En tan sólo el primer día del lanzamiento, y a pesar de que se colapsó el servidor tras recibir 600 peticiones por segundo, hubo 13.000 seguidores en Twitter, 7.000 en Facebook y 100.000 visitas en YouTube. Medios extranjeros y españoles, incluyendo este diario, se han hecho eco de una conferencia de prensa desde el futuro que anuncia el triunfo electoral de su programa: democracia y punto.

Señal de que ya no se puede ignorar lo que surge del 15-M. Porque este partido emerge del caldo de cultivo creado por el movimiento aunque en ningún caso pueda asimilarse al mismo. Porque no hay "el movimiento" con estructura organizativa ni representantes, sino personas en movimiento que comparten una denuncia básica de las formas de representación política que han dejado inermes a la gente ante los efectos de una crisis que no han causado pero que sufren cada día. El 15-M es una práctica colectiva e individual cambiante y diversificada, que vive en la red y en las calles, y cuyos componentes toman iniciativas de todo tipo, desde la defensa contra el escándalo de las hipotecas a la propuesta de ley electoral que democratice la política.

Pero hasta ahora, muchas de estas iniciativas parecen abocadas a un callejón sin salida. Por un lado, las encuestas reflejan que una gran mayoría de ciudadanos (en torno a un 70%) están de acuerdo con las críticas del 15-M y con muchas de sus propuestas. Por otro lado, toda esta movilización no se traduce en medidas concretas que alivien a las personas porque hay un bloqueo institucional a la adopción de dichas propuestas. Los dos grandes partidos españoles son corresponsables de la sumisión de la política a los poderes financieros en el tratamiento de la crisis, compartiendo, por ejemplo, la gestión irresponsable de los directivos del Banco de España, con un gobernador socialista, en el caso de Bankia y del sistema de cajas, que ha conducido a la ruina a miles de familias. De ahí que el 15-M se expresó en el espacio público, en acampadas, en manifestaciones, en asambleas de barrio y en acciones puntuales de denuncia. Pero aunque esta intervención es esencial para crear conciencia, se agota en si misma cuando se confronta a una represión policial cada vez más violenta.

Afortunadamente, el 15-M ha frenado cualquier impulso de protesta violenta, jugando de hecho un papel de canalizador pacífico de la rabia popular. El dilema es cómo superar las barreras actuales sin dejar de ser movimiento espontáneo, autoorganizado, con múltiples iniciativas que no son programa y por eso pueden congregar potencialmente al 99% que saben lo que no quieren, es decir lo que hay, y que se acuerdan en buscar en conjunto nuevas vías políticas de gestión de la vida.

Para avanzar en ese sentido, ha surgido una iniciativa espontánea de ir ocupando el único espacio en el que el movimiento apenas esta presente: las instituciones. Pero no en lo inmediato, porque su proyecto no es el de ser una minoría parlamentaria, sino de cambiar la forma de hacer política, mediante democracia directa instrumentada mediante internet, proponiendo referéndums sobre temas clave, coelaborando propuestas legislativas mediante consultas y debates en el espacio público, urbano y cibernético, planteando medidas concretas a debatir entre la ciudadanía y sirviendo a la vez de plataforma para propuestas que salgan de la gente.

En realidad, no es un partido, aunque esté inscrito en el registro de partidos, sino un experimento político, que se va reinventando conforme avanza. En el horizonte sí se vislumbra un momento en que el apoyo de la ciudadanía a votar contra todos los políticos a la vez y en favor de una plataforma electoral que tenga ese solo punto en el programa permita una ocupación legal del Parlamento y el desmantelamiento del sistema tradicional de representación desde dentro del mismo. No es tan descabellado. Es en gran medida lo sucedido en Islandia, referente explícito del partido que nos habla desde el futuro.

Pero ¿cómo evitar reproducir el esquema de partido en el proceso de conquistar la mayoría electoral? Aquí es donde se plantea la decisión, criticada desde la clase política y algunos medios, de las personas que han tomado esta iniciativa de mantenerse en el anonimato. Porque si no hay nombres, no hay líderes, ni cargos, ni comités federales, ni portavoces que dicen hablar por los demás pero que acaban representándose a si mismos. Si no hay rostros, lo que queda son ideas, son prácticas, son iniciativas. De hecho, es la práctica de la máscara como forma de creación de un sujeto colectivo compuesto de miles de individuos enmascarados, como hicieron los zapatistas en su momento, o como hace Anonymous con su famosa máscara reconocible en todo el mundo pero con múltiples portadores. Incluso el anonimato de la protesta se encuentra en nuestros clásicos: "Fuenteovejuna, todos a una".

Tal vez llegue un momento en que las listas electorales requieran nombres, pero incluso entonces no necesariamente serían líderes, porque se pueden sortear los nombres entre miles de personas que estén de acuerdo con una plataforma de ideas. En el fondo, se trata de poner en primer plano la política de las ideas con la que se llenan la boca los políticos mientras se hacen su carrera a codazos entre ellos. La personalización de la política es la mayor lacra del liderazgo a lo largo de la historia, la base de la demagogia, de la dictadura del jefe y de la política del escándalo basada en destruir a personas representativas. La X del partido del futuro no es para esconderse, sino para que su contenido lo vayan rellenando las personas que proyecten en este experimento su sueño personal de un sueño colectivo: democracia y punto. A codefinir.

segunda-feira, 4 de fevereiro de 2013

Todorov e os inimigos íntimos da democracia

Fernando de la Cuadra
Gramsci e o Brasil

Há poucos dias o jogador Josy Altidore foi vitima de insultos racistas na Holanda. Cada vez que tocava na bola, os torcedores da equipe contrária começavam a imitar um macaco. A resposta do jogador a tais manifestações de racismo foi a seguinte:

O que você pode fazer? Apenas espero que esses torcedores encontrem um meio de melhorar (como pessoas). Você só pode rezar por elas. Eu sinto como se tivesse uma obrigação com o meu clube e minha família de não reagir a coisas como essa e mostrar que o clube é melhor do que isso e que eu fui muito bem criado para responder a tão ridículo comportamento. A gente devia esperar que a humanidade pudesse crescer, mas isso ainda está vivo, o racismo. Tudo o que podemos fazer agora é nos educar e educar as crianças para serem melhores do que isso. Eu não vou combatê-los (os torcedores racistas). Eles têm seus problemas e precisam de ajuda. Vamos rezar por eles e esperar que eles melhorem [1].

A declaração de Altidore nos coloca no centro de uma das questões levantadas por Tzvetan Todorov no livro Os inimigos íntimos da democracia: o racismo. No seu breve e incisivo ensaio, este filólogo, historiador das ideias e intelectual búlgaro radicado na França expõe com proverbial claridade os principais riscos que enfrentam as democracias no mundo contemporâneo, a saber, o messianismo, o ultraliberalismo e o populismo.

O mais assustador deste perigo é que ele nasce da própria esfera democrática, quando os valores e mecanismos mutuamente compartilhados adquirem um “descomedimento” (hubris), ou seja, um uso excessivo e distorcido. Isso ocorre quando os ideais da vida democrática, como progresso, liberdade ou povo, são absolutizados a tal ponto que se transformam em elementos de coerção das comunidades e dos indivíduos. Nas palavras de Todorov: “O povo, a liberdade, o progresso são elementos constitutivos da democracia; mas, se um deles se emancipa de suas relações com os outros, escapando assim a qualquer tentativa de limitação e erigindo-se em único e absoluto, eles transformam-se em ameaças: populismo, ultraliberalismo, messianismo, enfim, esses inimigos íntimos da democracia” (p. 18).

No inicio do livro, Todorov tenta demonstrar que, à diferença do que é difundido permanentemente pelos políticos, experts e mídia em geral, o islamismo integrista e os grupos terroristas jihadistas (como a Al-Qaeda) não representam ameaça significativa para as democracias ocidentais, se comparados com aquelas formas totalitárias ocorridas durante o século XX, tais como o comunismo ou o nazifascismo. Aquela é uma perspectiva errada, construída intencionalmente para ocultar os verdadeiros riscos que enfrentamos atualmente: o perigo realmente imperante consiste nas forças deletérias internas que a própria democracia produz, e, desta maneira, combatê-las e neutralizá-las é tanto mais difícil, pois elas invocam o espírito democrático quando na realidade corroem seus próprios pilares: o Mal surge do Bem.

Na história humana a procura do Bem frequentemente se fez a partir do convencimento de que os outros precisam de ajuda e “salvação”, razão pela qual me transformo na encarnação da missão de construir a redenção universal [1]. Este messianismo se expressou em diversos momentos históricos — nas guerras revolucionárias e coloniais, bem como no projeto comunista —, mas na forma contemporânea ele se veste com as roupagens dos valores democráticos universais, quando não são simplesmente desejos de poder e riqueza travestidos de humanismo.

Assim, surge em primeiro lugar o chamado “direito de ingerência”, quer dizer, se num determinado país se realizam violações aos direitos humanos, outros países podem decidir utilizar a força para evitar que ditas violações continuem se consumando (Kosovo). Outra modalidade deste novo messianismo tem sido cunhada com o nome de “guerra contra o terrorismo”, em que se torna válida e imprescindível a ocupação de um determinado país no caso de ele ser utilizado como base de operações de grupos terroristas (Afeganistão). Por sua vez, a “guerra preventiva” considera legitima a utilização da força para livrar ao conjunto da humanidade de algum perigo iminente. Finalmente, existe a fórmula da chamada “guerra humanitária”, em que também se produz a imposição pela força a outros países ou nações dos valores universais, utilizando para isso intervenções militares com ocupação territorial, como foi evidente nos casos do Iraque ou da Líbia.

De fato, o conceito de guerra humanitária representa uma contradição flagrante, dado que dificilmente se pode pensar que as ações decorrentes de uma guerra possam trazer algo de humanidade no seu seio. No entanto, o que é passível de apreciar por trás de todos estes conceitos é que a grande maioria das intervenções tem sido motivada por razões de orgulho e de poder e que sua justificação, mesmo aduzindo pretextos humanitários, representa um tipo de messianismo interessado que provoca mais danos do que benefícios para os povos que se pretende proteger. Efetivamente, o resultado desses empreendimentos somente conduziu a um aumento dos desastres da guerra, com sua enorme sequela de vitimas inocentes.

