terça-feira, 19 de agosto de 2008

La verdadera competición olímpica: Nike y Adidas se disputan a los héroes chinos


Tania Branigan
The Guardian

Cuando la mayor estrella de China se situara entre los puestos de salida esta semana, la nación entera rezaría para que terminara la carrera con una medalla de oro alrededor del cuello. Pero los ejecutivos estaban más preocupados por el resto del atuendo de Liu Xiang. Cruzaría la línea de meta de los 110 metros obstáculos con el swoosh (el logotipo de Nike) en los pies, pero si subía al podio, lo haría con las tres barras sobre la manga de su camiseta. El resultado final (la desistencia del atleta) frustró a China y a los ejecutivos.

Poco importa el deporte. La verdadera batalla en Pekín no se libra por los primeros puestos del medallero, sino que se trata de la lucha multimillonaria entre dos gigantescas marcas por intentar conquistar el mercado de las prendas deportivas a nivel mundial, un mercado que crece a toda velocidad. Adidas y Nike han invertido sumas sin precedentes para atraerse a los consumidores chinos durante las Olimpiadas: se estima que la empresa alemana ha gastado 190 millones de dólares en concepto de patrocinio y mercadotecnia, y que su rival estadounidense ha apoquinado en los mismos cerca de 150 millones.

Adidas patrocina los propios juegos y al Comité Olímpico chino. Los portadores de la antorcha, los funcionarios del estado y los voluntarios visten la marca; también lo hacen los campeones chinos. “Cada uno de los atletas chinos que gane una medalla vestirá Adidas en el podio”, dice Paul Pi, vicepresidente de marketing para Adidas China.

Pero Nike ha contraatacado patrocinando a 22 de los 28 equipos olímpicos chinos. “El momento álgido para los fans chinos se produce cuando suena la pistola y él cruza la línea de meta. Si Liu termina en primer lugar, toda la nación se volverá loca de alegría, y él estará llevando nuestras zapatillas”, dice el portavoz de Nike Charlie Brookes.

La raíz de esta rivalidad es un mercado que de momento es una fracción del existente en los EE.UU., pero que crece a razón de un 30% anual desde los últimos cinco años. Pi remata: “Si quieres liderar el mercado mundial, tienes que liderar el chino.”

Nike afirma haber sobrapasado el techo de los mil millones en ventas esta primavera, adelantándose un año al calendario fiscal. Por su parte, Adidas sostiene que ha adelantado a su rival, convirtiéndose en el líder de mercado al inicio de los juegos, con un aumento del 60% en las ventas durante la primera mitad del 2008, a pesar de que su afirmación se basa en factores como la imagen corporativa. Se espera que esta tendencia siga “en curso” y alcance los mil millones y medio en el 2010.

“Están a la par”, ha dicho Terry Rhoads, especialista deportivo de la empresa Zou Marketing de Shangai. Rhoads estima que China podría superar a los EE.UU. como el mayor mercado nacional del mundo en el 2025.

“Adidas tenía que tener este patrocino”, añade Greg Paull, cofundador de la asesoría de marketing R3, quien cree que la marca se encontraba en una mala posición por los acuerdos individuales de Nike con varios atletas. “No esperábamos que los Juegos Olímpicos fueran una poderosa herramienta de marketing, pero lo que ha ocurrido es exactamente lo contrario. El mercado no ha madurado al nivel del de los EE.UU. o el del Reino Unido en términos de cultura de marca y aquí la cuestión de la celebridad sigue siendo muy fuerte. Si puedes vincular a Liu Xiang o Yao Ming a tu producto, eso tiene un enorme impacto.”

Adidas ha explotado la pasión nacional por el deporte con una campaña que da a su eslogan un giro patriótico: “Juntos en el 2008 – Nada es imposible” (Together in 2008 – Impossible is nothing).

“Otros países están interesados en las Olimpiadas. Pero en China casi el 90% de la población los apoya apasionadamente y quiere involucrarse”, dice Pi.

Mientras tanto, los spots “Valor” (Courage) de Nike enfatizan el logro individual. “Para nosotros, todo se trata de conectar con los atletas: creamos productos para que rindan mejor y se sume a ello el entusiasmo que crea”, dice Brookes, citando la zapatilla ultraligera Hyperdunk para Kobe Bryant o el modelo Zoom Aerofly para Asafa Powell. Señaló que los consumidores comunes se benefician de la misma tecnología que ellos.

La verdadera competición está fuera de la zona olímpica. Adidas, que está abriendo tiendas a razón de dos por día, tendrá 5.000 tiendas en China al terminar el año. Su nueva tienda en Sanlitum, a miles de kilómetros del estadio “el nido de pájaro” (Bird's Nest), fue abierta el mes pasado y es la mayor del mundo, con 3.170 metros cuadrados de espacio dedicados a la venta distribuidos en cuatro plantas. En el tejado hay una pista de baloncesto, y la tienda cuenta con un bar muy chic, terminales informáticas para customizar zapatillas deportivas y salas de ejercicio. En una galería se exhiben los modelos de calzado deportivo que Adidas ha fabricado para los juegos, desde botas de boxeo a bañadores para nadadores, todo presentado en expositores de cristal e iluminados con reverencia artística.

Nike cuenta con unos cuantos puntos de venta menos que Adidas, y su tienda principal tiene 1.208 metros cuadrados, pero su localización en Wangfujing la convierte en uno de los principales centros de consumo. También posee una galería en el distrito 798 (el distrito artístico de la ciudad), donde actualmente una exposición muestra el desarrollo de la marca, y ni uno solo de los productos está en venta.

A su vez ambas compañías se enfrentan a Li Ning, un ídolo deportivo reconvertido en empresario. Este tres veces medallista de oro demostró sus aptitudes gimnásticas mientras “corría” en el estadio “el nido de pájaro” (Bird's Nest) antes de encender el pebetero olímpico (aunque vistiera Adidas). Pero para muchos jóvenes chinos también es conocido por su marca deportiva epónima: las ventas alcanzaron los 750 mil millones de dólares el año pasado. Después de su aparición, sus acciones en la bolsa de Hong Kong ascendieron un 3'5%.

Pero su atractivo puede disminuir para compradores como Yang Yang, que esta semana visitó la tienda de Adidas en Sanlitum calzando unas zapatillas Nike. “Llevo algunas marcas chinas, la mayoría Li Ning”, declaró este profesor de 26 años. “Son mucho más baratas, pero el estilo y la tecnología de Adidas y Nike son mejores. Normalmente compro Nike para correr, pero muchas de las Adidas sport tienen mucho mejor aspecto.”

Rhoads cree que consumidores como Yang harán de Adidas y Nike marcas ganadoras por muchos años por venir. “Este mercado es fenomenal”, dijo. “China tiene 400 millones de adolescentes de menos de 20 años que están viendo las Olimpiadas y enamorándose del deporte. La mayoría de la gente en China aún no practica ningún deporte. Cuando empiecen a hacerlo, ¡imagínate!”

segunda-feira, 18 de agosto de 2008

Indígenas: Declaração de direitos não é aplicada na prática


Haider Rizvi
IPS

A comunidade internacional agora reconhece o direito dos povos nativos de proteger suas terras e seus estilos de vida. Mas a maioria dos 370 milhões de indígenas do mundo ainda sofrem abuso e injustiça por parte do Estado e de Empresas. "Devemos observar os progressos substanciais que conseguimos, mas, também o longo caminho que nos resta", disse à IPS Bem Powless, ativista da Rede Ambienta Indígena e membro da nação mohawk, hoje dividida nos territórios dos EUA e do Canadá. Powless e outros ativistas expressam satisfação pela aprovação da Declaração de Direitos dos Povos Indígenas, votada pela Assembléia Geral da Organização das Nações Unidas em setembro de 2007. Mas, dizem que não vêem razoes para acreditar que aqueles que ocuparam suas terras tenham vontade de mudar sua atitude.

Por ocasião do Dia Internacional dos Povos Indígenas do Mundo, que desde 1994 é comemorado em 9 de agosto por decisão da ONU, os ativistas se mostram desconfiados, e se baseiam em sua experiência histórica. "No passado, os governos foram cúmplices de genocídios, apropriação de terras, maciça degradação ambiental e muitos outros abusos, negando aos povos indígenas seus direitos e suas liberdades fundamentais", acrescentou Powless. Canadá e Estados Unidos figuraram entre os poucos que votaram contra a declaração de direitos dos povos indígenas aprovada pelas Nações Unidas.

O Comitê para a Eliminação da Discriminação Racial, vinculado ao Escritório do Alto Comissariado das Nações Unidas para os Refugiados(Acnur), criticou os dois governos. Este órgão é responsável por verificar as violações da Convenção Internacional sobre a Eliminação de Todas as Formas de discriminação Racial, adotada pela ONU em 1968. O Comitê cobrou do governo do Canadá "medidas administrativas ou legislativas adequadas para prevenir os atos de corporações multinacionais em territórios indígenas". Além disso, pediu que enviasse um informe sobre o efeito da atividade dessas empresas sobre os povos indígenas em outros países.

Essa decisão foi a resposta a um pedido de organizações indígenas, que acusaram companhias privadas canadenses de exploração ilegal de suas terras em território dos Estados Unidos. A queixa se referia particularmente à situação de tribo shoshone, cujas terras se estendem pelos Estados de Idaho, Califórnia, Nevada e Utah. Essa região éatualmente a terceira produtora mundial de ouro. Muitas multinacionais operam nessas áreas e outras pretendem fazê-lo em breve. Várias dessas empresas, segundo a denúncia apresentada, estão registradas no Canadá.

Os ativistas indígenas dizem que diversas áreas onde se realiza a atividade mineira foram palco de cerimônias espirituais e culturais de suas comunidades durante milhares de anos. Além disso, reiteram que o lixo tóxico gerado pela exploração mineira causa um enorme dano à saúde e ao bem-estar de seu povo e também ao meio ambiente. Em 2006,também em resposta a uma petição dos shoshone, o Comitê criticou os Estados Unidos por violarem os direitos da comunidade, em contravenção às disposições da Convenção contra a discriminação.

Os 18 especialistas desse órgão da ONU disseram que possuíam "informação confiável" sobre estar sendo negado aos shoshone seu tradicional direito à terra, e afirmaram que o governo norte-americano deveria por fim a todas as atividades comerciais em áreas tribais,incluindo as operações mineiras. Washington reconheceu os direitos desse povo nativo em um tratado de 1863, mas em 1979 a Suprema Corte, sustentada em um erro nesse instrumento, outorgou ao governo administração fiduciária das terras.

As autoridades norte-americanas justificaram sua posição com o argumento de que os membros da tribo haviam abandonado as formas tradicionais de posse da terra, e mencionaram o "gradual avanço" sobre as mesmas de pessoas não nativas para reclamar boa parte delas como território federal. Os shoshone responderam que o "gradual avanço" era parte de uma política norte-americana para roubar-lhes as terras e que isso constituía um ato de racismo.