A outra forma que a democracia possui para converter-se em sua própria inimiga diz respeito à perda do equilíbrio que deveria existir entre o poder emanado do povo e a liberdade dos indivíduos. Portanto, o vínculo que se estabelece entre a soberania do povo e a autonomia da pessoa — adverte Todorov — precisa ter uma limitação mútua: “o individuo não deve impor sua vontade à comunidade, e esta não deve interferir nos assuntos privados de seus cidadãos” (p. 16).

O dilema entre populismo e ultraliberalismo nos remete, então, a pensar nos limites que é necessário estabelecer para que ambas as dimensões se mantenham equilibradas, ainda que, parafraseando Elias, isto se dê através de um “equilíbrio móvel de tensões”. Sempre existe o perigo de que a consagração do popular possa se tornar a encarnação do bem coletivo e, consequentemente, alimentar a ideia de que certos valores, como a pátria, a raça ou a comunidade, devem ser compartilhados pela totalidade dos seres humanos. Na verdade, se o equilíbrio é instável, isto implica que se pode transitar facilmente para expressões de autoritarismo, xenofobia, racismo e intolerância à diversidade, quando o diferente é rejeitado por constituir ameaça à essência de determinado povo.

Geralmente este populismo se apresenta sob a forma de demagogia, prometendo dar soluções fáceis a problemas complexos, sem existir nenhuma certeza de que as poderá cumprir. O populismo representa uma política de curto prazo que se limita a propor saídas tangíveis a uma audiência massiva ávida de respostas — geralmente através de contato direto em espaços públicos — e cujos medos são exacerbados. Na experiência recente, o populismo europeu tem atacado o multiculturalismo, argumentando que este encarna uma ameaça para a identidade nacional [2].

Desta maneira, o populismo hipertrofiado impede reconhecer a humanidade dos outros e dissemina a intolerância contra aquilo que é diferente. Por isso, a democracia corre grave risco quando é substituída pelo populismo, “que ignora a diversidade interior da sociedade e a exigência de visar, para além das satisfações imediatas, às necessidades do país em longo prazo” (p. 195).

Contrariamente, no conflito com o populismo e suas formas autoritárias, a hipervalorização dos indivíduos pode acarretar o desprezo por tudo aquilo que visa ao coletivo. Sendo assim, a liberdade e a vontade do indivíduo se superpõem a qualquer intento de construir o bem-estar geral, de modo que, finalmente, as pessoas são movidas por um repertório de preferências individuais, especialmente econômicas, veem-se isoladas umas das outras e rejeitam a tessitura social. Sabemos por toda a tradição sociológica que a sociedade não se resume à mera soma dos indivíduos que fazem parte dela: diferentemente disso, ela é um produto das interações precedentes e constantes que se estabelecem entre seus membros.

Sendo a liberdade individual um aspecto fundamental da democracia, esta pode também constituir uma ameaça quando se cinde do todo social, quando consagra a vontade dos indivíduos sobre o resto da coletividade, quando adquire um poder ilimitado acima da vontade geral. No intento de libertar as pessoas das ataduras e da subordinação do Estado, o ultraliberalismo deixa os indivíduos à mercê do mercado e das empresas. Opondo-se a toda medida de regulação por parte dos poderes públicos, o ultraliberalismo deixa a humanidade órfã de proteção, entregue ao livre jogo da oferta e da procura, dos mercadores, dos financistas e dos poderosos.

Estamos finalmente ante a presença de uma tríade (messianismo, populismo, ultraliberalismo) que vai corroendo os fundamentos da própria promessa democrática, de sorte que os princípios essenciais do discurso democrático se transformam em ameaças concretas: “a liberdade torna-se tirania, o povo se transforma em massa manipulável, o desejo de promover o progresso se converte em espírito de cruzada. A economia, o Estado e o direito deixam de ser meios destinados ao florescimento de todos e participam agora de um processo de desumanização” (p. 197).

Que podemos fazer para superar este cenário aparentemente irreversível? Acredito que Todorov concorde com o teor do discurso de Josy Altidore citado no começo. Quiçá uma resposta semelhante possa ser procurada nas palavras finais do autor, quando assinala que um remédio para nossos males contemporâneos deveria consistir na evolução das mentalidades que permita “recuperar o entusiasmo do projeto democrático” e tentar construir um melhor equilibro entre seus princípios fundamentais, progresso, povo e liberdade.

Nelson Mandela costumava dizer que, assim como a escravidão e o apartheid, a pobreza não é um acidente. É uma criação do homem e pode ser eliminada com ações dos seres humanos. Talvez as aspirações e esperanças de Todorov passem longe dos desafios que temos pela frente, mas seu diagnóstico das sociedades modernas e seu apelo incontestável à força da vontade humana são um primeiro intento válido de avançar no esforço coletivo para fazer do mundo um espaço de convivência mais plural, afetuoso e fraterno.

NOTAS

[1] Allan Caldas, “Racismo interrompe jogo na Copa da Holanda”, O Globo, 29/01/2013.
[2] As referências teológicas se devem precisamente ao caráter missionário da empresa, que, como todo ato religioso, se carrega de profundo voluntarismo e espírito de fé derivado da Graça Divina, aspectos que o autor recupera no debate entre Pelágio e Santo Agostinho a respeito da dualidade entre a vontade humana e a predestinação divina.
[3] A consequência mais dramática desta ideologia são os assassinatos em série cometidos na Noruega, em que um nacionalista fanático matou 84 pessoas em nome de uma suposta proteção ou resguardo da identidade cultural tradicional.

domingo, 3 de fevereiro de 2013

Claude Lefort: A invenção democrática

Este livro procura oferecer ao leitor uma nova concepção para a prática democrática no mundo e apresenta o pensamento de Claude Lefort. Entendida como invenção histórica (invenção porque não havia modelos a seguir) e como forma da existência social (e não apenas um regime político), a democracia é pensada como única formação política em que o poder não se confunde com o governante, permanecendo com a sociedade soberana, que não oculta as divisões sociais e suas lutas, mas considera o conflito legítimo e cujo cerne é a contínua criação de direitos sociais, econômicos, políticos e culturais pela ação dos sujeitos sociais e políticos. Essa nova concepção da prática democrática iluminou a ação dos movimentos sociais e populares por direitos, bem como revelou ao movimento de esquerda um caminho para o fazer político como trabalho dos conflitos e das contradições, abrindo o tempo histórico para lidar com as diferenças.

“O Estado de direito sempre implicou a possibilidade de uma oposição ao poder, fundada sobre o direito – oposição ilustrada pelas admoestações ao rei ou pela recusa em submeter-se ao imposto em circunstâncias injustificáveis, até mesmo pelo recurso à insurreição contra um governo ilegítimo. Mas o Estado democrático excede os limites tradicionalmente atribuídos ao Estado de direito. Experimenta direitos que ainda não lhe estão incorporados, é o teatro de uma contestação cujo objeto não se reduz à conservação de um pacto tacitamente estabelecido, mas que se forma a partir de focos que o poder não pode dominar inteiramente. Da legitimação da greve ou dos sindicatos ao direito relativo ao trabalho ou à segurança social, desenvolveu-se assim sobre a base dos direitos do homem toda uma história que transgredia as fronteiras nas quais o Estado pretendia se definir, uma história que continua aberta.”

sábado, 2 de fevereiro de 2013

Rosa Parks Forever

Amy Goodman
Democracy Now!

El 1° de diciembre de 1955, Rosa Parks se hizo famosa por negarse a darle su asiento en el autobús a un pasajero blanco en Montgomery, Alabama, hecho que dio inicio al actual movimiento por los derechos civiles. El lunes 4 de febrero se cumplen cien años de su nacimiento. En 2005, Rosa falleció a los 92 años de edad y gran parte de los medios la describió como una costurera cansada, no como una persona problemática. Pero los medios se equivocaron. Rosa Parks era una rebelde de primera categoría.

La catedrática Jeanne Theoharis derriba el mito de la apacible costurera, en su nuevo libro “The rebellious life of Mrs. Rosa Parks” (La vida rebelde de Rosa Parks). Theoharis me dijo: “Se trata de la historia de una vida de activismo, la historia de una vida que ella misma describiría como ‘rebelde’ y que comienza décadas antes del histórico incidente del autobús y se prolonga décadas después”.

Rosa Parks nació en Tuskegee, Alabama y le enseñaron que tenía derecho a ser respetada y a exigir ese respeto. Las leyes de Jim Crow estaban muy arraigadas en aquel entonces y la segregación se aplicaba en forma violenta. En Pine Level, Alabama, donde vivía Parks, los niños blancos iban a la escuela en autobús, mientras que los niños afroestadounidenses debían caminar. Rosa Parks recordó: “Ese era un modo de vida. No teníamos otra alternativa más que aceptar lo que era la costumbre. El autobús fue una de las primeras cosas que me hizo ver que había un mundo para negros y otro para blancos”.

En la última etapa de su adolescencia Rosa conoció a Raymond Parks, con quien se casó. Raymond, el primer activista que Rosa conoció, era miembro de la filial de la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color ( NAACP , por sus siglas en inglés) en Montgomery y cuando Rosa se enteró de que las mujeres podían participar en las reuniones, asistió a una y fue elegida secretaria de la filial en su primera reunión.

Fue allí donde Rosa conoció a E.D. Nixon, un dirigente obrero revolucionario con quien trabajó. En 1955 Rosa pudo asistir a la escuela Highlander Folk en Tennessee, un lugar de encuentro de activistas (blancos y negros) comprometidos a superar la segregación donde se desarrollaban estrategias y tácticas de resistencia no violenta. Fue allí donde Pete Seeger y otros músicos escribieron la canción “We shall overcome” que luego se convirtió en el himno del movimiento por los derechos civiles.

Rosa Parks regresó a Montgomery y volvió a trabajar como costurera. El 1° de diciembre de 1955, luego de salir del trabajo, tomó el autobús hacia su casa. “El conductor dijo que si me negaba a dar mi asiento, iba a tener que llamar a la policía. Y le dije ‘Llámela’”, afirmó Parks en una entrevista con Radio Pacífica en abril de 1956. “Había llegado el momento, después de haber sido maltratada hasta un punto que ya no podía tolerar”. Su arresto aquel día provocó el boicot a los autobuses de la ciudad de Montgomery, que duró más de un año. El boicot fue encabezado por un joven que acababa de instalarse en la ciudad: el Dr. Martin Luther King Jr., en cuyo lanzamiento participó Rosa Parks. Durante el boicot, alrededor de 50.000 afroestadounidenses viajaban juntos en sus automóviles, utilizaban vehículos de la iglesia, tomaban taxis de propietarios afroestadounidenses y caminaban. La medida perjudicó los negocios de los blancos y el sistema de transporte público. Parks y otros activistas interpusieron un recurso judicial contra la segregación y en junio de 1956 un tribunal federal declaró la inconstitucionalidad de la segregación en los autobuses.

Los Parks se mudaron a Detroit. Rosa continuó con su activismo, reaccionó frente a los disturbios de Detroit de 1967, consultó a miembros del movimiento “Black Power”, como Stokely Carmichael, y se opuso a la guerra de Vietnam. La historiadora Theoharis señala que el mayor héroe de Parks era Malcolm X. “Sentía un gran respeto por King, pero decía que Malcolm X era su héroe personal. La disposición de Malcolm X para hablar sobre el liberalismo del norte y la hipocresía del norte, su temprana oposición a la guerra de Vietnam, todas esas cosas eran muy cercanas a su postura política”.

En la década de 1980, Rosa Parks luchó contra el apartheid y se sumó a las protestas frente a la embajada de Sudáfrica en Washington D.C. Cuando Parks conoció a Nelson Mandela, después de que fuera liberado, Mandela le dijo: “Ud. me dio ánimo todos esos años en prisión”.

Rosa Parks fue la primera mujer estadounidense en ser enterrada en la rotonda del Capitolio. Cuando murió, me apuré para llegar a Washington D.C. a cubrir su funeral; allí encontré a una joven estudiante universitaria y le pregunté por qué estaba ahí junto a cientos de personas escuchando el funeral a través de los parlantes. La joven dijo con orgullo: “Les escribí a mis profesores para avisarles que hoy no asistiría a clase. Hoy voy a aprender algo importante”.

Tenemos mucho que aprender de Rosa Parks. De hecho, ella y otras jóvenes se habían negado a dar sus asientos en el autobús antes del 1° de diciembre de 1955. Nunca se sabe cuándo llegará ese momento mágico. El próximo 4 de febrero la oficina de Correos de Estados Unidos emitirá una estampilla denominada ‘Rosa Parks Forever’ (Por siempre, Rosa Parks), una muestra de la marca indeleble que dejó su activismo. Rosa Parks no era ninguna costurera cansada. Como ella misma dijo en referencia a la valiente decisión que tomó: “Si había algo de lo que estaba cansada era de ceder”. “No tenía miedo. Había decidido que de una vez por todas tenía que saber qué derechos tenía como ser humano y como ciudadana, incluso en Montgomery, Alabama”.

sexta-feira, 1 de fevereiro de 2013

España: El tinglado se cae

Andrés Martínez Lorca
Socialismo y Democracia

Desde mayo de 2010 en que el entonces presidente Zapatero abrió la veda de los recortes masivos, no ha habido semana en que los gobernantes de turno, antes del PSOE y ahora del PP, hayan dejado de cercenar los derechos sociales, los salarios y las inversiones públicas. Y todo para salvar a los bancos, culpables de la crisis económica. Una mezcla de resignación y de autoengaño ha llevado a muchos a la pasividad ante la voracidad insaciable del capital financiero y los desmanes constantes de sus intermediarios en el poder político. Buena parte de la culpa recae en la mentira oficial de “los brotes verdes” pregonada por Elena Salgado, ex-ministra “socialista” de Economía y Hacienda y actual consejera de Endesa en Chile, y en la falaz promesa de “la luz al final del túnel” repetida un mes sí y otro también por don Guindos, actual ministro de Economía, ex-consejero de Endesa e ideólogo de FAES.

Para no alargarnos más y morir no de indignación sino de aburrimiento, indiquemos que, de acuerdo a cálculos fidedignos, más de 300 políticos españoles están imputados en casos de corrupción a lo largo y ancho del territorio del Estado. Según un reciente despacho de la agencia Europa-Press, los casos de corrupción afectan a todos los niveles de la administración y las investigaciones en marcha salpican tanto a quienes han sido miembros del Gobierno, como a dirigentes autonómicos y numerosos alcaldes y responsables municipales. Además, se están llevando a cabo investigaciones sobre la gestión de distintas entidades financieras, como Bankia o la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), de cuyos consejos de administración formaban parte diversos políticos.

Tras la difusión de las andanzas de Bárcenas por tierras de Suiza y Argentina como un aparente inversor de éxito y un señalado evasor de capitales beneficiado por la reciente amnistía fiscal, en contra de lo que declaró en su momento Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda, conocemos hoy en una meritoria exclusiva del diario El País las cuentas manuscritas de los tesoreros del PP desde el año 1990 al 2008. La práctica totalidad de la cúpula de este partido de la derecha española, incluido el actual jefe de gobierno, Mariano Rajoy, estaría implicada en el cobro de importantes cantidades de dinero sólo anotadas en unas cuentas secretas. También están apuntadas las aportaciones al PP de conocidos empresarios, en especial del sector de la construcción tan ligado al llamado “pelotazo del ladrillo”, es decir, a la galopante y protegida especulación inmobiliaria que contribuyó de manera decisiva a la ruina del país.

La negación rotunda de tales corruptelas por parte de la dirección del PP no hace sino arrojar más dudas sobre este siniestro episodio que raya en lo incalificable por su gravedad. Sólo el presidente del Senado, Pío García Escudero, ha reconocido que su anotación era correcta aunque él habría devuelto el supuesto préstamo. Podríamos hacernos algunas preguntas al respecto. Si están tan seguros, ¿para qué van a realizar una auditoria interna y externa de su contabilidad? ¿No se reconocieron en vía judicial las irregularidades cometidas en el pasado por el extesorero del PP Rosendo Naseiro, aunque se acabó dando carpetazo al proceso sólo por defectos de forma? ¿Por qué el único condenado hasta ahora en el Caso Gürtel ha sido el juez Garzón que investigó la trama? Si Luis Bárcenas actuó correctamente y no hubo ni financiación irregular, ni sobresueldos en dinero negro, ¿por qué reniegan ahora de su extesorero y lo tratan como a un apestado, después de haber tenido despacho en la sede de Génova hasta hace una semana?

No puede admitirse que en una pirueta de cara a la galería el propio PP garantice su honestidad con una auditoría encargada por ellos o mediante una comisión parlamentaria que, controlada por ellos mismos, eche tierra al asunto.

Ante la extrema gravedad de las acusaciones, la ciudadanía tiene derecho a exigir una actuación rápida y a fondo por parte de los tribunales de justicia así como un debate sobre el tema en el pleno de la Cámara de Diputados, tal como ha pedido con toda razón el diputado de IU Cayo Lara. De no ser así, el gobierno debe dimitir y convocar elecciones generales para que el pueblo haga frente a un doble enemigo interno: una política económica que aplasta a las clases populares y una corrupción generalizada que socava las bases del sistema democrático.

La transición política del franquismo a la monarquía borbónica ha mostrado en los últimos años su esterilidad y agotamiento. El tinglado levantado con esmero por los poderes fácticos y apoyado sin escrúpulos por algunos pretendidos dirigentes de izquierda, se cae a pedazos de arriba abajo. Los trabajadores, los jóvenes, los campesinos, los jubilados y hasta las clases medias y los pequeños empresarios están hartos de la palabrería de un régimen que no respeta su propia Constitución y de unos polìticos que en su inmensa mayoría sólo sirven los intereses creados de los poderosos.

Antes de que sea demasiado tarde y arda la ira popular, el poder judicial y el parlamento, cada uno en su ámbito, tienen que cumplir con su deber constitucional y atajar sin contemplaciones la raíz misma del mal social y político que ahoga a la sociedad en su conjunto, “caiga quien caiga” como dijo María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP, en un alarde retórico sin pensar en aplicarse ella misma la receta.

sábado, 26 de janeiro de 2013

Stiglitz culpa ‘políticos e governos’ por desigualdades

Deborah Benlinck
O Globo

Joseph Stiglitz, prêmio Nobel de Economia, alertou no Fórum Econômico Mundial de Davos que os países estão ficando mais desiguais. Em seu último livro, “O preço da desigualdade”, defende que não é o mercado que está criando desigualdade, mas políticos e governos que modelam o mercado para favorecer os ricos. Em entrevista, Stiglitz afirma que o Brasil é um dos países que mais trabalhou para reduzir a desigualdade nas últimas décadas. Reconhece que o baixo crescimento em 2012 seja uma “preocupação”, mas rechaça o coro dos pessimistas. O Brasil, diz, tem bons fundamentos e está no caminho certo para um crescimento “bastante forte”.

Em “O preço da desigualdade”, o senhor argumenta que é a política que está modelando o mercado de uma forma que favorece os ricos, e não o resto. É o caso do Brasil, um dos países mais desiguais do mundo?

É um dos mais desiguais, mas também é um dos países que mais fez para reduzir a desigualdade nos últimos 18 anos. Isso mostra que o aumento da desigualdade não é inevitável, e reforça o papel de políticas e da política na modelagem da desigualdade hoje.

A desigualdade também cresce nos países ricos pelos mesmos motivos?

É a política que está modelando os mercados, e o nível de desigualdade está moldando a política. Há um ciclo vicioso: na medida em que temos mais desigualdade econômica, temos um sistema político que gera leis que criam ainda mais desigualdade.

Se o livre mercado não vai possibilitar uma sociedade mais igualitária, a resposta é o Estado ou algo no meio?

A questão não é igualdade, mas sim extrema desigualdade. Muitas das desigualdades extremas são criadas por leis ineficazes, que têm um grande papel na criação da desigualdade. Somando-se a isso, temos investimentos inadequados em educação, continuamos a discriminar, a enfraquecer os sindicatos, em particular, nos Estados Unidos. Portanto, o que vemos é uma série de políticas que tem ajudado os que estão no topo, mas ferido a base da pirâmide.