Conscientes de que as relações entre as comunidades indígenas e os governos permanecem tensas em muitas partes do mundo, funcionários do secretariado da ONU procuram organizar seminários e encontros para criar um clima cordial, que permita o entendimento mútuo e a reconciliação. Essa reconciliação – dizem na ONU – pode tomar diversas formas nos diferentes países, mas, "geralmente implica o reconhecimento de injustiças passadas e justiça para as vítimas". As Nações Unidas consideram que a adoção da declaração sobre os direitos indígenas de 2007, após mais de 210 anos de negociações entre os Estados e representantes desses povos, foi "um ato histórico de reconciliação".

Em uma mensagem por ocasião do Dia Internacional dos Povos Indígenas do Mundo, o secretário-geral da ONU, Ban Ki-moon , disse que essa declaração "dá a oportunidade para os Estados e os povos indígenas fortalecerem suas relações, promoverem a reconciliação e garantirem que não se repita no passado". Porém, Powless acredita que alguns países poderosos não mudarão sua atitude em relação às comunidades nativas se não houver uma maioria de cidadãos informados que cobrem uma prestação de contas daqueles que definem as políticas públicas.

"O público deve entender os direitos e as preocupações dos povos indígenas. E tem de agir para protegê-los, porque sendo o grupo mais marginalizado do mundo mostra como será tratado o restante de nós. Também representa a forma mais segura de proteger os ecossistemas que ainda restam", afirmou Powless. Muitos especialistas em mudança climática compartilham desse ponto de vista. Consideram que os povos indígenas podem ter um papel-chave na preservação da biodiversidade e dos recursos do planeta porque vivem em estreito contato com a natureza.

sábado, 16 de agosto de 2008

Reforço de tropas americanas no Iraque funcionou?


Immanuel Wallerstein
Esquerda.net

O Oriente Médio hoje é como um grande balão geopolítico. Se se aperta de um lado, o ar simplesmente desloca-se para outro lado. E o balão está ficando cada vez mais frágil. O fato é que os Estados Unidos estão decididamente mais fracos por todo o Oriente Médio desde que lançou a operação para aumentar a presença militar no Iraque.

Em 2006, as coisas pareciam estar a correr muito mal para os esforços militares no Iraque. A guerra do Iraque tornou-se na questão principal das eleições de 2006 para o Congresso nos Estados Unidos. Há um acordo geral de que os republicanos tiveram um mau resultado nestas eleições em grande parte porque o eleitorado ficara desiludido com a viabilidade da invasão e por isso questionava-se se valia a pena.

Em 11 de Dezembro de 2006, um comité bipartidário de importantes figuras do establishment dirigido por James A. Baker e Lee Hamilton aprovou um relatório que pedia uma retirada faseada das tropas norte-americanas e conversações directas com o Irão e a Síria sobre todas as questões pendentes no Médio Oriente.

Apesar do muito amplo apoio político às recomendações de Baker-Hamilton, o presidente Bush decidiu-se por uma reacção bastante diferente à situação militar vacilante, uma resposta que passou a ser chamada de "surge". Basicamente, a estratégia do "surge" (aumento, crescimento) não era a retirada mas o aumento de tropas, e procurar de várias formas reduzir radicalmente a violência tanto contra as tropas americanas quanto contra os iraquianos.

Hoje, cerca de 18 meses depois, a regime de Bush e o candidato republicano John McCain estão a saudar o sucesso desta estratégia. É verdade que os ataques a militares dos EUA reduziram-se radicalmente em relação ao nível de há 18 meses. Também é verdade que a violência contra os iraquianos de certa forma reduziu-se, selectivamente. A consequência disto foi que houve mudanças na opinião pública norte-americana. As sondagens mostram que o número de pessoas que pensam que a guerra foi um "erro" é mais ou menos o mesmo, e ainda são a favor de uma retirada faseada. O que mudou é o grau de ansiedade ou de urgência sentido pelo público dos EUA.

O Iraque já não é a preocupação número um. A atenção foi radicalmente desviada para o mau estado da economia-mundo e particularmente da economia dos EUA. O claro resultado na política eleitoral dos EUA é que McCain não está a atrair eleitores indecisos com base no sucesso do reforço de tropas, nem Obama está a atrair eleitores indecisos com base na sua promessa de retirar as tropas.

Isso ainda deixa a questão: o reforço de tropas realmente funcionou? Suponho que se olharmos exclusivamente para os números de baixas de curto-prazo, poderíamos argumentar que sim. Teria resultado ainda melhor se os EUA pudessem mandar mais 200 mil militares. Mas os Estados Unidos não têm mais 200 mil militares para enviar. E os países que colaboram com a invasão têm estado a retirar tropas, não a enviar mais. Claro que se se suborna uma grande quantidade de sheiks sunitas, eles ficam ao lado dos EUA, pelo menos por enquanto. E se se institucionalizam as expulsões étnicas, como é o caso de Bagdad, há menos espaço para alguns dos tipos de violência inter-iraquiana que ocorreram antes. E se Moqtada al-Sadr pensa que é mais prudente esperar pelo momento certo, haverá uma redução temporária no tipo de violência que ocorrera antes.

Mas olhem para o que aconteceu nas outras partes do Médio Oriente devido ao "surge". Em Novembro de 2006, os EUA e a Nato congratulavam-se do sucesso dos seus esforços no Afeganistão. Mas, desde então, aconteceram duas coisas. O número de baixas dos EUA aumentou enormemente, passando agora as do Iraque. O mesmo aconteceu à violência contra afegãos. Subitamente os taliban estão de volta em grande estilo. E agora, pela primeira vez desde 2001, os especialistas estão a falar sobre a possibilidade de os EUA perderem a guerra no Afeganistão, bem como no Iraque.

E olhem para o Paquistão. Desde Novembro de 2006, o país teve eleições relativamente democráticas, que trouxeram ao poder uma legislatura hostil ao presidente Musharraf, que é ainda a pessoa em quem o regime de Bush confia para prosseguir a política favorável aos interesses dos EUA. O resultado é que Musharraf está a lutar para manter a cabeça acima da linha de água. Uma das formas que ele lanço mão para isto foi fazer um acordo tácito com as forças islamistas na fronteira noroeste da região, que favorecem e albergam tanto a al-Qaeda quanto os taliban. Recentemente, estas forças quase ocuparam o maior centro urbano da região. De qualquer forma, estão muito fortes e ajudando activamente os taliban no Afeganistão.

Olhem também como o Irão está a subir de tom. Assim como Israel em relação ao Irão. Assim como Dick Cheney. O facto é que, porém, o Irão está mais forte que nunca. E estiveram a fortalecer de todas as formas as suas ligações com os dois grupos no Iraque nos quais se baseiam as esperanças dos EUA - o governo de al-Maliki e os Curdos. O Irão, na verdade, partilha muitos interesses com os Estados Unidos no Afeganistão. Mas os Estados Unidos são incapazes de obter vantagem desta aliança geopolítica porque insistem em ver o Irão como um demónio maligno no Médio Oriente.

Agora olhem de novo para o Iraque. Os Estados Unidos esperavam que com o "surge" tão "bem-sucedido", poderiam conseguir que o Iraque assinasse este ano um acordo sobre o estabelecimento de tropas e de bases dos EUA no Iraque durante as próximas décadas. Em vez disso, al-Maliki deixou claro que não só o Iraque não vai assinar mais que um breve acordo interino, como também nem isso poderá fazer a menos que os Estados Unidos se comprometam com um calendário de retirada, algo que é um anátema tanto para Bush quanto para McCain.

Poderia continuar - sobre o Líbano, sobre Israel/Palestina, os estados do Golfo. O facto é que os Estados Unidos estão decididamente mais fracos por todo o Médio Oriente nos 18 meses desde que o "surge" começou. Não aconteceu isto, talvez em grande parte, precisamente devido ao "surge"? O Médio Oriente hoje é como um grande balão geopolítico. Se se aperta de um lado, o ar simplesmente vai-se deslocar para outro lado. E o balão está a ficar cada vez mais frágil. Está à beira de estourar.

sexta-feira, 15 de agosto de 2008

Paraguay, entre la esperanza y la difícil realidad

Carlos Iaquinandi Castro
Serpal

Hoy viernes 15 asumirá como presidente de Paraguay el ex obispo Fernando Lugo, cerrando la continuidad de más de 60 años de gobiernos del partido Colorado, incluyendo la larga dictadura del General Alfredo Stroessner. Durante sus años como obispo de la región de San Pedro, mantuvo un fuerte vínculo con los movimientos sociales, y en particular con el campesinado paraguayo. De allí nació la base de su movimiento Tekojoja, del cual surgió la propuesta de postular al religioso como candidato presidencial. Lugo renunció entonces a su función eclesial sin esperar el consentimiento vaticano que no llegaba y aceptó la candidatura.

Se formó la Alianza Patriótica por el Cambio, una coalición de más de una veintena de corrientes que incluye a liberales, a la Democracia Cristiana, o al Partido Comunista Paraguayo PCP. En ese conglomerado destaca el Partido Liberal, (PLRA) individualmente el más estructurado y el que obtuvo mayor representación parlamentaria. Pero esta coalición tan diversa y el peculiar personalismo de Lugo, han entorpecido la gestación del nuevo gobierno y han generado dudas sobre su inmediato futuro.

Lugo obtuvo el pasado 20 de abril aproximadamente el 42 % de los votos. Pero sus rivales inmediatos, Blanca Ovelar del Partido Colorado y el ex General Lino Oviedo (que proviene también de las filas coloradas) sumaron con sus respectivas candidaturas (32% y 22 % respectivamente) más de la mitad de los votos depositados por los ciudadanos paraguayos.

En el Parlamento la orfandad de las fuerzas propias de Lugo es muy grande. En diputados los colorados tienen casi el 38 por ciento de las bancas, contra casi el 34 de liberales y un 19 por ciento de la UNACE, el partido del ex general Oviedo. En senadores los colorados tienen un tercio de las bancas, y las otras dos fuerzas un reparto similar al de la cámara alta. Las leyes que quiera impulsar Lugo, tendrán que contar con el respaldo de la principal fuerza política de su coalición, los liberales, algo que no siempre será fácil. Y aún así para tener posibilidades tendrán que negociar con alguna de las dos fuerzas con peso en el parlamento. Hasta ahora los contactos y aproximaciones han sido con el UNACE del ex golpista y derechista Lino Oviedo.

Lo que le espera

El nuevo presidente tendrá que afrontar diversos retos importantes en los primeros meses de gestión. Sabe que su anunciada "batalla contra la pobreza" requerirá recursos y por eso anticipó que deberá diseñar una nueva política de impuestos que reemplace la actual, débil e ineficiente. "Solo así - afirmó hace unos días - se podrá saldar la deuda social acumulada por décadas de indiferencia y corrupción".

Actualmente, un millón cien mil de los seis millones de habitantes del país se encuentran en pobreza extrema, o sea que sobreviven con menos de un dólar diario. Y otro millón de personas en pobreza no extrema. Las escasas estructuras educativas y asistenciales están concentradas en Asunción, y son mínimas en el interior del país.

Otra cuestión fundamental, será renegociar con Brasil los términos del acuerdo de 1973 sobre la presa hidroeléctrica de Itaipú, que fijaba en partes iguales el derecho a la energía generada. Pero Paraguay, con su escaso desarrollo, solo utiliza el 17 del 50 por ciento que le corresponde. El resto de la energía producida por Itaipú, lo vende a Brasil, un gigante que sí lo necesita, pero a un precio que es considerado insuficiente. Algo similar a lo que ocurría con el gas que Bolivia provee a Brasil y Argentina y que determinó nuevos acuerdos y precios más justos cuando asumió Evo Morales en ese país.