Por outro lado, emergentes ganham mais espaço. O mundo não está ficando mais igualitário?

Se não olhar para as identidades nacionais, parece que o mundo está se tornando mais igualitário. Mas ao mesmo tempo a desigualdade está aumentando na maioria dos países.

O senhor vê um fim para a crise do euro? A presidente brasileira tem dito que há muita austeridade.

Ela está absolutamente certa. As reformas estruturais — a união fiscal e bancária — são passos na boa direção, mas muito lentos. Por outro lado, o que me deixa otimista é que continuam a falar de crescimento e realizam que só austeridade não é a resposta.

Qual o ponto fraco dos europeus?

O problema foi a decisão de adotar o euro. O arranjo monetário foi prematuro, o que inibiu o ajuste. Todos os países industrializados têm que ajustar e reestruturar suas economias.

O fim do euro seria uma solução?

Inverter a História é frequentemente difícil. Teria sido melhor se eles nunca tivessem tido o euro. Uma vez que você tem, a resposta é fortalecer instituições europeias, união bancária e fiscal.

Larry Summers diz que os EUA devem parar com “obsessão prejudicial sobre o déficit”. Está certo?

Sim. O déficit não é o principal problema. No fim da Segunda Guerra, tínhamos déficit de 130% do PIB (Produto Interno Bruto) e o que se seguiu foi o período de maiores taxas de crescimento. A questão não é o déficit para o nosso futuro: é investimento em pessoas e infraestrutura e tecnologia. Não podemos continuar com déficit para sempre, mas podemos tomar empréstimos a 2% negativos e investir para obter retornos muito grandes.

O Brasil teve um crescimento muito pequeno no ano passado. Isso é motivo de preocupação?

É uma preocupação, mas acho que os fundamentos da economia brasileira são fortes. Obviamente, haverá altos e baixos, como em qualquer economia. Mas as medidas adotadas pela economia brasileira nos últimos 15 a 18 anos realmente colocaram o país numa posição de crescimento bastante forte.

quinta-feira, 24 de janeiro de 2013

Guerra habemus para rato

Juan Gelman
Página 12

El discurso que el domingo pasado pronunciara el presidente Obama al asumir su segundo mandato irritó a los republicanos y fue música celestial para los oídos liberales y progresistas de EE.UU. Dirigido esencialmente a prometer la resolución de los problemas de las minorías y de las clases medias del país, quién sabe si esos oídos –no exactamente sutiles– escucharon bien las parcas referencias atinentes a la política exterior que el mandatario deslizó en los 20 minutos de su intervención. Anuncian que continuará “la guerra por la democracia y la libertad” en todo el mundo.

“EE.UU. –dijo– seguirá siendo el ancla de fuertes alianzas en cada rincón del planeta y nosotros ampliaremos las instituciones que extienden nuestra capacidad de resolver las crisis en el exterior, porque nadie aporta una mayor contribución a un mundo pacífico que su nación más poderosa.” Esta retórica, traducida, significa que Obama fortalecerá la red de bases militares que EE.UU. ha instalado en todo el mundo. De hecho, el Pentágono ha comenzado a restaurar las bases abandonadas que instaló durante la Segunda Guerra Mundial diseminadas en todo el Pacífico.

El mes pasado, los marines reconstruyeron la base aérea de la isla Tinian y realizaron ejercicios militares con las tropas estadounidenses estacionadas en la cercana Guam, ambas en el Pacífico. La Secretaría de Estado revigoriza las relaciones con Tailandia y otros países de la región para aumentar en éstos el número de sus bases, sin desdeñar las abandonadas por la derrota de Vietnam. La Casa Blanca se prepara para un posible conflicto con China a fin de contener su creciente poderío económico.

“Apoyaremos la democracia del Asia al Africa –agregó Obama–, de las Américas al Medio Oriente, porque nuestros intereses y nuestra conciencia nos impulsan a actuar en favor de quienes anhelan la libertad.” No parece que este principio se aplicará a Qatar, Arabia Saudita, Barein, Omán, Yemen, Marruecos y otros países del Medio Oriente donde imperan regímenes autoritarios. Para qué: son amigos de EE.UU. En su discurso hizo Obama una mención significativa: “Pondremos fin a una década de guerra”, refiriéndose sin duda a la retirada de tropas estadounidenses de Afganistán en el 2014 aunque sin precisar cuántas seguirán allí. Cabe preguntarse: ¿acaso habrá más décadas de guerra?

Así parece indicarlo la entrevista que Leon Panetta, secretario de Defensa, concedió a ABC News en Bamako, capital de Mali, el lunes pasado. EE.UU. no disimula ya su apoyo a las tropas que el presidente socialista François Hollande envió a ese país para combatir a los jihadistas: aviones de la fuerza aérea estadounidense siguen transportando efectivos franceses, equipo y vehículos blindados al campo de batalla. “Panetta dijo que el tipo de asistencia logística que EE.UU. proporciona a Francia podía servir de modelo en futuras acciones militares de respaldo a sus aliados. ‘Nuestro deseo y nuestra capacidad para ayudar a otros países como Francia permiten perseguir a los Al Qaida en el Magreb. Pienso que es el tipo de modelo que veremos aplicar en el futuro’”. El jefe del Pentágono advierte, tal vez sin quererlo, acerca de futuras intervenciones militares de EE.UU. y la OTAN en países que no se plieguen a los intereses de EE.UU. y la Unión Europea.

El primer ministro británico David Cameron rescató la bandera de “la cruzada antiterrorista”, como la definió W. Bush. Refiriéndose a la toma de rehenes en Argelia, la más sangrienta que se conoce en la materia, subrayó que el hecho era “una dura recordación” de la amenaza terrorista en Africa y “requiere una respuesta global, que más que meses, durará años e incluso décadas”. Se percibe el eco de las declaraciones que el ex vicepresidente Dick Cheney formuló cuando la invasión a Irak.

La entrada de Francia en Mali, ¿es el prólogo de la estrategia militar del imperio diseñada para dominar ya a Africa, Asia y “las Américas”? En Africa sirve ahora como contención a la influencia china en el continente negro y en Mali, además y concretamente, para defender los intereses mineros y petroleros de Francia. En realidad, hace años que las fuerzas armadas de EE.UU. entrenan a efectivos malienses y de otros países de la región. El gobierno de W. Bush estableció en el 2005 la asociación trans-sahariana contra el terrorismo que integran once naciones africanas: Argelia, Burkina Faso, Libia, Marruecos, Túnez, Chad, Mali, Mauritania, Níger, Nigeria y Senegal, con las que EE.UU. lleva a cabo ejercicios militares cada año (www.globalresearch.ca, 19-1-13). Valga la reiteración: ¿se avecina otra década de guerras?

La guerra no es una aventura, es una enfermedad, como el tifus, supo decir Antoine de Saint-Exupéry. Los gobiernos de los países desarrollados de Occidente, ¿están enfermos?

quarta-feira, 23 de janeiro de 2013

O neoliberalismo está acabado?

George Montbiot
The Guardian

No ano 2012, as cem pessoas mais ricas do mundo enriqueceram 241.000 milhões de dólares a mais. Sua riqueza se estima agora em 1,9 trilhões de dólares, só um pouco menos que o PIB do Reino Unido. Isto não é consequência do azar. O aumento das fortunas dos super-ricos é resultado direto de medidas políticas. Aqui vão algumas: a redução das taxas de impostos e da ação fiscal; a negativa dos Estados em recuperar uma porção dos ingressos procedentes dos minerais e da terra; a privatização de ativos públicos e a criação de uma economia de cabines de pedágio; a liberalização salarial e a destruição da negociação coletiva.

As medidas políticas que fizeram tão ricos os monarcas globais são aquelas medidas que estão espremendo todos os demais. Não é isto o que a teoria previa. Friedrich Hayek, Milton Friedman e seus discípulos – em mil escolas de negócios, o FMI, o Banco Mundial, a OCDE e mais ou menos todos os governos modernos – argumentaram que quanto menos os Estados acionem fiscalmente os ricos, menos defendam os trabalhadores e redistribuam a riqueza, mais próspero será todo o mundo. Toda tentativa de reduzir a desigualdade iria ferir a eficiência do mercado, impedindo que a maré ascendente elevasse todos os barcos. Seus apóstolos levaram a cabo uma experiência global durante 30 anos e os resultados estão hoje à vista. Fracasso total.

Antes de continuar, deveria esclarecer que não acredito que o crescimento econômico perpétuo seja sustentável ou desejável. Mas se o objetivo é o crescimento – um objetivo que todo governo diz perseguir –, não se pode organizar maior desatino no tocante a isso que liberando os super-ricos das restrições estabelecidas pela democracia.

O relatório anual do ano passado da Conferência das Nações Unidas sobre Comércio e Desenvolvimento (UNCTAD) deveria haver suposto um atestado de óbito do modelo neoliberal desenvolvido por Hayek, Friedman e seus discípulos. Mostra, inequivocamente, que suas políticas conseguiram resultados opostos aos que previam. Na medida em que essas políticas (cortar impostos aos ricos, privatizar ativos do Estado, desregular o mercado de trabalho, reduzir a seguridade social) começavam a dar dentadas, dos anos 80 em diante, também passaram a cair as taxas de crescimento e a aumentar o desemprego.

O notável crescimento dos países ricos durante as décadas de 50, 60 e 70 se fez possível graças à destruição da riqueza e do poder da elite, como resultado da Depressão e da II Guerra Mundial. Sua escalada outorgou, aos 99% restante, uma oportunidade sem precedentes de exigir tudo o que tal crescimento estimulou em redistribuição, gasto público e seguridade social. O neoliberalismo foi uma tentativa de inverter o sentido destas reformas. Generosamente financiado por milionários, seus defensores tiveram um êxito assustador: no político. No econômico, fracassaram.

Em todos os países da OCDE, os impostos se fizeram mais regressivos: os ricos pagam menos, os pobres pagam mais. O resultado, sustentavam os neoliberais, seria que aumentariam a eficiência econômica e o investimento, enriquecendo todos. Aconteceu o contrário. Enquanto diminuíam os impostos aos ricos e às empresas, caiu a capacidade de gasto, tanto do Estado como da população mais pobre, e se contraiu a demanda. O resultado foi que caíram as taxas de investimento, em sintonia com as expectativas de crescimento das empresas.