Pero no hay duda que el tema de mayor trascendencia es el de la distribución de la tierra. Además de ser un problema antiguo, Lugo prometió durante su campaña electoral llevar adelante una Reforma Agraria Integral que modifique la situación actual en la que unos 12 millones de hectáreas que constituyen los mejores recursos naturales del país, están en manos de unas pocas familias y consorcios. Las estadísticas señalan que Paraguay tiene la más desigual distribución de la tierra de América Latina. Cientos de miles de campesinos luchan desde hace décadas por acceder a parcelas y a mejorar sus condiciones de vida. Los propietarios siempre han contado con la complicidad policial y gubernamental para reprimir a los movimientos rurales. Más de un centenar de dirigentes y líderes campesinos han sido asesinados en los últimos 20 años. La casi totalidad de estos crímenes han quedado en total impunidad, sin responsables ni condenas.

Se estima que poco más de 500 familias poseen el 90 por ciento de las tierras, mientras otras 350.000 familias carecen de ellas. Esta situación ha incidido en que en los últimos 20 años, la población rural pasara del 67 al 30 por ciento. La migración interna ha significado un desplazamiento de la pobreza y la miseria a los barrios de Asunción y de algunas otras ciudades. Martín Almada, luchador social, Premio Nobel Alternativo de la Paz, y descubridor de los "Archivos del Terror" del Plan Cóndor, afirma que el problema de la tenencia de la tierra en su país comenzó realmente cuando Argentina, Brasil y Uruguay se prestaron a los intereses del imperio de turno -Inglaterra- y comenzó la llamada "Guerra de la Triple Alianza" (1865-1870) "porque en Paraguay se repartía la riqueza y no la pobreza, un mal ejemplo para la región".

Añade que como consecuencia de aquella guerra y otra provocada por Estados Unidos años más tarde (Paraguay contra Bolivia en 1935), la estratificación social quedó con 5 por ciento de ricos (propietarios de las tierras fértiles), 10 por ciento de clase media y entre el 75 al 80 por ciento de pobres." La investigadora paraguaya Mirta Barreto añade que luego vino la masiva privatización en la década del 50 del siglo pasado, con la dictadura de Stroessner. Agrega "que durante más de un siglo confluyeron voraces factores externos que contribuyeron a expulsar de sus tierras a los campesinos y a los dueños originarios". A todo esto y en tiempo más reciente, se añade el modelo monocultivo sojero, que agravó el conflicto al lanzar a miles de familias a los caminos y ser fuente directa de desempleo, marginalidad, pobreza y emigración. En fuentes oficiales se estima que seiscientos mil campesinos fueron expulsados de sus tierras por el agresivo cultivo de la soja, y en los últimos siete años, más de 180.000 paraguayos emigraron a Argentina.

El Movimiento Campesino Paraguayo cree y tiene razones para ello, que por fin ha llegado el tiempo de la justicia. Fueron parte fundamental de la base electoral que permitió el triunfo de la Alianza para el Cambio. Esta misma semana, unos tres mil campesinos de Coordinadora de lucha por la Tierra y la Soberanía, ocuparon una finca arrendada por un ciudadano brasileño en San Pedro, la región de la cual fue obispo Fernando Lugo. El dirigente de los Sin Tierra paraguayos, Elvio Benítez afirmó que esa ocupación "es un claro mensaje para quienes tendrán la responsabilidad de gobernar nuestro país en beneficio de todos". Los campesinos también impulsan que el estado elabore un catastro nacional sobre la distribución de tierras para contar con datos fidedignos sobre propietarios y cantidad de hectáreas que tiene cada uno. Eso permitiría conocer quiénes son los dueños de las propiedades, especialmente de los latifundios, y también saber sus extensiones reales. El sociólogo Tomás Palau estima que en Paraguay cada ganadero cuenta con un promedio de 2,7 hectáreas por vaca, y los cultivos de soja transgénica, cubren más de 2, 5 millones de hectáreas, cuya siembra mecanizada y cuidado no requiere de muchos trabajadores rurales. Pero esas medidas encontrarán una fuerte resistencia por parte de los latifundistas y grandes propietarios. Claudia Russer, de la Asociación de Productores de Soja ya pidió que el nuevo gobierno se defina frente a "la inseguridad" y exigió garantías para la propiedad privada.

El nuevo gobierno se encontrará con la empresa Petropar, responsable de la distribución de combustibles, en quiebra virtual, con una deuda de más de 300 millones de dólares. La empresa INC (Industria Nacional del Cemento) colapsada y con frecuentes paralizaciones por fallos y averías técnicas en su molino principal. Y unos ferrocarriles abandonados que más representan un recuerdo que una realidad.

¿Querrá y podrá Lugo cumplir sus compromisos?

A las dificultades enumeradas, deben añadirse otras no menos importantes. Es previsible que la convivencia de Lugo con el vicepresidente Julio César Franco, del Partido Liberal no resulte fácil. Desde las filas de este grupo político, mayoritario en la Alianza, hay disconformidad por los nombramientos de ministros y cargos claves designados por Fernando Lugo. Algunos dirigentes opinan que Franco está marginado o no tiene la relevancia que ellos creen que corresponde a su cargo de vicepresidente.

Martín Almada expresa sus dudas de que Lugo pueda llevar adelante su compromiso de impulsar la Reforma Agraria y recuerda que el nuevo presidente "tendrá en vigor leyes burguesas, un Parlamento retrógrado, una justicia corrupta y fuerzas armadas con la mentalidad impuesta por la Doctrina de la Seguridad Nacional norteamericana que considera al pueblo como enemigo". Más aún, estima que en las condiciones objetivas actuales, Lugo se limitará a administrar la pobreza que recibirá como herencia de más de 60 años de gobiernos colorados, a menos que organice y movilice a esa mayoría silenciosa: los excluidos sociales".

Pero también ante esta posibilidad hay dudas. Hace pocas horas, Belarmino Balbuena, uno de los dirigentes del movimiento campesino y aliado de Lugo en los comicios del pasado 20 de Abril, manifestó su contrariedad por la forma utilizada por el futuro gobierno para movilizar a sus partidarios en actos recientes. Acusó concretamente a quien será el jefe de gabinete de Lugo - Miguel López Perito - de "ordenar" concentraciones al estilo del Partido Colorado, porque para ello se han destinado fondos que no salen de las organizaciones sociales. Balbuena, que además pertenece al Frente Social y Popular, dijo que esas son "malas señales" del nuevo gobierno.

Dentro del complejo panorama, hay que añadir que los resultados electorales no modifican la relación de fuerzas de poderosos intereses políticos y económicos, que intentarán que continúen sus privilegios, sus regalías, y el disfrute de concesiones otorgadas por mecanismos amañados. Será difícil desterrar esos métodos, donde la coima y la corrupción son parte de la "normalidad" administrativa. La concentración de poder económico ha permitido comprar funcionarios, ganar licitaciones y sobornar jueces y fiscales. Para que eso cambie, será necesaria una actitud firme y disponer de los cuadros necesarios para dirigir y supervisar la transparencia y la honestidad. Gran parte de la actividad privada ha estado vinculada inescrupulosamente a los presupuestos del estado, en particular las grandes obras. Según los sectores de oposición, todas ellas se han realizado con un sobreprecio, y en algunos casos incumpliendo los compromisos de la licitación.

Dentro de las batallas administrativas para imponer un funcionamiento normal y acorde con las leyes, estará la del contrabando. Nadie arriesga cifras, pero muchos estiman que son millones de dólares los que mueve esa actividad ilícita, férreamente asentada en el país desde hace muchos años. Y también se conoce el poder de los grupos que controlan el contrabando. Si no podemos cuantificar su magnitud, si podemos imaginarla con un dato: el propio presidente Lugo admitió que nadie quiere aceptar el cargo de Director de Aduana. El Ingeniero Juan Max Rejalaga, candidato designado, desistió por "falta de garantías para su vida". Horas antes había recibido amenazas de muerte de la mafia que controla el contrabando. El mensaje es claro: quieren que todo siga como está. Y ese será uno de los graves escollos para las aspiraciones de cambio, y no solo en las aduanas.

Aunque durante la campaña electoral el ex obispo se mostró próximo a los gobiernos que en el continente se han distanciado (en distinto grado) de la tradicional influencia norteamericana, hay quienes ponen en duda el rumbo de su futuro gobierno. Dentro de las propias filas de la Alianza, hay críticas por la presencia de ex funcionarios de la dictadura de Stroessner en el círculo de allegados al futuro presidente. Más aún, hay quienes le asignan contactos con James Cason, el embajador norteamericano en La Paz, delegación diplomática que ha tenido decisiva ascendencia sobre los gobiernos paraguayos en los últimos 60 años. Los hay incluso quienes recelan que el pasado 30 de julio, en forma sorpresiva, el Papa Benedicto le otorgó la dispensa que hasta ahora le había negado, lo que al parecer es un hecho inédito en El Vaticano. Sus partidarios rebaten estas críticas argumentando que como Lugo tendrá apoyos minoritarios tanto en Diputados como en el Senado tiene que actuar pragmáticamente si quiere gobernar. Y recuerdan que también tendrá que afrontar una estructura administrativa hostil a cualquier transformación.

Todo esto es cierto, pero no lo es menos que gran parte del pueblo paraguayo, esa mayoría que le votó, confía en que deje atrás las formas autoritarias, el clientelismo, las injusticias y los vínculos de provecho común con los grandes grupos económicos, entre ellos los propietarios de tierras. Para ello tendrá que poner todo su empeño en romper esa imagen que pintaba Martín Almada cuando parafraseando a Josué de Castro, intelectual brasileño, describía a Paraguay como un país "donde los ricos no pueden dormir de noche porque tienen miedo de los pobres y los pobres no pueden dormir de noche porque tienen hambre... y añadía finalmente: "en Paraguay hay una pobreza explosiva".

A partir de las próximas semanas las dudas comenzarán a disiparse, cuando Lugo tome sus primeras decisiones.

La guerra entre dólar y euro


Alejandro Nadal
La Jornada

En 1971 John Conally, secretario estadunidense del Tesoro, lo dijo con toda claridad: “el dólar es nuestra moneda y su salud es el problema del resto del mundo”. Hoy comienza a desplegarse la peor crisis financiera en 60 años, y la estructura macroeconómica en la que estuvo basada la hegemonía del dólar estadunidense está llegando a su fin. Pero la sentencia de Connally es más certera que nunca.

Nadie sabe a ciencia cierta cuánto durará la crisis económica y financiera. Lo que sí sabemos es que está por concluir el reinado del dólar como única moneda de reserva en el mundo. De ahora en adelante tendrá que compartir ese papel con el euro. Los beneficios de ser banquero del mundo ya no serán exclusivos para Estados Unidos, lo que sin duda tendrá que reflejarse en cambios estructurales en su economía.

Para analizar el proceso de ajuste monetario a escala mundial es importante tomar en cuenta el mandato de la Reserva Federal. Por ley, su misión es “mantener el crecimiento de los agregados monetarios compatibles con el potencial de crecimiento económico de largo plazo, promoviendo efectivamente las metas de máximo empleo, estabilidad de precios y tasas de interés moderadas de largo plazo”.

Para una moneda de reserva internacional, este triple mandato es un problema. Por definición, cualquier divisa que aspire a desempeñar el papel de moneda de reserva debe estar vinculada a un mecanismo que le permita conservar su valor. Si la Fed aumenta la oferta monetaria y reduce la tasa de interés, eso puede estimular la inversión y el empleo en Estados Unidos. Pero puede llevar a depreciar el dólar y eso ya no es buena noticia para los tenedores del billete verde o de activos denominados en esa moneda. En ese caso se desencadenan ajustes en la cartera de inversiones y reservas hacia otras monedas juzgadas fuertes. Algo de esto ha estado sucediendo en los últimos 20 meses.

En el contexto de la crisis financiera y la recesión en Estados Unidos, el problema para la Fed se complica. Por una parte debe pensar en estimular la economía para que la recesión no sea tan larga o profunda, y debe asegurar la liquidez del sistema bancario. Eso conduce a una expansión de la oferta monetaria y a debilitar todavía más al dólar. (De hecho, eso es lo que ha hecho la Fed en años recientes, alimentando burbujas como la del mercado de bienes raíces).

Ahora bien, una devaluación puede ser saludable para corregir un desequilibrio en las cuentas externas. Pero cuando se trata de una moneda de reserva, la devaluación afecta a todos aquellos que confiaron en el sistema y detentan reservas en esa moneda. Las cosas se complican si el país que emite la moneda de reserva se ha convertido en el deudor de última instancia para la economía mundial. En ese caso, los acreedores sufrirán el ajuste devaluatorio y tratarán de evitar pagar el costo.

En los pasados doce meses los inversionistas privados se han alejado del dólar, buscando diversificar sus carteras de inversiones. Algunos bancos centrales también: Rusia e India son dos ejemplos importantes. Divisas como el euro, la libra y el franco suizo han visto aumentar su demanda, con su consiguiente apreciación.

En cambio, los bancos centrales que mantienen una política cambiaria vinculada al dólar han aumentado sus reservas en esa divisa: es una forma de ayudar a mantener el valor de sus activos. Estos bancos centrales y los llamados fondos soberanos de riqueza (constituidos con los excedentes petroleros de los principales exportadores de crudo en el golfo Pérsico) son los que hoy compran bonos del Tesoro para financiar el colosal déficit en cuenta corriente de Estados Unidos. Su comportamiento responde más a consideraciones políticas que a un análisis financiero riguroso. ¿Hasta cuándo van a seguir la estrategia de tragar más agua para no ahogarse?

Estamos en el inicio de un complejo proceso de ajuste en la composición de reservas y en el modo de financiar el déficit externo de Estados Unidos. Esto abrirá el camino para consolidar el euro como moneda de reserva, pero nadie dice que el viaje será fácil. De hecho, la apreciación del euro ya es un problema serio para la economía europea. Alemania, por ejemplo, ya acusa los síntomas recesivos debido al efecto de la apreciación sobre sus exportaciones.

La guerra entre dólar y euro apenas está comenzando. Quizás concluya con un ajuste ordenado que permita a las economías capitalistas otro ciclo de expansión. Pero la expansión desorbitada del sector financiero en las últimas tres décadas puede llevar en otra dirección: hacia una pesadilla de estancamiento, inflación y desorden monetario universal. Si éste es el caso, recuerden la primera lección de los mercados financieros: si va a cundir el pánico, es mejor ser el primero en salir corriendo.

quinta-feira, 14 de agosto de 2008

Gutiérrez Vega: "el germen humano e ideológico que sembró Allende permanece intacto en buena parte de América Latina"

Armando G. Tejeda
La Jornada


La cultura y la conspiración mediática durante el gobierno de Allende (3 de noviembre 1970-11 de septiembre 1973) fueron los asuntos que se abordaron en el tercer día del seminario El pensamiento vivo de Allende: actualidad y perspectiva, que se llevó a cabo en El Escorial, en Madrid, auspiciado por la Universidad Complutense y La Jornada.

El gobierno republicano y socialista de Salvador Allende afrontó dos hechos contradictorios: por un lado se respetaba y alentaba la libertad de expresión, la creación artística e intelectual y la propagación masiva de la educación, por el otro, desde las catacumbas semiclandestinas de la oligarquía empresarial se cocinaba a “fuego lento” un golpe de Estado que tuvo entre sus ejes esenciales a los medios de comunicación masiva.

Hugo Gutiérrez Vega, poeta, intelectual y fundador del diario La Jornada, ofreció una conferencia sentida y emotiva sobre las repercusiones de Allende en la cultura de Latinoamérica de su época, pero también de la actualidad, ya que –sostuvo– su germen ideológico y humano permanece intacto en buena parte del continente.

“Sabía Allende que, como afirmaba Marx, la cultura académica, popular y artística son una dimensión esencial de lo humano. Por esta razón su gobierno creó casas editoras, abarató el precio de los libros, dio un gran impulso a la cinematografía, el teatro y la música florecieron en las universidades y en las casas de cultura, se formaron pequeñas bibliotecas escolares y municipales, y, sobre todo, se difundió la cultura en un ambiente de libertad, de creación, de apoyo a las minorías y de respeto al punto de vista de la oposición.

“Es necesario recordar que el gobierno de Allende jamás practicó la censura y fue siempre respetuoso de las libertades de prensa y de expresión”, señaló.

Gutiérrez Vega destacó el histórico discurso de Allende en la ciudad mexicana de Guadalajara, al recordar cómo el presidente chileno se nutrió de la historia mexicana para iniciar el proceso de nacionalización de los recursos naturales.

“Allende llama a Juárez el hombre de la independencia mexicana, proyectado en el ámbito continental y reconoce la gran importancia de su lucha contra la intervención extranjera y su defensa a ultranza del orden constitucional. Otra figura que recuerda en su inolvidable discurso fue la del presidente Cárdenas. Recuerda que México fue el primer país de Latinoamérica que en 1938, a través de la acción de un hombre preclaro de esta tierra, nacionaliza el petróleo.

“Por eso lamento nuestra situación actual en la que el gobierno de la derecha mexicana está intentando dar marcha atrás en materia petrolera por medio de un chapucero proyecto de privatización de algunas actividades relacionadas con la explotación de nuestro principal recurso natural. Las trasnacionales, entre ellas Repsol, afilan ya las uñas para dividir las tajadas del pastel”, dijo el intelectual.

La periodista de La Jornada Blanche Petrich expuso la labor de los medios en los años previos al golpe de Estado de Augusto Pinochet, en los cuales fueron teledirigidos por una estrategia concebida desde las altas esferas de la CIA y las elites empresariales chilenas.

Subrayó uno de los momentos más estremecedores de la asonada. “Cuando sobrevino el golpe del 11 de septiembre, el bombardeo a las radioemisoras del Estado son el primer saludo de Pinochet a la libertad de expresión”, recordó.

El escritor italiano Antonio Tabucchi, que esta semana es protagonista de un homenaje a su obra en El Escorial, se sumó al homenaje a Allende: “Aquellos años los recuerdo con un gran sentimiento de desesperación y de traición de las democracias de Occidente, en las cuales yo tenía una gran esperanza. Porque yo soy un demócrata y creo en la democracia. Pero cuando vi que era la propia democracia la que apuñalaba a otra democracia me dio un dolor profundo. Por eso me gustaría que ahora estas democracias, que perpetraron el asesinato de la democracia chilena, lo reconocieran y ofrecieran perdón y disculpas. Pero creo que son demasiado arrogantes y orgullosas para hacerlo”.

En cuanto a la figura de Allende, el autor de Sostiene Pereira afirmó: “Fue un utopista. Un dislocado de la historia. Y a mí me gustan las personas que están fuera de su tiempo porque están más avanzadas a su época. Están al frente del tiempo. Él quería, en un momento que objetivamente era muy difícil hacer en América Latina, una transformación. Era un hombre adelantado a su tiempo y eso no se lo perdonan a nadie”.

terça-feira, 12 de agosto de 2008

James Cockcroft : Diferenças de Obama em relação a McCain são apenas retóricas


Marcela Cornejo

O historiador, escritor e analista estadunidense James Cockcroft adverte sobre os alcances políticos, sociais e militares que um possível triunfo do candidato democrata Barack Obama poderia ter, tanto para os EUA como para a América Latina. Afirma que devido à criminalização dos atos de protesto, é quase impossível organizar grandes manifestações nas ruas dos EUA.

Em entrevista a Marcela Cornejo, Cockcroft alertou sobre a política belicista de Washington e como o candidato democrata assume posições até mais direitistas que o próprio presidente Bush em assuntos relacionados à defesa de Israel.


Marcela Cornejo: A derrota da candidata democrata Hillary Clinton e a vitória de Barack Obama revelaram leves mudanças na política estadunidense. A respeito disso, como você avalia esse triunfo e que diferenças, caso existam, de caráter mais progressista apresenta Obama?

James Cockcroft: É o triunfo de um indivíduo rico, como qualquer outro triunfo eleitoral estadunidense. É também uma vitória dos jovens que trabalharam em sua campanha. Lamentavelmente, não há diferenças significativas entre Obama e outros candidatos dos partidos "oficiais".

Na política exterior, ele oferece diálogo com líderes de "Estados inimigos" como Irã e Cuba, mas sempre os presidentes ou seus diplomatas, ou ainda pessoas por eles designadas, como generais, falaram com tais líderes, às vezes secretamente, como no caso de Bush.

Em todo caso, falar não é mudar a política imperialista. Além do mais, o primeiro ato de Obama, depois de garantir sua postulação, foi prometer ao lobby sionista a defesa de Israel "por todos os meios" e seu apoio ao controle de toda Jerusalém pelo Estado israelense (uma posição à direita de Bush). E Obama já se moveu para o "centro", leia-se direita, de forma geral, inclusive em sua política doméstica, onde há de fato diferença nas propostas econômicas, mas novamente nada muito significativo.

Você acredita que a política de "golpe de Estado" silencioso e a eliminação das bases da democracia nos Estados Unidos, que viria junto, sigam desenvolvendo-se numa eventual vitória de Obama?

JC: Não existem mais "bases da democracia nos Estados Unidos". O presidente foi eleito por um voto do Tribunal Supremo e o sistema eleitoral segue bastante corrompido. A vitória de Obama em novembro poderia mudar o processo do que chamei de "golpe de Estado por etapas ou fases", o que defini como uma eliminação das três bases de uma democracia limitada e burguesa: direitos democráticos, como a liberdade de expressão; eleições relativamente democráticas; e capacidade da opinião pública em influir nas políticas de Estado.

A única esperança para mudanças reais nas políticas dos governos dos EUA está nos relativamente fracos movimentos anti-guerra, anti-racista e anti-sexista, inclusive de imigrantes.