Os neoliberais insistiram também em que a desigualdade irrestrita em ingressos e os salários flexíveis reduziriam o desemprego. Mas em todo o mundo rico, tanto a desigualdade como o desemprego dispararam. O recente salto do desemprego na maioria dos países desenvolvidos – pior que o de qualquer recessão prévia das últimas três décadas – se viu precedido da cota em proporção dos salários no PIB mais baixa desde a II Guerra Mundial. Explode em migalhas a teoria. Fracassou pela mesma razão evidente: os baixos salários deprimem a demanda, que deprime o emprego.

Conforme os salários se estancavam, as pessoas complementavam seus ingressos endividando-se. O aumento da dívida alimentou os bancos desregulados, com as consequências que todos somos conscientes. Quanto maior a desigualdade, descobre o relatório das Nações Unidas, menos estável é a economia e mais reduzidas suas taxas de crescimento. As medidas políticas com as quais os governos neoliberais tratam de reduzir seu déficit e estimular sua economia são contraproducentes.

A eminente redução no degrau superior do imposto sobre a renda no Reino Unido (de 50% a 45%) não suporá um impulso para os ingressos do Estado ou da empresa privada, mas enriquecerá os especuladores que fizeram vir abaixo a economia: o Goldman Sachs e outros bancos estão agora pensando em como aproveitar-se disso.

A lei de bem-estar social aprovada pelo Parlamento britânico na semana passada não ajudará a limpar o déficit ou estimular o emprego: reduzirá a demanda, suprimindo a recuperação econômica. O mesmo vale para o teto posto às remunerações do setor público. “Voltar a aprender algumas antigas lições sobre justiça e participação”, afirma a ONU, “é a única forma de acabar superando a crise e prosseguir por um caminho de desenvolvimento econômico sustentável”.

Como disse antes, não tenho favorito nesta corrida, salvo a crença de que ninguém, neste oceano de riquezas, deveria ser pobre. Mas observando, atônito, as lições desaprendidas na Grã-Bretanha, na Europa e nos Estados Unidos, me chama a atenção que toda a estrutura do pensamento neoliberal seja uma fraude. As demandas dos ultra-ricos se vestiram de teoria econômica sofisticada e foram aplicadas independentemente de seu resultado. O completo fracasso desta experiência em escala mundial não é impedimento para que se repita. Isto não tem nada a ver com a economia. Tem absolutamente a ver com o poder.

terça-feira, 22 de janeiro de 2013

Tzvetan Todorov: Populistas e messiânicos, inimigos íntimos da civilização ocidental

Fabio Gambaro
La Repubblica

O estudioso franco-búlgaro fala sobre seu último livro sobre os problemas e os perigos internos das democracias contemporâneas. "O problema é quando se buscam soluções simples para problemas complexos vendendo milagres. O outro risco é querer impor o próprio modelo distorcendo a ideia de progresso".

"Povo, liberdade e progresso são fundamentos da democracia, mas que, quando alimentam o populismo, o ultraliberalismo e o messianismo, podem se tornar uma ameaça para a própria democracia". Esse é o grito de alerta lançado por Tzvetan Todorov em seu novo livro, Os inimigos íntimos da democracia alternando perspectiva histórica e reflexão teórica, analisa minuciosamente os desvios e as contradições que correm o risco de minar por dentro o funcionamento do nosso sistema político.

O estudioso francês de origem búlgara parte da constatação de que, hoje, a democracia não corre mais o risco de ser posta novamente em discussão pelos seus tradicionais inimigos externos, a saber, o fascismo ou o comunismo. "Mesmo que depois do 11 de setembro haja quem tente transformar o Islã em um inimigo global de democracia, na realidade, para os sistemas democráticos, as ameaças externas não são mais um perigo real", explica Todorov.

"Hoje, os verdadeiros perigos provêm de dentro da própria democracia, daqueles que eu chamei de 'inimigos íntimos', formas de perversão ou de distorção de alguns dos seus princípios básicos. O populismo, o ultraliberalismo ou o messianismo não são o contrário do que a democracia aspira, mas sim o resultado da desmedida de alguns elementos – povo, liberdade e progresso – que a constituem. Tal desmedida se tornou possível porque, especialmente no século XX, desapareceram as limitações recíprocas às quais esses elementos estavam submetidos". Eis a entrevista.

Na forma clássica da democracia liberal, interesses coletivos e interesses individuais sempre devem se equilibrar?

O liberalismo clássico, de Locke a Montesquieu, proclamou a liberdade dos indivíduos, mas sem nunca imaginá-la como uma liberdade ilimitada. Como lembrava Burke, a liberdade no espaço público sempre se torna um poder. Para os pensadores do liberalismo, todo poder sem limites é um perigo. Quem tem um poder tenta expandi-lo, e a tentação da tirania é inerente ao comportamento humano. Por conseguinte, para o bom funcionamento do Estado, os poderes devem ser limitados e contrabalançados reciprocamente. Só assim evita-se o risco de despotismo.

Esse equilíbrio seria o coração da democracia?

Exatamente. A democracia não é caracterizada pelo domínio de um único princípio, mas sim pelo equilíbrio entre diversos princípios. Quando isso falta, corre-se o risco de desvios inquietantes. O caso mais evidente é o do ultraliberalismo, fruto de uma exasperação desmedida do justo princípio da liberdade.

A liberdade deve ser limitada?

Desde sempre, as pessoas apresentam reivindicações de liberdade individual, mas também de pertencimento coletivo. Mas bem comum e bem individual nem sempre vão na mesma direção. A democracia, graças à sua natureza mista, se esforça para preservar ambos. No passado, as chamadas democracias populares – que eu conheci quando jovem na Bulgária –, em nome do interesse coletivo, não deixavam nenhuma liberdade para o indivíduo. Hoje, as democracias correm o risco contrário, ou seja, a tirania do indivíduo que, em nome de uma liberdade absoluta e desmedida, submete toda a vida social ao domínio de uma vida econômica regulada exclusivamente pelas leis do mercado. Nessa perspectiva, postula-se a ausência de todo controle da sociedade e da política sobre as forças individuais da economia. E às vezes se chega até ao neoliberalismo de Estado, que é uma monstruosa combinação em que a função do Estado se torna a de desmantelar o próprio Estado e de impedir qualquer controle da sociedade sobre as atividades dos indivíduos.

O primado do indivíduo recusa-se a levar em consideração o interesse coletivo?

Sim, mas mesmo quando a sociedade tenta se ocupar do bem comum, a mundialização da economia muitas vezes elimina qualquer possibilidade de intervenção sua. Isso pode ser visto hoje na França, onde Hollande sofre para concretizar as promessas eleitorais, descobrindo que tem um margem de manobra muito limitada. Diante do poder da economia, o poder político se encontra impotente. E as democracias correm o risco de se transformar em oligarquias dirigidas pelos poucos que controlam o poder econômico.

O messianismo é o risco que a democracia corre quando, considerando-se superior, acha que deve intervir para impor aos outros seus próprio princípios. É isso?

O messianismo político é uma forma de arrogância que se apossou das pessoas no tempo do Iluminismo, distorcendo a exigência do progresso. O colonialismo, com a sua pretensão de impor aos povos selvagens uma civilização considerada superior, nascia a partir dessa perspectiva. Mesmo a sociedade ideal do comunismo era uma espécie de messianismo. Hoje estamos em uma nova fase, caracterizada por guerras que pretendem levar o bem a outros povos. É uma atitude messiânica que lembra o período colonial. Como naquela época, acreditamos ingenuamente na superioridade da democracia, a ponto de considerarmos justo e legítimo impô-la também aos outros através de guerras assimétricas, cujas vítimas são sobretudo as populações civis. Tudo isso não faz nada mais do que enfraquecer a democracia.

Outro inimigo "íntimo" da democracia é o populismo...

O populismo não se manifesta somente através da xenofobia e do racismo. De fato, ele está presente todas as vezes em que se pretende encontrar soluções simples para problemas complexos, propondo receitas milagrosas para a atenção distraída de quem não tem o tempo de aprofundar. O populismo pode ser tanto de direita quanto de esquerda, mas sempre propõe soluções imediatas que não levam em conta as consequências a longo prazo. O populismo prefere as simplificações e as generalizações, explora o medo e a insegurança, apela o povo, gerando um curto-circuito nas instituições. Mas a democracia não é uma assembleia permanente nem uma pesquisa contínua.

Certos comportamentos dos políticos não aprofundam o fosso que os separa da sociedade?

Sempre foi assim, que o homem de poder não tem a mesma vida do homem comum. Ele esquece as críticas passadas para aproveitar a posição conquistada. Soma-se a isso o problema da "despersonalização" do poder. No passado, as formas de poder eram mais facilmente identificáveis, e assim era possível se voltar contra um adversário visível. Com a mundialização, o poder econômico se tornou um poder difuso, esquivo, impessoal. Não sabemos mais como agir, contra quem se revoltar. Sentimo-nos impotentes. O que explica uma certa desilusão com relação à democracia.

O senhor a compartilha?

Estou convencido de que a democracia ainda tem a possibilidade de intervir ao menos em parte na realidade. Os partidos e seus programas não são todos iguais, e com o voto é possível determinar algumas escolhas coletivas no plano da economia e da sociedade.

Os cidadãos muitas vezes têm a impressão de contar mais através das iniciativas de base do que através dos rituais da democracia. O que o senhor pensa a respeito?

A democracia talvez perdeu uma parte do seu poder de atração, mas através dos seus mecanismos ela ainda confere muito poder, mesmo que os resultados sejam menos visíveis do que no passado. Embora enfraquecido, o poder do Estado continua sendo importante. É um poder que deve ser exercido votando, controlando. A democracia não se esgota em uma única forma de participação. O sufrágio universal certamente é um princípio fundamental, mas é apenas um elemento entre muitos outros. É por isso que a multiplicação dos níveis de envolvimento na vida pública é um sinal da vitalidade da democracia.

segunda-feira, 21 de janeiro de 2013

Tzvetan Todorov: Os inimigos íntimos da democracia


Segundo Tzvetan Todorov, em 2003, a invasão do Iraque pelas forças armadas norte-americanas e a consequente deposição do regime de Saddam Hussein foram baseadas num jogo de mentiras e meias verdades que estarreceu o mundo. As armas de destruição em massa supostamente à disposição do Exército iraquiano jamais foram encontradas, e desde então tem sido quase impossível justificar essa intervenção militar sem admitir que os interesses da indústria do petróleo sempre estiveram por trás do discurso pró-democracia evocado pela coalizão ocidental. Do mesmo modo, em nome de valores universalmente reconhecidos como autodeterminação dos povos e direitos humanos, os bombardeios da OTAN que se seguiram à revolução popular na Líbia reeditam os piores episódios do imperialismo europeu no século XIX.