Devido à criminalização de atos de protesto, é quase impossível organizar grandes manifestações nas ruas. Adeus democracia! De toda forma, como será a mudança do processo do golpe? Não sabemos, porque agora, seja quem for o ganhador da eleição presidencial, qualquer coisa é possível. Por quê? Porque a situação se apresenta cada dia mais explosiva, em termos de crise econômica, e há o perigo de grandes choques do sistema global, como o derretimento do Ártico ou um ataque ao Irã.

Há um descontentamento crescente não somente entre as minorias sociais e os jovens estadunidenses, mas também nos operários brancos e os velhos, e um choque poderia mudar toda a dinâmica. Sem dúvidas, vivemos nos tempos mais perigosos da história para a humanidade e o planeta.

A respeito da política belicista do governo dos Estados Unidos, você pensa que o candidato Obama manterá a mesma linha da administração Bush?

JC: Não importa se as palavras "candidato conservador" se referem a Obama ou McCain, porque ambos são belicistas e ambos os partidos votaram ano após ano em favor dos orçamentos militares e invasões contra outras nações, desde o começo do imperialismo nas guerras de extermínio contra os povos originários dos Estados Unidos.

A retórica pode mudar e algumas vezes Obama usa uma linguagem mais suave e menos bélica que a de Bush, Cheney e McCain (outras vezes não). Uma retirada gradual ou rápida das tropas estadunidenses do Iraque e do Afeganistão é possível não porque um ou outro candidato promete, mas porque não há nenhuma outra alternativa realista, ainda mais depois de novos aumentos no número de tropas.

As guerras "permanentes" conduzidas por Washington debilitam a economia, criam um descontentamento entre militares e jovens e aceleram o declínio do império. Grandes empresas do capital financeiro de Wall Street, finalmente, já entendem isso e dão mais dinheiro à campanha de Obama que à de McCain.

Obama passou parte de sua campanha aludindo a melhorias para os latinos nos Estados Unidos (pensões). Você acredita que essas idéias são possíveis, considerando a política redutora dos benefícios sociais, especialmente nas pensões e saúde?

JC: Não é possível, pois Obama não representa uma mudança na política terrorista contra todos os imigrantes, que forçosamente afeta as comunidades latinas, árabes, africanas, asiáticas etc. Além disso, a crise econômica e o incremento do orçamento militar prometido por ambos os candidatos presidenciais reforçarão a política redutora de benefícios sociais.

Barack Obama avisou estar disposto a se reunir com os líderes de Cuba e Venezuela. Você acredita que com Obama é possível encerrar o bloqueio a Cuba e abrir um caminho de não agressão à Venezuela?

JC: Sim, é possível com Obama encerrar o bloqueio a Cuba. É possível também com McCain, porque o que terminará com o bloqueio não é um indivíduo, mas sim os interesses de setores da economia, como a agroindústria.

Por isso o Congresso do estado conservador do Mississipi votou a favor do fim do bloqueio e há cada vez mais deputados e senadores em Washington que votam contra o bloqueio. Uma maioria crescente de pessoas nos Estados Unidos, e em outras partes do mundo, percebe que a política estadunidense em relação a Cuba é hipócrita, injusta, contraproducente e carente de um futuro viável.

A política estadunidense de agressão à Venezuela seguirá em todos os níveis, com uma tentativa de ocultá-la posteriormente com palavras de "cooperação" – pois há petróleo, não é verdade? – ou de "apoio à democracia", pois esse palavreado é um dos estágios da agressão. Não são necessários alguns bilhões de dólares ou a maioria no Tribunal Supremo para que se ganhem eleições "livres" na Venezuela e em Cuba.

A política militarista e para-militarista estadunidense na Colômbia e outras partes da América Latina tem na mira a Venezuela principalmente, mas também outras nações com líderes democraticamente eleitos. É que a única liberdade que o governo norte-americano apóia seriamente é a liberdade de obter lucro. Todos os outros pronunciamentos dos grandes poderes imperialistas do mundo (direitos humanos, anti-terrorismo, paz etc.) são para alcançar essa meta, nenhuma outra. Por isso há tanta guerra ("permanente" e com toda a alta tecnologia, incluindo meios de comunicação) em nome, claro, da "liberdade", dos "direitos humanos" e da "democracia".

Você acredita que o candidato democrata, ganhando as eleições, seguirá impulsionando a política de ingerência estadunidense na América Latina?

JC: Claro que sim, ainda que fosse com uma máscara de "ajuda", como sempre foi, inclusive no caso da Aliança para o Progresso, de John F. Kennedy, há quase meio século.

Como está atualmente a situação dos candidatos não midiáticos nos EUA, Cynthia McKinney ou Ralph Nader, e qual foi o tratamento que os meios de comunicação deram a estes candidatos de linha independente?

JC: Não sei bem porque vivo no Canadá. Mas se diz que não há nada sobre McKinney e quase nada sobre Nader, que normalmente carrega a mensagem de ser um peso que pode impedir Obama de ganhar.

O programa da distinta afro-americana McKinney é mais progressista e antiimperialista que o de Nader. Quando ainda era congressista do Partido Democrata em Washington, ela compareceu ao IV Encontro Internacional de Artistas e Intelectuais em Defesa da Humanidade, em Caracas, no ano de 2004. Depois, a ultra-direita a derrotou em uma eleição e ela se moveu para a esquerda, sendo hoje a candidata presidencial da coligação Poder ao Povo.

Há pouco tempo, o Partido Verde (Green Party) nomeou McKinney como sua candidata presidencial. E os verdes estão inscritos em quase 40 estados.

Você crê que no atual panorama estadunidense Obama pode ganhar as eleições presidenciais do país? E por quê?

JC: É possível, porque há uma rejeição popular ao Partido Republicano. Mesmo assim, eu duvido por várias razões, inclusive a possibilidade de um choque ou uma surpresa de outubro (October Surprise, uma tática eleitoral quase tradicional do partido na Casa Branca).

Há muitos fatores que reduzem as chances de uma vitória de Obama: não é branco, é elitista. Existe uma tradição de compra de votos nos estados sem vencedores claros, de computadores que se manipulam facilmente, de uma injusta tabulação de votos em estados sem ganhadores incontestes como Ohio e Florida, de não permitir que milhares de pessoas "de cor" votem e de um sistema judicial que favorece a agenda conservadora e até decide quem é eleito presidente.

Em comparação à Venezuela ou Cuba, pouca gente vota nos EUA, e entre estes há um grande número de gente idosa ou de pessoas crentes em um cristianismo fundamentalista.

Potencialmente, os latinos constituem a décima parte dos votantes, mas é difícil para muitos deles chegar aos lugares de votação e existe muita desconfiança entre latinos e afro-americanos. Dizem que mais de meio milhão de protocolos para conceder direitos de cidadania aos imigrantes não estarão prontos a tempo da eleição.

Mais de 20 estados já pedem papéis de identificação que milhões de pessoas, inclusive jovens, não possuem. Tudo isso favorece os eleitores mais ricos, brancos e conservadores.

A única esperança para mudanças reais nas políticas dos governos dos EUA está nos movimentos que hoje são fracos, conforme disse. É muito significativo o crescente movimento anti-guerra dos soldados e veteranos do Iraque e suas famílias, que não recebe nenhuma publicidade nos meios de comunicação. A outra esperança, desde já, é que a juventude que se mobiliza hoje pela mudança prometida por Obama aprenda com as lições de sua falta em cumprir promessas e da inutilidade do Partido Democrata e se mobilize por uma mudança de verdade.

segunda-feira, 11 de agosto de 2008

Berthold Zilly: “Sin los gauchos, aquí no habría habido independencia”


Silvina Friera
Página 12

Con su traducción del Facundo, el profesor de Estudios Latinoamericanos en Berlín ayudó a rebatir en su país exóticos clichés sobre América latina. Pero dice que Sarmiento padecía “un eurocentrismo casi peor que el de los europeos de la época”. La entrevista es de Silvina Friera.

El hombre de traje gris tropieza con pocas palabras del castellano, pero nunca se cae. Cuando duda y se traba, apoya las manos sobre un ejemplar de su traducción al alemán del Facundo, publicada el año pasado por Eichborn bajo el título Barbarei und Zivilisation. Das Leben des Facundo Quiroga, la primera completa, con notas, glosario, epílogo, fotos y mapas, como si buscase un anclaje en la palabra escrita. Hace una pausa de unos segundos, junta los labios para empujar esa piedra que de pronto se le metió en la lengua, repite y modula hasta que logra vencer el obstáculo de pronunciar esa palabra esquiva que ahora fluye tan libremente por el ambiente de la librería de Palermo como la música de fondo de Miles Davies. Berthold Zilly esboza una sonrisa victoriosa ante PáginaI12 y se explaya sobre el estilo y la retórica de Sarmiento, autor al que llegó gracias al novelista brasileño Euclides Da Cunha (1866-1909). La investigación y traducción de uno de los textos fundacionales de la literatura argentina le llevó más de dos años. Pero sabe que valieron la pena la pesquisa y el esfuerzo.

Antes de Zilly, hubo una traducción al alemán del Facundo publicada en 1911, pero era “muy libre e incompleta”, cuenta el traductor, profesor del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Libre de Berlín y especialista en literatura brasileña de los siglos XIX y XX, que ha traducido, entre otros, Los sertones, de Da Cunha; Triste fim de Policarpo Quaresma, de Afonso Henriques de Lima Barretos, y Lavoura Arcaica, de Raduan Nassar. Un artículo del Die Zeit elogia el trabajo que hizo Zilly con el libro de Sarmiento. “Es más que un buen traductor de literatura latinoamericana: cada libro que el especialista en estudios brasileños ha trasladado en forma congenial y editado de manera ejemplar ha sido para el lector alemán un abrir de ojos, un descubrimiento literario; al tiempo que rebate exóticos clichés sobre América latina que circulan entre nosotros”.

Zilly concibe la traducción como una teoría literaria aplicada, una combinación de análisis textual, literatura, historia de la cultura y escritura creativa. Como filólogo profesa una estética de la precisión y le gusta trazar puentes entre los textos que traduce. Da Cunha escribió Los sertones (1902) después de participar de una campaña militar contra un pequeño pueblo en el Norte de Bahía, “en el interior atrasado, inhóspito, poco poblado, un poco comparable con la Pampa argentina”, señala el traductor, que admite que encontró muchos paralelismos entre esa novela y el Facundo. “Esa guerra que sucedió en 1897 fue en la práctica una defensa del latifundio y de los caudillos regionales contra algunos pobres diablos, gauchos del nordeste del Brasil, que se habían organizado en un pequeño pueblo de 10 mil a 15 mil habitantes. Aunque el terreno no interesaba a nadie, era un desafío al poder de los pequeños caciques regionales. Da Cunha participó de esa campaña como periodista y militar y le impactó el atraso del interior. El tenía en la mente ese modelo interpretativo dicotómico de civilización y barbarie y creía que llevaba la civilización al interior atrasado. Pero vio lo contrario: ese pueblo pobre, iletrado y muy religioso tenía cualidades culturales casi más elevadas que el propio ejército, que cometió una masacre”, explica Zilly. “Los sertones es una acusación al gobierno, al ejército y a sí mismo como intelectual que va al campo, junto con el Ejército, para imponer con violencia el progreso que el pueblo no quiere. Un tema muy moderno –plantea el traductor–. No sólo el modelo interpretativo dicotómico sino la construcción del libro, primero la geografía, después la historia, el relato de la guerra civil y reflexiones sobre las perspectivas futuras de la nación, los obstáculos y las chances del progreso y de la construcción de un Estado Nacional, son rasgos comunes en ambos libros”.

Zilly afirma que Sarmiento usó al Facundo (1845) no sólo para relatar las guerras civiles o la biografía de Facundo. “Lo escribió para defenderse a sí mismo, para proyectarse como el gran adversario de Rosas y el futuro líder de la Argentina. Aunque Da Cunha tenía algunas ambiciones políticas, no era un hombre político. Se sentía más bien un pedagogo, un científico.” El traductor corta un pedazo de su cuadrado de limón con una cuchara, pero el entusiasmo le impide comer. “Facundo me apasiona por el estilo, la energía del autor, las cualidades literarias y también por la modernidad de algunas ideas. En mi opinión es un problema muy moderno cómo se construye en una situación de confusión, de lucha, de guerra, de desorden, una sociedad justa, con reglas respetadas por todos, con dignidad, con ciudadanía y más concretamente cómo se construye un Estado moderno en el nivel municipal, provincial y nacional. Miremos Bosnia, Afganistán, Irak ahora –compara el traductor–. Es una tarea que está en el orden del día. Sarmiento tiene una idea de nación que viene de los ideales de la Revolución Francesa, con ciudadanos libres e iguales políticamente, pero no social ni económicamente. Y eso también es sumamente moderno”.

Lejos de la ingenuidad y el candor de la mirada extranjera, pecados que a veces cometen los que se engolosinan con un autor o un texto, Zilly subraya que Sarmiento tiene prejuicios sociales, raciales y “un eurocentrismo casi peor que el de los europeos de la época”. El traductor advierte que el autor del Facundo creía que todos los hombres eran iguales, “sólo muy teóricamente”; en la práctica sólo los blancos eran iguales. “Sarmiento no creía que los indios argentinos o americanos ni los mestizos pudieran ser una buena base social para una gran nación argentina, moderna y republicana. Siempre está presente esta contradicción: la idea de una nación republicana con ciudadanos iguales y la exclusión de los indios y hasta cierto punto de los gauchos –matiza el traductor–. A veces se hace una lectura superficial, se toman algunos pasajes de Facundo y se dice que Sarmiento quiso acabar con los gauchos. No es tan fácil porque es muy contradictorio. Para mí en el Facundo hay dos libros: uno en contra del gaucho y otro a favor.” Zilly aclara que como ideólogo y político, Sarmiento tenía dudas de incluir al gaucho en el proyecto de una república moderna integrada en el mercado mundial, pero estaba preocupado por la inclusión de los paisajes y de las poblaciones que él llamaba bárbaros. “Sarmiento sabe que lo bárbaro puede ser malo desde el punto de vista de la civilización moderna, identificada con Europa, pero para construir no solamente un Estado sino un arte nacional, una literatura nacional y una conciencia nacional era necesario tener algún orgullo de ser nacional y aceptar el paisaje y también a la población, menos a los indios. Pero con los gauchos era muy ambiguo. Sentía mucha admiración por ellos, los consideraba valientes, conocían bien la naturaleza y eran payadores y poetas, había un fondo de orgullo. En las guerras, el gaucho era el mejor soldado. Los unitarios y federales necesitaban al gaucho. En las guerras de la independencia contra los españoles, sin los gauchos, sin las montoneras, no habría habido independencia.”

“Sarmiento cuenta que llegó un ciudadano al campo, vestido con frac, y había un gaucho que no sabía quién era y lo miraba con antipatía. Pero los otros gauchos le dijeron: ‘No digas nada contra él, es poeta’. Se trataba de Echeverría. Esta fue una prueba de la admiración de Sarmiento. Un bárbaro no admiraría a un poeta”, aclara Zilly.

¿Cuáles fueron los mayores desafíos que tuvo que enfrentar para traducir el texto de Sarmiento?

BZ: Un gran desafío, el más grande para un alemán, es el estilo grandilocuente. Facundo es un gran discurso que Sarmiento hace a la nación y a las naciones, porque se dirige también al público europeo, lo dice claramente en la introducción. El libro es la forma escrita de un gran discurso con un estilo que hoy ya no se usa. Es un discurso en el que incorpora mucho de lo que leyó en Cicerón y en los romanos. Quienes tuvieron mucha influencia en su formación intelectual y también literaria fueron los obispos, él conocía muy bien la oratoria religiosa, aunque fuese un liberal; leía a Víctor Hugo, altamente romántico y retórico también. En Alemania tenemos cierta desconfianza hacia la retórica grandilocuente, que moviliza grandes valores políticos, éticos y emocionales. Somos más bien escépticos. Pero últimamente están cambiando un poco las cosas y se está valorizando más el arte retórico. De modo que quizá hoy sea más fácil traducir al Facundo que hace veinte o treinta años. Pero no fue un trabajo fácil porque muchas veces tuve que evitar lo ridículo. Y Sarmiento a veces es tan exagerado que ya sus compatriotas lo han criticado lo suficiente.

Ante esas exageraciones, ¿las resaltó o les bajó el tono en su traducción?

BZ: No hay soluciones absolutamente automáticas. Lo que importa es analizar lo mejor posible las cualidades semánticas, estilísticas, retóricas y transformar el resultado de ese análisis en una forma estética nueva que despierte en el lector más o menos las mismas ideas o sentimientos que tiene un lector argentino o español que lee el original. Pero en estos casos no hay una solución correcta. Hay varias porque las lenguas no tienen intersecciones perfectas. Una palabra de una lengua cubre tal área, pero la palabra más próxima en otra lengua cubre un área menor, y lo que ahí sobra tendría que ser cubierto por otra palabra. Para traducir completamente el sentido semántico de esa palabra necesitaría dos palabras en otra lengua, pero muchas veces no es posible utilizar dos palabras porque modifican el estilo del autor. Uno siempre puede perder algo, pero también ganar otras cosas.

¿Cómo fue el trabajo con vocablos y expresiones propias del español de la Argentina o del autor?

BZ: Fue una gran sorpresa porque pensé que había utilizado muchas palabras gauchescas, entonces busqué diccionarios con argentinismos, pero casi no los necesité. Sarmiento utilizó pocos vocablos regionales y los pocos que usó están en los diccionarios españoles. Otro problema fue respetar una característica que es del autor y no de la lengua, de la época o del género. Sarmiento utilizaba el artículo definido en casos en que normalmente no se usa. De repente no aparece un árbol sino “el” árbol, viene “el” gaucho y no un gaucho. Me parece que Sarmiento, filosóficamente hablando, tal vez fuera platonista. Piensa que todas las cosas antes de aparecer en la realidad ya existen como ideas, y cuando aparecen son meras constataciones de esas ideas que existían en el reino ideal. Alsina le reprocha esta tendencia de no examinar empíricamente la realidad sino de aplicar ideas preconcebidas que ya tenía antes de llegar a esa realidad. A veces Sarmiento violenta la realidad. Pero al mismo tiempo tiene otra estrategia exactamente opuesta. El saca afuera todas las ideas y tiene una empatía total con la realidad. De repente el gaucho es bueno, valiente y la Pampa es una maravilla, un paisaje sublime y poético. Es la contradicción del ideólogo que ya sabe todo antes de llegar a la Pampa y el hombre poético y sensible.

Ecuador: Movilización social y proceso constituyente


Francisco Hidalgo Flor
CETRI

Se ha abierto la fase final del proceso constituyente en Ecuador, la Asamblea Nacional ha entregado al Tribunal Supremo Electoral el texto la nueva Constitución, la vigésima en la historia republicana, y se ha convocado para el 28 de Septiembre a un referéndum, en el cuál el pueblo ecuatoriano aprobará o desaprobará este texto. El voto favorable, esto es la ratificación, requiere del 50% + 1 del total de los votantes participantes.

Sin embargo los contextos políticos y sociales que se produjeron en las semanas últimas de la redacción y aprobación de la nueva Constitución del Ecuador abre más interrogantes que certezas, y coloca a la luz pública las complejidades políticas y económicas que rodean esta fase de transición posneoliberal.

El marco más amplio del texto de la nueva constitución es muy positivo, establece con claridad un modelo distinto al neoliberalismo, plantea una estructura económica diferente, a la que define como social y solidaria, a su vez recupera un rol controlador del estado frente al mercado, y propone un sentido de construcción social que denomina como el “buen vivir”, concepto que recupera de las culturas indígenas el “sumak kawsay”, esto es la armonía en las relaciones entre los seres humanos y de estos con la naturaleza, además proclama que el ser humano está por encima del capital.

Otro logro importante es el reconocimiento de la naturaleza como sujeta de derechos, el reconocimiento de la plurinacionalidad del Ecuador, del idioma quechua como lengua oficial, de la justicia indígena, el agua como derecho humano y la soberanía alimentaria. Así como la gratuidad de la educación hasta el nivel universitario y respalda una seguridad social pública, no privatizable.

También hay que reconocer que en el ámbito de las garantías laborales se dan avances importantes, se eliminó la tercerización laboral y se ha aprobado elevaciones en los salarios básicos a nivel público y privado.

Sin lugar a dudas las organizaciones sociales, los partidos de izquierda, el movimiento de gobierno “Acuerdo País”, van a trabajar con fuerza para alcanzar el triunfo del SI en el referéndum del 28 de Septiembre.

Las inquietudes se presentan al evaluar los acontecimientos que rodearon el último mes de la Asamblea, los pronunciamientos del presidente Rafael Correa y del “buró político” de Acuero País y los métodos utilizados.

La sospecha no está en lo que el texto contiene, sino en cómo los sujetos del proceso se ordenan y posicionan para interpretar y aplicar (o desviar) el sentido profundo del nuevo texto constitucional.

Correa ha insistido en las últimas semanas en públicamente alertar que al interior del movimiento de gobierno existen “infiltrados”, que “siguen sus propias agendas”, pareciera llamar a una purga partidaria.

Un mes atrás el “buró” le pidió al entonces Presidente de la Constituyente, Alberto Acosta, que también es miembro de dicha instancia de dirección, “que se hiciera a un lado” y delegara la cabeza de la Asamblea al Vicepresidente Fernando Cordero, para acelerar la aprobación del texto constitucional. Y así se procedió.

Los puntos profundos de esta discrepancia parecen moverse en tres niveles: i) ¿cómo construir una dirección política del proceso?; ii) ¿cuáles son los contenidos de un sentido democrático?; iii) ¿dónde poner los acentos de la recuperación económica?

Sobre estos temas se distinguen claramente dos tendencias en el movimiento de gobierno “Acuerdo País”, el principal protagonista político, pues controla el ejecutivo, el legislativo y quisiera hacer igual con la función judicial.

Respecto de la dirección del proceso: los unos dicen que es necesario comprender que se está en una etapa frágil, de riesgo, que eso demanda de una conducción política precisa, rápida y con fuerte centralismo, esa dirección, por la característica misma del proceso ecuatoriano, gira alrededor de un personaje con vigor y celeridad como es el presidente Correa; los otros dicen, que el movimiento es plural, que contiene varias tendencias a su interior, que allí está su potencialidad, y es necesario trabajar esos acuerdos, el tiempo no puede ser la medida para el carácter de la conducción, sino la calidad del consenso.