Para o autor, esses são apenas alguns dos exemplos que podem evidenciar o que ele chama de 'a assustadora corrosão da democracia no mundo contemporâneo'. Ele defende que a cidadania encontra-se cada vez mais ameaçada pela combinação entre o cinismo dos políticos tradicionais, indiferentes aos verdadeiros anseios da sociedade, e a ascensão de movimentos populistas à direita e à esquerda. Todorov intervém no debate público sobre a sobrevivência da democracia no século XXI, emitindo um alerta sobre a sorrateira supressão das liberdades engendrada por governos, mídias e corporações.

Nas palavras de Todorov: “As democracias também se valem de certa concepção da ação política. Também nesse aspecto, tentam evitar dois extremos. Por um lado, a diferença das teocracias e dos regimes totalitários, elas não prometem à sua população a salvação, nem lhe impõem o caminho a seguir para alcançá-la A construção do paraíso na Terra não faz parte do seu programa; a imperfeição de toda ordem social é considerada como um dado prévio. Mas, por outro lado, as democracias tampouco se confundem com os regimes tradicionalistas e conservadores nos quais se pensa que nenhuma regra imposta pela tradição deve jamais ser questionada. Elas recusam as atitudes fatalistas de resignação. Essa posição intermediária autoriza interpretações divergentes, mas pode-se dizer que toda democracia implica a ideia de um melhoramento possível da ordem social, de um aperfeiçoamento graças aos esforços da vontade coletiva. Hoje em dia o termo “progresso” é mantido sob suspeita, mas a ideia que ele recobre é inerente ao projeto democrático. E o resultado aí está: os habitantes dos países democráticos, embora freqüentemente se mostrem insatisfeitos com sua condição, vivem num mundo mais justo do que aquele dos habitantes dos outros países. Eles são protegidos pelas leis; gozam da solidariedade entre membros da sociedade que beneficia os idosos, os doentes, os desempregados, os miseráveis, podem invocar os princípios de igualdade e de liberdade, e até um espírito de fraternidade.”

domingo, 20 de janeiro de 2013

La mayor amenaza a la paz mundial

Noam Chomsky
La Jornada

Al informar sobre el debate final de la campaña presidencial en Estados Unidos, The Wall Street Journal observó que el único país más mencionado (que Israel) fue Irán, al cual la mayoría de naciones de Medio Oriente ven como la mayor amenaza a la seguridad de la región. Los dos candidatos estuvieron de acuerdo en que un Irán nuclear es la mayor amenaza a la región, si no al mundo, como Romney sostuvo explícitamente reiterando una opinión convencional.

Acerca de Israel, los candidatos rivalizaron en declararle su devoción, pero ni así los funcionarios israelíes se dieron por satisfechos. Esperaban “un lenguaje más ‘agresivo’ de Romney”, según los reporteros. No fue suficiente que Romney exigiera que no se permitiese a Irán alcanzar un punto de capacidad nuclear.

También los árabes estaban insatisfechos, porque los temores árabes acerca de Irán se debatieron desde la óptica de la seguridad israelí, no de la región, y las preocupaciones de los árabes se pasaron por alto: una vez más, el tratamiento convencional.

El artículo del Journal, como incontables otros sobre Irán, deja sin respuesta preguntas esenciales, entre ellas: ¿quién exactamente ve a Irán como la amenaza más grave a la seguridad? ¿Y qué creen los árabes (y la mayor parte del mundo) que se puede hacer ante esa amenaza, la vean como la vean? La primera pregunta es fácil de contestar. La amenaza iraní es abrumadoramente una obsesión de Occidente, compartida por dictadores árabes, aunque no por las poblaciones árabes.

Como han mostrado numerosas encuestas, aunque los ciudadanos de los países árabes en general no simpatizan con Irán, no lo consideran una amenaza muy grave. Más bien perciben que la amenaza son Israel y Estados Unidos, y muchos, a veces importantes mayorías, ven en las armas nucleares iraníes un contrapeso a esas amenazas.

En altas esferas de Estados Unidos algunos están de acuerdo con la percepción de las poblaciones árabes, entre ellos el general Lee Butler, ex jefe del Comando Estratégico. Él dijo en 1998: Es en extremo peligroso que en el caldero de animosidades que llamamos Medio Oriente, una nación, Israel, deba contar con un poderoso arsenal de armas nucleares, que inspira a otras naciones a tenerlo también.

Aún más peligrosa es la estrategia de contención nuclear de la que Butler fue diseñador principal por muchos años. Tal estrategia, escribió en 2002, es una fórmula para una catástrofe sin remedio, y llamó a Estados Unidos y otras potencias atómicas a aceptar los compromisos contraídos dentro del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNPN) y hacer esfuerzos de buena fe para eliminar la plaga de las armas atómicas.

Las naciones tienen la obligación legal de tomar en serio esos esfuerzos, decretó la Corte Mundial en 1996: Existe la obligación de avanzar de buena fe y llevar a término las negociaciones orientadas al desarme nuclear en todos sus aspectos, conforme a un control internacional estricto y efectivo. En 2002, el gobierno de George W. Bush declaró que Estados Unidos no está comprometido por esa obligación.

Una gran mayoría del mundo parece compartir la opinión de los árabes sobre la amenaza iraní. El Movimiento de Países No Alineados (Mnoal) ha apoyado con vigor el derecho de Irán a enriquecer uranio; la expresión más reciente fue en la reunión cumbre en Teherán, en agosto pasado.

India, el miembro más populoso del Mnoal, ha encontrado formas de evadir las onerosas sanciones financieras de Estados Unidos a Irán. Se llevan a cabo planes para vincular el puerto iraní de Chabahar, reacondicionado con asistencia india, con Asia central a través de Afganistán. También se informa que las relaciones comerciales se incrementan. Si no fuera por las fuertes presiones de Washington, es probable que estos vínculos naturales tuvieran una mejoría sustancial.

China, que tiene estatuto de observadora en el Mnoal, hace lo mismo en buena medida. Expande los proyectos de desarrollo hacia occidente, entre ellos iniciativas para reconstituir la antigua Ruta de la Seda hacia Europa. Una vía férrea de alta velocidad conecta a China con Kazajstán y más allá. Es probable que llegue a Turkmenistán, con sus ricos recursos energéticos, y que se conecte con Irán y se extienda a Turquía y Europa.

China también ha tomado el control del importante puerto de Gwadar, en Pakistán, que le permite obtener petróleo de Medio Oriente evitando los estrechos de Ormuz y Malaca, saturados de tráfico y controlados por Estados Unidos. La prensa paquistaní reporta que las importaciones de crudo de Irán, los estados árabes del Golfo y África podrían transportarse por tierra hacia el noroeste de China a través de este puerto.

En su reunión de agosto en Teherán, el Mnoal reiteró su vieja propuesta de mitigar o poner fin a la amenaza de las armas nucleares en Medio Oriente instaurando una zona libre de armas de destrucción masiva. Los pasos en esa dirección son, sin duda, la manera más directa y menos onerosa de superar esas amenazas, la cual es apoyada por casi el mundo entero.

El mes pasado se presentó una excelente oportunidad de aplicar esas medidas, cuando se planeó una conferencia internacional sobre el tema en Helsinki. Se realizó una conferencia, pero no la que estaba planeada. Sólo organizaciones no gubernamentales participaron en la reunión alternativa, organizada por la Unión por la Paz, de Finlandia. La conferencia internacional planeada fue cancelada por Washington en noviembre, poco después de que Irán accedió a asistir.

La razón oficial del gobierno de Obama fue la turbulencia política en la región y la desafiante postura de Irán sobre la no proliferación, según la agencia Associated Press, junto con una falta de consenso sobre cómo enfocar la conferencia. Esa razón es la referencia aprobada al hecho de que la única potencia nuclear de la región, Israel, se negó a asistir, alegando que la solicitud de hacerlo era coerción.

En apariencia, el gobierno de Obama mantiene su postura anterior de que las condiciones no son apropiadas a menos que todos los miembros de la región participen. Estados Unidos no permitirá medidas para someter las instalaciones nucleares de Israel a inspección internacional. Tampoco revelará información sobre la naturaleza y alcance de las instalaciones y actividades nucleares israelíes.

La agencia de noticias de Kuwait informó de inmediato que el grupo árabe de estados y los estados miembros del Mnoal acordaron continuar negociando una conferencia para instaurar una zona libre de armas nucleares en Medio Oriente, así como de otras armas de destrucción masiva.

El mes pasado, la Asamblea General de la ONU aprobó por 174-6 una resolución en la que llama a Israel a adherirse al TNPN. Por él no votó el contingente acostumbrado: Israel, Estados Unidos, Canadá, las Islas Marshall, Micronesia y Palau.

Días después, Estados Unidos realizó un ensayo nuclear, impidiendo una vez más a inspectores internacionales el acceso al sitio de la prueba, en Nevada. Irán protestó, al igual que el alcalde de Hiroshima y algunos grupos de paz japoneses.

Desde luego, instaurar una zona libre de armas atómicas requiere de la cooperación de las potencias nucleares: en Medio Oriente, eso incluiría a Estados Unidos e Israel, que se niegan a darla. Lo mismo ocurre en otras partes. Las zonas de África y el Pacífico aguardan la aplicación del tratado porque Estados Unidos insiste en mantener y mejorar las bases de armas nucleares en las islas que controla.

Mientras se llevaba a cabo la conferencia de ONG en Helsinki, en Nueva York se realizó una cena bajo los auspicios del Instituto sobre Políticas sobre el Cercano Oriente, de Washington, ramificación del cabildo israelí. Según una nota entusiasta sobre esa gala en la prensa israelí, Dennis Ross, Elliott Abrams y otros ex consejeros de alto nivel de Obama y Bush aseguraron a los presentes que el presidente atacará (a Irán) si la diplomacia no funciona: un muy atractivo regalo de fiestas decembrinas.

Es difícil que los estadunidenses estén enterados de cómo la diplomacia volvió a fallar, por una sencilla razón: virtualmente no se informa nada en Estados Unidos sobre el destino de la forma más obvia de lidiar con la más grave amenaza: instaurar una zona libre de armas nucleares en Medio Oriente.

sábado, 19 de janeiro de 2013

Aaron Swartz y la libertad para conectarse

Amy Goodman
Democracy Now!

Aaron Swartz sólo quería cambiar el mundo. Y era eso lo que hacía, hasta que se quitó la vida a los 26 años de edad este 11 de enero. Aaron era un activista por la justicia social, dotado de una profunda comprensión del funcionamiento de las computadoras e Internet y de cómo estos elementos podían dar poder a personas de todo el mundo mediante la libertad para conectarse. Humilde e insaciablemente curioso, Aaron logró mucho en su corta vida. Fue uno de los líderes de la lucha para derrotar a la Ley de Cese a la Piratería en Internet, más conocida como “SOPA”, una ley federal que habría cambiado para siempre el uso de Internet, ya que otorgaba amplios poderes de censura on line a las compañías. Aaron se convirtió en blanco de encarnizados fiscales federales que lo acusaron de graves delitos electrónicos, lo cual, según su padre, su abogado y otras personas, contribuyó a su suicidio.

A los 14 años de edad, Aaron colaboró en el desarrollo del sistema RSS , “Really Simple Syndication”, que cambió la manera en que la gente accede a los contenidos en Internet al permitir que las personas se suscriban a distintas fuentes de información y reciban las actualizaciones directamente en sus equipos. RSS permite que los podcasts lleguen a millones de personas. Aaron ayudó también a desarrollar "Creative Commons", en español “Bienes Comunes Creativos”, una alternativa a la propiedad intelectual que alienta a autores y editores a compartir contenidos. Fundó además la compañía Infogami, que luego se fusionó con Reddit, un sistema que permite a los usuarios evaluar y promover en forma colectiva contenidos compartidos y es actualmente uno de los sitios web más utilizados del mundo. Estudió en la Universidad de Standford y en 2010 se convirtió en miembro del Centro para la Ética Edmond J. Safra de la Universidad de Harvard.

Sus problemas legales comenzaron mientras estaba en Harvard. Aaron utilizaba Internet en el cercano Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT , por sus siglas en inglés) para acceder a un repositorio de artículos académicos digitalizados administrados por una organización sin fines de lucro llamada JSTOR , que aparentemente notó que un único usuario bajaba grandes cantidades de documentos y se puso en contacto con el MIT para investigar.

Finalmente, Aaron fue arrestado en las afueras del MIT , con una computadora portátil y algunos discos duros que supuestamente contenían aproximadamente cuatro millones de artículos electrónicos. JSTOR decidió no presentar cargos y Aaron devolvió todos los artículos. Eso no le importó a Carmen Ortiz, fiscal federal de Estados Unidos en Boston, nombrada en el año 2009 por el Presidente Barack Obama. Ortiz, junto al Fiscal Federal Adjunto Stephen P. Heymann, puso sobre los hombros de Aaron trece cargos por delitos graves, amparándose en la Ley de Fraude y Abuso Computarizado ( CFAA ), una ley problemática y demasiado amplia destinada a personas que roban secretos de computadoras del gobierno o de instituciones financieras.

La familia de Aaron emitió un comunicado en el que afirma: "La muerte de Aaron no es solamente una tragedia personal. Es el producto de un sistema judicial donde reinan las intimidaciones y los excesos procesales. Las decisiones que tomaron los funcionarios de la fiscalía de Massachusetts y del MIT contribuyeron a su muerte. La fiscalía procuraba un conjunto de cargos excepcionalmente severos que podrían implicar más de 30 años de prisión en castigo por un presunto delito del que no había víctimas. Por su parte, el MIT , a diferencia de JSTOR , se negó a defender a Aaron y a los más preciados principios de su propia comunidad".

Taren Stinebrickner-Kauffman, la compañera de Aaron, me contó sobre su activismo: "Aaron era la persona más dedicada a luchar contra la injusticia social de todas las personas que he conocido en mi vida, y lo amaba por eso. Yo siempre le decía: ‘¿Por qué no hacemos esto? Te va a hacer feliz’. Y él me decía: ‘No quiero ser feliz. Sólo quiero cambiar el mundo’. La libertad de acceso a la información era una de las causas en las que creía, pero no era la única. Durante los dos años que duró su suplicio, lideró la lucha contra SOPA , el proyecto de ley de censura en Internet que nadie creía que podría ser derrotado cuando se presentó por primera vez y que Aaron y millones de otras personas, juntos, lograron derrotar. Y él hizo todo eso mientras cargaba con el peso de estos cargos falsos y abusivos.”

Aaron participó en la fundación de la organización Demand Progress, que tiene como misión: “obtener cambios progresistas en las políticas para la gente común por medio de la organización y la presión ejercida desde las bases". El grupo llama a efectuar cambios a la Ley de Fraude y Abuso Computarizado, entre los que figuran apoyar un proyecto de ley presentado recientemente por la Representante Zoe Lofgren, demócrata por California, llamado “Ley Aaron”. El Director Ejecutivo de Demand Progress, David Segal, escribió: "Tal como está redactada actualmente, la 'Ley Aaron' por sí sola no habría salvado a Aaron, todavía queda trabajo por hacer para garantizar que los cargos por actividades electrónicas que no dejan víctimas dejen de ser considerados delitos graves, sin embargo es un punto de partida firme que podemos aprobar ahora y es una ley que él quería cambiar. Y por eso seguiremos presionando".

En el funeral de Aaron, importantes personalidades de la historia de Internet elogiaron al joven, entre ellos, Larry Lessig, de la Facultad de Derecho de Harvard, quien lo describió como "un alma increíble", y Sir Tim Berners-Lee, creador de la World Wide Web, que como respuesta inicial a la triste noticia publicó en Twitter: “Aaron ha muerto. Errantes del mundo, hemos perdido a un viejo sabio. Hackers del bien, somos uno menos. Padres, hemos perdido un hijo. Lloremos”. De adolescente, Aaron escribió en su blog: "No voy a perder el tiempo en cosas que no producirán impacto... Quiero hacer del mundo un lugar mejor”. Y lo hizo.

quinta-feira, 17 de janeiro de 2013

Gramsci no cárcere, segundo Giuseppe Vacca

Josimar Teixeira
Gramsci e o Brasil

Acaba de ser lançado Vida e pensamento de Antonio Gramsci (1926-1937), a recentíssima biografia escrita por Giuseppe Vacca, que, com base em documentação muitas vezes inédita, ilumina as intrincadas relações entre o prisioneiro, seus familiares e o movimento comunista na Itália, na Rússia e na III Internacional. Os intermediários mais destacados destas relações são, como se sabe, a cunhada Tatiana, o economista Piero Sraffa e o dirigente Palmiro Togliatti.

Entre outros capítulos fundamentais, ressalta-se aquele que trata diretamente da heresia de Gramsci, ao examinar a concepção da “política como hegemonia” e a posição a favor da Constituinte e contra o choque frontal de classes, na virada dos anos 1920/30.

Vida e pensamento de Antonio Gramsci, com 507 páginas, é o sétimo lançamento da série Brasil e Itália, patrocinada pelo sítio Gramsci e o Brasil, pelas Fundações Instituto Gramsci (Roma) e Astrojildo Pereira (Brasília) e pela editora Contraponto, junto à qual o livro pode ser comprado diretamente. Participaram da edição, assinando respectivamente orelha, quarta-capa e prefácio, os professores Alberto Aggio, Rosemary Dore e Maria Alice Rezende de Carvalho.

quarta-feira, 16 de janeiro de 2013

La conversión de Chávez en santo y mercancía

Sandra Weiss
El puercoespín

Caracas es un hervidero de rumores en estos días; y después de unos vasos de whisky añejo de 12 o 18 años en los bares opositores del Este, o en las acaloradas discusiones callejeras de los grupos chavistas en los cerros de Patere o Catia, a punta de cerveza y caña, espontáneos y autodenominados médicos o constitucionalistas florecen como las jacarandas en primavera. También prolifera el ácido humor dicharachero, irreverente, que caracteriza a los venezolanos, sangre Caribe después de todo: “Liberen a Chávez”, exigió un tuitero mordaz, desesperado ante el desconcertante y surrealista espectáculo que dan los seguidores del caudillo, pálidas copias del original con playeras rojas. Asustados por la pesada e inconclusa herencia anticipada, que deprisa les entregó su líder supremo, los chavistas ven surgir inquietantes contradicciones en sus filas, cada día con más fuerza.

Desde que irrumpió en la escena política en 1992, Hugo Chávez supo capturar la atención de todo el mundo, siempre polarizando. Hay quienes sienten hacia él un odio visceral, le atribuyen todos los males del caudillismo subdesarrollado latinoamericano; y hay también quienes lo glorifican como redentor de todos los pobres y oprimidos. Pero tal vez nunca ha sido tan omnipresente como en estas cuatro semanas que no ha aparecido en público. Porque el destino de todo un país y hasta de un continente parece depender de un solo hombre que, gracias a los petrodólares venezolanos, supo construir una amplia red de simpatizantes. A tal punto que La Habana, como en los inicios de la revolución castrista, renace de sus ruinas convertida en lugar de peregrinaje de líderes latinoamericanos.

¿Quién ha sido ese personaje tan singular y cómo logró convertirse en mito viviente? De eso y de Chávez como reinvención del caudillo militar, como producto de un gran sueño petrolero y de su épica hollywoodense, nos habló el venezolano Alberto Barrera Tyszka, autor junto con la periodista Cristina Marcano de la más alabada biografía no-oficial del personaje: Hugo Chávez sin uniforme. Una historia personal. Barrera Tyszka es también el autor de la premonitoria novela La enfermedad, premio Herralde de literatura 2006.