Respecto de la democracia: los unos dicen que la raíz de la democracia está en la adhesión popular, que eso es lo que hay que cuidar, con medidas de apoyo directo y subsidios a los mas pobres, “no es la democracia del bla, bla”, del debate permanente, sino la democracia de la efectividad política, es necesario en el ámbito político, garantizar un modelo presidencialista y limitar el parlamentarismo; los otros dicen que el camino mismo tiene que ser democrático, participativo, de construcción de acuerdos, en el método se encuentra el contenido, y se debe construir las adhesiones con alianzas directas con los movimientos populares y partidos de izquierda ya existentes.

Respecto de la recuperación económica: los unos dicen que es indispensable una recuperación inmediata, caso contrario el proceso de cambio mismo pierde piso, y esa recuperación está en la minería y el petróleo, con una fuerte presencia estatal, pero “sin espantar” a las transnacionales, llegar a acuerdos convenientes para la patria, en la agricultura no es posible cerrar las puertas a los productos transgénicos y los agrocombustibles; los otros dicen que ir por la vía extractivista es un continuismo con las vías tradicionales capitalistas, hay áreas geográficas donde no debe explotarse el petróleo y los minerales, sobre la agricultura el pilar deberían ser las economías populares y cerrarse la puerta a los transgénicos y los agrocombustibles.

Para Correa el “infantilismo de izquierda” del siglo XXI es pretender que se mantengan intocadas las reservas mineras y petroleras, que los criterios ecológicos se superpongan a la lógica extractivista.

En los días últimos de la redacción constituyente, el “buró” de País puso los acentos en garantizar el presidencialismo, reelección inmediata y cambio en la corte suprema de justicia, y limitaciones al parlamentarismo.

Un dato decidor, es que dentro del campo popular, el sector con quién mas discreparon las resoluciones del “buró” de País, fue el movimiento indígena, en especial la CONAIE, en temas como la minería, el agua, el consentimiento previo para la explotación de los recursos naturales, la prohibición a los transgénicos, el reconocimiento del quichua. Pero también hay que reconocer que, salvo en el consenso previo, en los demás puntos el movimiento de gobierno terminó cediendo y se incorporaron al texto constitucional. Estos mismos hechos muestran lo complejo del escenario de transición.

Se puede decir que el texto constitucional es mas radical en la definición del posneoliberalismo, que va más allá que la conducción real del presidente Correa y obedece a una visión del proyecto de cambio mas profunda, en el sentido de perfilar un modelo de desarrollo incluyente y sustentable, aunque sin alterar los aspectos de raíz del orden burgués, sin embargo la correlación de fuerzas que estuvo presente en la Asamblea Constituyente parece diluirse.

A su vez el liderazgo político real está concentrado en torno a la figura de Rafael Correa y el ejercicio de una verdadera dirección política colectiva no madura y gana predominancia el sentido de pragmatismo y alianzas con sectores burgueses.

Tres medidas políticas y económicas de estos días son muy decidoras de una vía estatal de mercado nacional: i) la incautación de los bienes del grupo financiero Isaías, entre ellos dos canales de televisión; ii) la aprobación de un mandato agrario que coloca en incentivos a las agroempresas la vía para enfrentar la crisis alimentaria; iii) el mantenimiento de una política de distanciamiento con Uribe y la ruptura de relaciones con Colombia.

Los escenarios que asoman en el horizonte como los mas probables, mantienen una continuidad del gobierno en manos de Correa y de Acuerdo País, parece poco probable un triunfo del NO, que implicaría una recuperación vertiginosa de la derecha, cosa que no acontece.

El tema más bien es la posibilidad de construir en la campaña del referéndum una movilización social que permita ganar conciencia en la población de los sentidos profundos que están presentes en la Nueva Constitución y construir fuerzas populares con capacidad de presión y propuestas, que puedan apoyar u oponerse, según sea el caso, a las políticas de gobierno, pero sin hipotecarse.

Dar atención al significado de la amplia movilización social que generó el proceso constituyente, no permitir que quede atrapado en los niveles de cúpula partidaria, ganar una conciencia de participación y propuesta, que luego permita presionar por que haya una coherencia real entre el texto de la Nueva Constitución y la definición de las políticas de gobierno.

Probablemente eso marcaría un escenario social y político cualitativamente diferente y aporta con energía a una verdadera transición posneoliberal.

domingo, 10 de agosto de 2008

Juntos venceremos


Marco Antonio Villa
Folha

Os cismas do socialismo são analisados pelo russo Mikhail Bakunin e o brasileiro Maurício Tragtenberg

Maurício Tragtenberg e Mikhail Bakunin [1814-76] foram dois adversários do capitalismo e dos socialismos autoritários. "Reflexões sobre o Socialismo" e "O Princípio do Estado e Outros Ensaios" permitem identificar os principais pontos desses embates.

Tragtenberg foi um intelectual crítico, questionador da modorra acadêmica. Foi um autodidata em um país de viés bacharelesco; erudito diante de uma intelectualidade de poucas letras e crítico da hipocrisia e inépcia universitárias.

Passou por várias universidades e nem sempre se deu bem com a estrutura de poder marcada pelo conservadorismo e ódio à cultura. Em São José do Rio Preto (SP), acabou defenestrado da Faculdade de Filosofia após o golpe de 1964, para satisfação dos conservadores locais, especialmente dos seus "colegas" professores (muitos que, anos depois, fizeram carreira na burocracia universitária). Mas nada o abatia. Afinal sabia que a universidade era simplesmente seu ganha-pão, e não um espaço intelectual de debate e produção de idéias.

Crítico dos partidos

Freqüentador de bibliotecas -algo que estranhamente não é hábito entre os intelectuais brasileiros-, acabou lendo os principais clássicos sobre as revoluções dos séculos 19 e 20. Mas não foi um mero repetidor de interpretações. Pelo contrário, construiu a sua visão das revoluções. O livro "Reflexões sobre o Socialismo" é produto dessas releituras. A primeira edição é de 1986, quando o "mundo socialista" ainda existia. O Muro de Berlim parecia eterno, indestrutível.

Analisa sinteticamente as três Internacionais, a Revolução de 1917, os movimentos de esquerda na Rússia de resistência ao poder bolchevique, as formas alternativas de autogestão no Leste Europeu diante do que chama de capitalismo de Estado na União Soviética.

Na época do lançamento do livro, ainda estavam presentes os acontecimentos da Polônia e a formação do sindicato Solidariedade; o eurocomunismo era uma opção diante do socialismo realmente existente.

Tudo isso foi varrido nos últimos 20 anos, e o modo de produção capitalista, com variantes, se transformou em forma quase única de organização econômica. Tragtenberg é um crítico do partido político, de sua atuação ambígua de estímulo/controle dos movimentos sociais e do político profissional, intermediário entre a classe e o Estado. Critica o sindicato: "O capitalista cuida das máquinas, o sindicato cuida da disciplina da mão-de-obra. Noventa por cento das entidades, grupos ou partidos que trazem o nome "operário" têm a finalidade de controlar o operariado".

Se algumas interpretações estão datadas -o que é absolutamente natural-, quando critica os sindicatos, acerta no alvo. Mas não imaginava que no Brasil, além de controlar os trabalhadores, os sindicatos iriam se transformar em máquinas políticas e econômicas, elegendo sindicalistas e -por meio dos fundos de pensões- detendo enorme poder financeiro.

Fim do Estado

Mikhail Bakunin é um velho conhecido de todos aqueles que militaram ou estudaram o movimento operário brasileiro. A publicação de "O Princípio do Estado e Outros Ensaios" é bem-vinda. Apresenta três textos tratando da concepção anarquista do Estado e do embate travado contra as outras correntes do movimento socialista. Os textos são de 1871, ano da Comuna de Paris, e apresentam as profundas divergências entre os anarquistas e os marxistas, estes uma tendência minoritária no movimento operário europeu, especialmente na França, o palco privilegiado da luta de classes no século 19.

Para Bakunin, "os comunistas crêem dever organizar as forças operárias para apoderar-se da potência política dos Estados. Os socialistas revolucionários organizam-se com vistas à destruição ou, se quiser uma palavra mais polida, com vistas à liqüidação dos Estados.""Os comunistas são os partidários do princípio e da prática da autoridade, os socialistas revolucionários só têm confiança na liberdade".

Os dois livros tratam do socialismo, ideologia negadora do capitalismo que teve na revolução de 1848 sua data efetiva de fundação. A reflexão de Bakunin foi realizada no calor da hora, em 1871; já Tragtenberg teve mais de um século para analisar o desenvolvimento das lutas sociais, o que permitiu buscar um diálogo do anarquismo com o marxismo. Evidentemente, merecem ser lidos, especialmente porque os dois autores foram defensores da liberdade e severos críticos da repressão estatal.

Bolivia decide su futuro

Alejandra Clavería

Bolivia enfrentará hoy domingo uno de los momentos políticos más importantes de su historia reciente. El referendo revocatorio convocado por el presidente Evo Morales marcará definitivamente la gestión del líder cocalero, aunque los resultados de la consulta ciudadana no aparecen como una solución de fondo para los problemas estructurales y la división que enfrenta el país desde hace décadas.

La crisis política, que protagonizan el Gobierno indigenista de Morales y la oposición autonomista, ha sido canalizada a través de una salida institucional: la decisión de convocar a la ciudadanía para ratificar o relevar de sus cargos a Morales y a ocho de nueve prefectos regionales electos en 2006, en su mayoría opositores. El camino hacia el referendo estuvo marcado por violentas manifestaciones que se cobraron dos vidas.

La posible victoria de Evo en las urnas no será más que la legitimación del proyecto político que lo llevó al poder en enero de 2006 y que tiene como eje central la reivindicación de derechos indígenas: “Revolución por igualdad y justicia” es uno de los lemas de líder cocalero, que busca además aglutinar el apoyo necesario para implantar una nueva Constitución que le permita consolidar su proyecto, sin las trabas que hoy enfrenta.

Por el contrario, una eventual victoria de la oposición sería el triunfo de los sectores que piden la autonomía departamental y que ven amenazado su mayor capital: el control de los recursos naturales (en especial los hidrocarburíferos), y la producción agrícola.

Sin embargo, la bandera opositora ya no sería patrimonio exclusivo de grupos de la élite conservadora, que tradicionalmente ha tenido el control de la tierra. “Hoy la oposición está aglutinada en torno a la administración centralista de Morales”, dice Marco Moreno, investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso). “El movimiento regionalista se amplió más allá de los márgenes de la élite”, agrega.

La consulta de hoy domingo fue una propuesta de Morales para poner fin a las constantes trabas a su gestión. Varios referendos anteriores habían permitido a la oposición decretar su autonomía y, por ende, el manejo de sus recursos económicos. A Santa Cruz, el departamento que lidera la oposición, le siguieron Beni, Pando y Tarija.