Usted escribió la biografía después de obtener los diarios secretos del jóven Chávez de manos de una ex-amante del caudillo, Herma Markman. ¿Cómo es el hombre que descubrió?

Cristina Marcano y yo comenzamos a investigar la vida de Chávez cuando no era todavía un mito en construcción, cuando no tenía tanta conciencia y control de su propia imagen. Fue antes del año 2004 y eso nos permitió acceder a fuentes desconocidas, o que no habían hablado, o que se expresaban más libremente. Entre esas fuentes están los diarios de Chávez cuando era un cadete en la Academia Militar. Son anotaciones que combinan emoción y candidez, que muestran a un joven con sensibilidad social, con una formación irregular de izquierda y con una ambición muy grande. Quizás eso sea lo más importante. Descubrir que el joven Chávez, a los 19 años de edad, ya soñaba con ser Presidente de Venezuela.

Los diarios son de su época de conspirador militar, pero ¿Cuál ha sido la metamorfosis de Chávez desde que llegó al poder en las elecciones de diciembre de 1998?

Chávez lleva años construyendo, de manera oral, su propia autobiografía. Es un hombre que habla mucho de todo, de manera a veces distinta e incluso contradictoria, y que también habla mucho de sí mismo. Chávez se ha reinventado desde el poder. Ha reescrito su historia personal hasta hacerla parte de la historia pública nacional. Quizás lo más viable sería hacer un seguimiento de cómo ha ido cambiando, en estos 14 años, la organización del poder en el país alrededor de su figura. Cómo puso al Estado a su servicio, cómo se desarrolló una industria publicitaria enorme, cómo —con un discurso moderno y de izquierda— se ha ido creando en Venezuela una sociedad cada vez más personalista y autoritaria. Creo que Chávez representa la reinvención del caudillismo militar en América latina. La vieja tradición uniformada y dominante del continente ahora habla nuestro lenguaje y usa twiter.

¿Y cómo logró convertirse Chávez en un personaje omnipresente e irremplazable?

Ni Chávez ni lo que ocurre en Venezuela puede ser analizado sin tomar en cuenta la complejidad que implica ser un país petrolero. Más que una definición económica, eso es una naturaleza, una dimensión cultural y política. Eso hace que Venezuela sea un país muy igual pero a la vez muy distinto al resto de los países de Latinoamérica. Porque Chávez no sólo ha tenido una vocación hegemónica de poder; no únicamente ha tenido una habilidad política y un manejo inescrupuloso de las reglas democráticas… también ha tenido un país, o gran parte de un país, encantado con escuchar lo que él dice. Chávez revivió nuestro sueño petrolero, la idea de que somos un país rico, donde no hay que producir sino saber repartir la riqueza. Eso también es la utopía bolivariana. Probablemente en el proyecto chavista hay más barriles de petróleo que ideología.

Ahora se está desarrollando el último capítulo de la biografía de Chávez. ¿Es un final digno de su mito? ¿Qué título le pondría?

Durante años, el gran problema de Chávez fue la épica. En realidad, no tenía una épica. Pero hablaba como si la tuviera. Su discurso beligerante y agresivo estaba montado sobre un océano de petróleo y no sobre una historia personal heroica. Nunca tumbó a un dictador. No estuvo en la guerrilla. Todo lo contrario. Viene del Ejército. Su única gloria era haber ganado las elecciones y, a partir de ahí, haber cambiado algunas reglas para irse atornillando cada vez más en el poder. Ahora, paradójicamente, consigue una épica pero donde de seguro menos lo hubiera deseado: en una tragedia clínica. Todo el manejo mediático que se ha hecho de la enfermedad apunta hacia allá. Y es un manejo preciso, cuidado, casi “hollywoodense”. En Venezuela estamos asistiendo a lo que parece ser el espectáculo de la consagración religiosa de Chávez. No sé qué título podría tener este capítulo. La épica de la jeringas, tal vez.













Los chavistas ya están transmitiendo spots para mitificar a su líder. Él mismo siempre se vio como heredero del Libertador Simón Bolívar. ¿Cuál será la imagen que quedará: Héroe trágico o farsante?

Eso es muy difícil de calcularlo ahora. Yo presiento que estamos a punto de ver un desarrollo industrial mediático pocas veces visto. Podríamos decir que el Estado está convirtiendo a Chávez en una mercancía, que estamos asistiendo al lanzamiento oficial del fetichismo del siglo XXI alrededor de la figura del Presidente.

Usted escribió un libro premiado que retrata la enfermedad y cómo afecta a toda una familia. ¿Cómo le ha afectado a Chavéz su enfermedad y cómo ha afectado eso a Venezuela?

Cualquier enfermedad siempre es una injusticia. En el caso de Chávez, que se soñaba ser eterno o al menos con larga vida en el poder, este hecho puede ser vivido de manera todavía más trágica. Para el país, la enfermedad ha sido un elemento más en la polarización. Chávez la usó políticamente sin ningún pudor. A esta altura, los venezolanos, incluyendo a los chavistas, no saben realmente qué mal padece Chávez y cuál es su estado de salud. No nos han dado diagnósticos clínicos sino himnos, peticiones de fé y de lealtad. Eso también puede ser un claro síntoma de la otra enfermedad, de la enfermedad del país.


Su ex-médico en octubre de 2011 dijo que padecía de un sarcoma canceroso incurable. Chávez reaccionó negando su enfermedad y la gravedad. ¿Es un enfermo de poder que se negó a aceptar su mortalidad?

No lo sé. Pero sospecho que Chávez sabía desde el principio qué tenía y cuál era la gravedad de su caso. Intuyo que su “curación” quizás solo fue una estrategia electoral.

¿Por qué no les importó a los venezolanos poner su destino en manos de un enfermo?

La mayoría de los venezolanos cree en Chávez. Y creyeron realmente que se había curado. Chávez siempre ha sido muy bueno en campañas electorales. Tiene esa capacidad de contagiar emoción y verdad. A esto hay que sumarle un dato fundamental para entender su popularidad: un incremento de más de 40 por ciento en el consumo de los venezolanos. La gente, a la hora de votar, no miró el gasto público, la deuda, el déficit. Solo siguió a alguien que prometía más consumo y que denunciaba que si la oposición ganaba le quitarían todo al pueblo.

¿Cuál es la herencia política que dejará Chávez? ¿El socialismo petrolero ha sido un sueño destinado al fracaso?

Soy de los que piensa que Chávez ha hecho cosas buenas e importantes en Venezuela. Pero creo que, como contraparte, también ha hecho cosas fatales, ha sumergido al país en una crisis total, muy difícil de enfrentar. Chávez jamás aceptó que había sido elegido para hacer un buen gobierno. El pensaba que estaba señalado para cambiar radicalmente la historia. Como buen militar, creyó que ser Presidente no era un cargo sino un rango.

¿Qué ocurrió en Venezuela, una de las democracias más antiguas de latinoamérica, para que los venezolanos sintieran la necesidad de un redentor como Chávez?

Déjame matizar un poco tu afirmación. Los 40 años que antecedieron a Chávez fueron de democracia representativa, es cierto. Pero antes, durante casi siglo y medio, Venezuela vivió en medio de guerras intestinas y enfrentamientos de caudillos. Nosotros tenemos una larga tradición militarista. Chávez despertó y aprovechó esta tradición, y la ha promovido y desarrollado, más aún desde el ejercicio de esa suerte de Estado mágico, capaz de repartir los bienes y la justicia, de reordenar la historia y el territorio.

Los acólitos de Chávez dicen que la Constitución es un "formalismo" intranscendente y que los 6.5 millones de venezolanos que piensan diferente son traidores, oligarcas y escuálidos. ¿Cómo se explica esta pugnacidad del chavismo ante su ausencia?

La dirigencia del PSUV está tratando de imitar a Chávez. Repiten sus gestos, hablan igual, apelan al mismo espíritu de confrontación. Esa es parte de su identidad, de la Marca Chávez. Lo único que están haciendo, con menos talento y gracia, es tratar de emular al líder. No hay que olvidar que uno de los primeros símbolos del chavismo, que aún lo usa, es el puño que golpea la palma de la mano. Es una amenaza. Es una comunicación violenta. Al parecer, quien quiera heredar a Chávez no puede renunciar a esa definición.

Parece que no sólo los chavistas se sienten huerfános; también la oposición se ve desorientada. ¿Cómo cambió la vida pública venezolana en 15 años de omnipresencia de Chávez?

Me temo que la vida pública quizás sea todavía más tensa. Puede, incluso, ser más desordenadamente agresiva. A medida que pasen los días y que Chávez siga sin aparecer, que sigan sin dar informes más o menos específicos sobre su salud, la situación se irá poniendo más crispada. Chávez representa una autoridad, un control, que ahora no está. El gobierno intenta que Nicolás Maduro y la imagen de la unidad chavista pueda sustituir a esa representación; pero no es tan sencillo. Tampoco creo que la omnipresencia de Chávez haya mermado. Hay todo un movimiento destinado a convertirlo en un dios histórico. No en balde, el oficialismo, actuando como una iglesia, ha empezado a repetir un calificativo que jamás había usado con Chávez: “Padre”. Es un término que hasta ahora solo se había destinado a Bolívar. Ahora tenemos dos Chávez: uno que convalece en La Habana y otro que asciende al cielo de la historia en el discurso del oficialismo.

¿Cuál ha sido la evolución del papel de Cuba en la era chavista y cuál es el destino de esa influencia sin Chávez y cuando los hermanos Castro ya son octogenarios?

Comenzó a ser muy fuerte a partir del 2002, después del golpe de Estado. Hay quien dice que incluso la idea de las misiones (los programas sociales del gobierno), fue una idea de Fidel. Hace años Chávez decidió oficialmente entregar a los cubanos todas las oficinas de registro y de identificación del país. Se dice que en muchas oficinas públicas hay asesores cubanos, pero todo permanece en ese mismo limbo de secreto que hay en un régimen autoritario. No se sabe a ciencia cierta cuántos hay, dónde están y a qué se dedican. Al parecer estamos en un momento culminante del cuento. Bien sea por la enfermedad de Chávez o por la edad de los hermanos Castro. Ahora, en La Habana, puede haber más de una agonía.