La respuesta de Morales fue entregar a la ciudadanía la resolución del conflicto, sin imaginar la posibilidad de perder el poder. “Evo no midió las consecuencias de su decisión”, dice Moreno de Flacso. “Decisión que demás puede transformarse en un precedente para exigir y demandar mayores prerrogativas por parte de la ciudadanía”.

Probablemente la confianza de Morales esté basada en las cifras de apoyo a su gestión, que partieron con un 53,7%, en la elección presidencial de 2005, y que posterior a una leve caída, se empinaron hasta el 59% en el mes de julio, según una encuesta de Ipsos. La Corte Nacional Electoral dijo que se necesita más del 53,7% de votos para revocar el mandato de Morales, pero sólo el 50% más uno para echar a cada uno de los prefectos.

sexta-feira, 8 de agosto de 2008

Uruguay toma distancia del Mercosur


Cristian Carrillo
Página 12

La Cancillería uruguaya volvió a poner el dedo en la llaga de la integración regional. Admitió que su país analiza ingresar al mercado norteamericano a través de un convenio con México. El Mercosur votó dividido en la OMC.

El gobierno uruguayo insiste en negociar por fuera del Mercosur. Ayer, el director de Asuntos Económicos de la Cancillería de ese país, Elbio Rosselli, adelantó que solicitará al bloque “flexibilidad en las negociaciones externas”. Días atrás se conoció que el gobierno uruguayo estudiaba la posibilidad de triangular sus ventas a través de México, con el objetivo de exportar a todo Norteamérica sin pagar aranceles. Por este motivo, el embajador de México en Montevideo, Cassio Luiselli, inició gestiones con sus colegas de Estados Unidos y de Canadá. Ahora pide más autonomía de la región. La justificación sigue siendo que el bloque Mercosur no contempla las “velocidades diferentes” que tienen los países miembros, pero el malestar se acrecentó desde el tema de las papeleras, mientras que el vía libre se lo dio la última discusión de la Organización Mundial de Comercio en Ginebra, Suiza.

La onda expansiva del estruendoso fracaso de la última Ronda de Doha aún está lejos de desaparecer y entre los que más frágiles quedaron ante ese hecho se encuentra el Mercosur. A duras penas, la Argentina y Brasil, principales socios de la región, logran dejar de lado sus diferencias en cuanto a la visión del comercio internacional, y Uruguay sigue mellando la integración del bloque. Rosselli argumentó que la Argentina “eligió un modelo de desarrollo muy distinto al resto de los socios, con un neoindustrialismo muy proteccionista del mercado interno, con el cual no será fácil compatibilizar la negociación externa del bloque”. La crítica del diplomático uruguayo aparece justo después de que Brasil se sumara a la posición de las naciones más poderosas, de cara a una apertura indiscriminada de la economía.

La administración de Tabaré Vázquez recibe desde el principio presiones, tanto desde la oposición como de algunos sectores internos del frente oficialista, para avanzar en acuerdos de liberación comercial. El propio ministro de Economía uruguayo, Danilo Astori, es uno de los precursores en la negociación extra Mercosur. Detrás de Tabaré, Astori es quien divide a la coalición gobernante del Frente Amplio y, llamativamente, el candidato más firme por esta fuerza para las elecciones presidenciales del año próximo. Por su parte, Rosselli, de la línea de Astori, considera que “puede haber muchas modalidades de flexibilidad dentro de una negociación conjunta”, y ejemplificó que una puede ser el “convenio marco Mercosur-México, dentro del cual el país pudo avanzar rápidamente hacia un acuerdo de Libre Comercio”. Uruguay y México tienen un Tratado de Libre Comercio (TLC) desde 2004.

El jueves de la semana pasada se conoció que el embajador de México en Montevideo, Cassio Luiselli, inició gestiones con sus pares de Estados Unidos y Canadá para que, a través del Tratado de Libre Comercio vigente con Uruguay, empresas de este último puedan exportar a todo Norteamérica como si fueran compañías locales. El mecanismo consiste en que México sirva de vehículo para exportar a Estados Unidos y Canadá, mientras que el objetivo es que las empresas uruguayas pasen a ostentar el sello de “origen NAFTA”, lo que les permitirá ingresar libremente su producción a los tres países de América del Norte. Uruguay puede abastecer a México con componentes e insumos para la industria automotriz, aeronáutica y electrónica.

La intención uruguaya de despegar del Mercosur se puso de manifiesto con mayor claridad en 2006. El gobierno de Tabaré recibió en ese momento de parte del Departamento de Comercio de los Estados Unidos una propuesta para llegar a un TLC por “vía rápida”. El convite fue rechazado por el oficialismo y el Ejecutivo planteó entonces la posibilidad de avanzar, en 2007, hacia un acuerdo más limitado, con el objetivo de facilitar el intercambio de bienes, sin “lesionar” el “corazón del Mercosur”, ya que no involucra cuestiones arancelarias, y protegiendo además algunos sectores sensibles, según las propias palabras del presidente uruguayo. Se denomina Acuerdo Marco de Comercio e Inversión y consiste en un convenio en que se fija un rango amplio de tarifas e impuestos y se incluyen garantías para las inversiones. Si bien es de carácter amplio y “simbólico”, abre las puertas a numerosas misiones comerciales que llegan a ese país y se retirar con importantes acuerdos comerciales bilaterales.

“¿Por qué, frente a esta realidad, entonces, no avanzamos a velocidades diferentes? ¿Por qué no se flexibiliza de tal modo que tres socios (Brasil, Uruguay y Paraguay) avancen en un acuerdo comercial más rápido que otro que tiene una estrategia nacional divergente?”, se preguntó ayer Rosselli, durante un contacto con la prensa local, olvidando, al igual que el presidente brasileño, la definición de integración.

quinta-feira, 7 de agosto de 2008

Da era petrolífera para a biocivilização


Ignacy Sachs
IPS

Vistos com uma ampla perspectiva, o encarecimento do petróleo e a recuperação dos preços dos alimentos se mostrarão positivos se nos ajudarem a nos libertarmos da dependência do petróleo e a melhorar a vida dos pequenos agricultores em lugar de beneficiar as multinacionais da alimentação.

A prolongada evolução conjunta do gênero humano e da biosfera foi marcada no passado por duas grandes transições. A primeira, ao passar da coleta e da caça para a agricultura e criação de animais, ocorreu muitos milhares de anos atrás. A segunda, a era dos abundantes e baratos combustíveis de origem fóssil (carvão, petróleo e gás) começou há poucos séculos. Agora estamos no umbral da terceira grande transição, que deixará para trás a era do petróleo e, esperamos, de toda a energia de origem fóssil. A transição levará décadas, mas, segundo muitos indícios, já começou, empurrada pela alta espetacular dos preços do petróleo e pela recuperação dos preços dos alimentos.

Quando analisarem os acontecimentos de nosso tempo, os futuros historiadores verão a era da “energia fóssil” como um breve, mas acidentado, interlúdio que provocou um grande aumento da população mundial. Agora somos 6,7 bilhões de habitantes, e estima-se que seremos 9 bilhões em meados deste século, com a maioria da humanidade vivendo em áreas urbanas. Mas, apresentam-se dois grandes e iminentes desafios: o de uma potencialmente catastrófica mudança climática e o dilema de uma abismal desigualdade social, de mãos dadas com um crônico e severo déficit de oportunidades para a obtenção de trabalho decente.

Para evitar o aquecimento do clima, devido às excessivas emissões de gases causadores do efeito estufa, devemos modificar drasticamente nossas pautas de uso da energia. Para conseguirmos isso são necessárias três coisas: redução do consumo de energia por meio de uma mudança nos padrões de consumo e de estilos de vida; melhoria da eficiência energética; substituição dos combustíveis fósseis pelas diferentes energias renováveis (solar, eólica, hidráulica, marinha e biomassa).

Ao mesmo tempo, devemos reabrir a discussão sobre um novo ciclo de desenvolvimento rural para evitar o beco sem saída da excessiva e prematura urbanização, como aponta Mike Davis em seu livro “Planeta de bairros marginalizados”. É fundamental criar oportunidades de trabalho decente para bilhões de pobres das áreas rurais.

Estes objetivos podem ser conciliados mediante a promoção de modernas biocivilizações que sejam baseadas na energia solar aproveitada através da fotossíntese e que explorem os múltiplos usos da biomassa (alimento para seres humanos, forragem para animais, fertilizantes orgânicos, bioenergias, materiais de construção, fibras, plástico e outros produtos de química orgânica elaborados por bio-refinarias, indústrias farmacêuticas e de cosméticos). Os biocombustíveis são apenas um segmento de um todo mais amplo. Todas as grandes civilizações da antiguidade foram “civilisations du vegetal” (Pierre Gourou). As civilizações que virão serão diferentes das antigas, já que a humanidade se encontra em um novo e superior ponto da espiral do conhecimento. Deste modo, as modernas biocivilizações não devem ser vistas de modo algum como uma regressão, mas como um salto para o futuro.

Para envolver os pequenos proprietários rurais na produção sustentável e no processamento de biomassa, deveremos recorrer a tecnologias que impliquem conhecimentos e trabalho intensivos e, ao mesmo tempo, economia de recursos. As soluções virão de sistemas integrados de produção de alimentos/energia agro-ecológicos adaptados aos diferentes biomas e realizados com os princípios da “revolução sempre verde”, segundo as palavras de M. S. Swarninathan, também conhecidos como os da revolução duplamente verde. Trata-se de um difícil desafio, já que se pretende transformar as ameaçadoras crises dos alimentos e da energia em uma oportunidade para avançar para civilizações mais justas e sustentáveis.

Vistos com uma ampla perspectiva, o encarecimento do petróleo e a recuperação dos preços dos alimentos se mostrarão positivos se nos ajudarem a nos libertarmos da dependência do petróleo e a melhorar a vida dos pequenos agricultores em lugar de beneficiar as multinacionais da alimentação. Naturalmente, neste momento são necessárias medidas urgentes para ajudar os pobres urbanos afetados pelo atual encarecimento dos alimentos. As apostas são altas, mas o resultado está longe de ser garantido. Os capitalistas de risco são rápidos para aproveitar as ocasiões para fazer dinheiro com as novas tecnologias para produzir energia que estão surgindo graças ao petróleo caro e para explorá-las sem transformação séria do tecido social e econômico.

O começo da terceira grande transição coincide com o esgotamento dos mais importantes modelos de desenvolvimento, que dominaram o cenário desde o fim da Segunda Guerra Mundial. O comunismo se desmoronou com a queda do Muro de Berlim. O reformado capitalismo do pós-guerra deu lugar ao neoliberalismo. Mas, para alguns observadores, a recente crise financeira anuncia o início do fim do neoliberalismo. Por sua vez, a social-democracia está presa na situação de “sim à economia de mercado, não à sociedade de mercado”. É por isso que, condenada a inventar novos modelos, a próxima geração se dirigirá a inexplorados e excitantes territórios.

Uma coisa é certa: a emergência de biocivilizações, quando ocorrer, mudará a geopolítica mundial, pois favorecerá os países tropicais, qualificados por Pierre Gourou como “Terras da boa esperança”. Tanto mais se esses países conseguirem ampliar a vantagem que lhes dá o clima natural por meio da pesquisa, uma apropriada organização de sua produção e um efetivo desenvolvimento da cooperação Sul-Sul.